jueves, 9 de octubre de 2008

Coalición uribista: ¿En átomos volando?

La oposición presiona para que el Presidente pronuncie un monosílabo y así recuperar la esperanza perdida y contemplar la posibilidad de retomar el poder. Sin embargo Uribe, como torero en faena, hace pases con el capote, lo maneja con ambas manos y dibuja verónicas y chicuelinas que estremecen a sus bandos contradictores.

Imagino en sus noches intranquilas a Cecilia López, a Carlos Gaviria y a Gustavo Petro, entre muchos otros, teniendo pesadillas con Uribe como candidato y luego pasar a una fase de sueño más tranquilo con el Presidente anunciando que no se lanza a una segunda reelección.

Lo ha dicho en todos los términos: desde aquella declaración de la
hecatombe, Uribe manifestó que no se lanzaría a un nuevo periodo, salvo que la supuesta coalición de gobierno no lograra ponerse de acuerdo para elegir y apoyar a un solo candidato a la presidencia. El reto directo fue a las vanidades de los caciques del “uribismo” quienes, como doncellas veleidosas, se consideran a sí mismos como los únicos llamados a ocupar el puesto que debe dejar Uribe el 7 de agosto de 2010.

Sin embargo, al margen de las vanidades y de la credibilidad que le otorgan a sus círculos íntimos –esos que les dicen al oído que son predestinados-, la supuesta coalición de gobierno debe pensar en algo fundamental: la decisión popular.

Puede que a Nancy Patricia Gutiérrez le parezca de lo más chirriado su jefe Vargas Lleras, o que a Carlos Ferro, el nuevo presidente de la U, le llame la atención Juan Manuel Santos, o que a Hernán Andrade, el senador conservador que hoy ocupa la presidencia del Senado, le gusten Holguín Sardi o Andrés Felipe Arias, pero todas esas simpatías son simples anécdotas que no garantizan la sintonía de sus líderes con los ciudadanos.

El
último llamado que hizo el Presidente a la supuesta bancada oficialista es prácticamente una amenaza que deben estudiar con juicio: o analizan bien a quién van a respaldar de manera unánime, establecen un acuerdo y lo apoyan hasta el final; o de lo contrario voy por la segunda reelección en la que seguramente no necesitaré la maquinaria ni el respaldo de sus agrupaciones políticas… en otras palabras, corren el riesgo de salir de la torta burocrática y eso, en la práctica, condena a muerte a algunos de esos movimientos.

Los votos de Uribe no son transferibles. Tampoco implica que si toman una decisión equivocada de respaldar, por ejemplo a Holguín Sardi, éste tenga la posibilidad de atraer a los votantes que siguen al Presidente. En realidad el trabajo que le espera al hipotético candidato del “uribismo” es enorme y requerirá un esfuerzo importante para heredar el caudal electoral y llegar a la silla presidencial.

En todo este proceso es muy probable que la “coalición” estalle como “Ricaurte en San Mateo”. Nada raro que las vanidades, la incapacidad o la ausencia de sintonía entre el candidato y los ciudadanos, termine por entregar la presidencia a un miembro de la oposición que venga trabajando desde hace tiempo en deslindarse del concepto primario que tienen los colombianos de lo que significan las Farc.

Así las cosas, si el tortuoso camino que le espera al referendo para la segunda reelección sufre algún accidente y no puede continuar, la “coalición” quedaría en “átomos volando” y la otra coalición, la que se está formando entre el sector aparentemente menos radical de la izquierda y el liberalismo, terminaría recibiendo la banda presidencial el 7 de agosto de 2010.

En este escenario entraría a jugar una nueva reforma constitucional para que Uribe pueda aspirar a la presidencia en 2014, contando con que conservará, además de las mayorías en el Congreso, el mismo respaldo popular que tiene en la actualidad y que la gestión del inquilino de la Casa de Nariño entre el 2010 y el 2014 sirva para que los ciudadanos hagan un ejercicio de contraste que sea lo suficientemente contundente para que se añore el retorno al poder de Uribe Vélez.

La apuesta es altísima, pues ya se vio en Bogotá que ellos llegan al poder y así no hagan nada -o peor, destruyan la ciudad como lo hizo Luis Eduardo Garzón- se ocupan cuidadosamente de instalar sus maquinarias y aceitarlas juiciosamente para atornillarse y apoderarse del mando. Con cuatro años en la presidencia ellos podrían cambiar la Constitución, reducir el gasto militar a los niveles paupérrimos de los años 90, impulsar acuerdos humanitarios con despeje y todo y entregarle al aparato militar de las Farc, el tanque de oxígeno que tanto necesitan.

No hay que llamarse a engaños: entregar el poder al PDA, o al liberalismo, o a ambos, no será un experimento de ensayo y error sino una oportunidad para que se queden en el poder mediante políticas asistencialistas, exacerbación de los ánimos antiyanquis, arengas de “dignidad” y la promesa de la unidad latinoamericana. Además será la oportunidad para que recuperen el poder los retardatarios de siempre, como Ernesto Samper, Alfonso López Caballero y otros de la misma casta.

No es lanzando al “escarnio” público como Uribe debe preparar a su sucesor. En su momento deberá dar un guiño y su respaldo frontal a una persona capaz de continuar la tarea y preservar los tres pilares de su gobierno. Además, debe mirar más allá de sus afectos o inquinas y considerar la opción que sea capaz de aglutinar más votantes y ganar unas elecciones.

Ciertamente el Presidente no tiene motivos para anunciar desde ya su decisión. Por el contrario: la estrategia puede obligar, en teoría, a la conformación de una verdadera alianza en torno a la seguridad democrática, la cohesión social y la confianza para el inversionista, con una sola cabeza visible y un enorme grupo de obreros, anónimos si se quiere, cuyas vanidades y ambiciones quedarán aplazadas o sepultadas definitivamente.

Pero tarde o temprano llegará el momento de la decisión y mientras eso ocurre, el “uribismo” debe exhibir como precandidatos a tres o cuatro pesos pesados de la política nacional. Que no nos vengan con Holguín Sardi, ni con Martha Lucía Ramírez, ni con el ministro Arias… seamos serios: Nohemí Sanín, Juan Manuel Santos o Germán Vargas Lleras son nombres de peso, toreados en varias plazas y seguramente capaces de continuar las labores emprendidas. ¡Claro! En la lista no puede faltar Sergio Fajardo, un fenómeno que sabe trabajar la política, le resulta simpático al elector y puede posicionarse como una figura refrescante en el mapa electoral colombiano.

Eso si: ya es hora de que Juan Manuel Santos se retire del Ministerio, que Nohemí abandone las mieles de la reina Isabel y que Germán Vargas ponga la cara. Hay que tomar la temperatura de la ciudadanía frente a cada uno de los pesos pesados y pulir el mecanismo de consulta para que sean los electores los que decidan a quién le darán el guiño en las urnas.

La hecatombe anunciada por Uribe no es tan fácil de desactivar, pero hay que hacerlo desde ya.

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.

miércoles, 8 de octubre de 2008

El país de la gente “varada”

Es muy curioso ese colombianismo. En el otras partes el verbo sólo se usa para “encallar”, que es lo que les ocurre a las embarcaciones que no se pueden mover porque algo se lo impide en el suelo. Pero es una expresión afortunada: la mayoría de la gente en Colombia está encallada por la escasez de recursos. Lo que pasa es que “la mayoría” no son todos, y vale la pena considerar quiénes viven cómodamente en una sociedad como la colombiana y quienes tienen que hacer grandes esfuerzos para pagar sus gastos, por modestos que éstos sean.

Vale la pena, por ejemplo, porque la huelga de empleados judiciales ya lleva un mes y no parece que vaya a cesar (ayer mismo el presidente les dijo que se quedaran en huelga hasta el final de su mandato). ¿Alguien se ha detenido a pensar cuánto gana un juez o un secretario judicial y cuánto gana la gente que hace trabajos pesados? ¿A alguien se le ocurrirá comparar esa diferencia de ingresos con la que habría en otros países?

Mejor: ¿alguien ha sentido que el país se paralice realmente por la huelga en los juzgados? Sí que han quedado libres algunos delincuentes, pero la verdad es que el impacto del “trabajo” de los funcionarios es bastante insignificante. La verdadera profesión de esos empleados de la “justicia” (¡qué palabra!) es la “lucha” para hacerse subir el sueldo, y por eso su huelga apenas se nota en que se detectan menos abusos en tutelas y arbitrariedades.

Pero en cambio quienes llegan de otros países quedan desconcertados por lo barato que es todo lo que hace alguien, lo que representa el trabajo manual de una persona. Dicen que eso es por la educación, pero ¿qué es educación? ¿Realmente un profesional de la vociferación como los miembros de Asonal Judicial tiene mayores conocimientos que un esforzado zapatero? Si la educación colombiana proveyera ingresos varias veces superiores a quienes disfrutan de ella porque su productividad fuera mayor, ¿qué sentido tendrían las organizaciones de intimidadores y gritones? Los “educados” serían los más “neoliberales”, ansiosos de pagar menos impuestos y disfrutar del fruto de su trabajo más productivo.

En todo eso hay una constante: la principal fuente de desigualdad en Colombia es el sindicalismo estatal, que es una forma eufemística de decir “el Estado”. La mayoría de las personas que obtienen empleos estatales y por tanto pueden ejercer el sindicalismo pertenecen a medios sociales privilegiados y son en últimas los verdaderos usufructuarios de esa enorme organización.

A tal punto es el Estado (como organización de la etnia dominante y como poderosa máquina de exacción para el resto de la sociedad) la principal causa de desigualdad que la mitad de los empleados estatales están en el 10 % más rico de la sociedad. Si se contaran los pensionados, muchos de los cuales viven cuarenta años cobrando pensión y amasan considerables fortunas mientras ocupan puestos, por ejemplo como jueces, la proporción de ricos cuyos recursos provienen del Estado sería muchísimo mayor. Por no hablar de que la mitad de los empleados estatales que no cabe en ese 10 % la forman los agentes de policía y las señoras que limpian y sirven tintos en las oficinas estatales.

Todo el sentido del Estado se enmascara en tareas supuestamente necesarias y honrosas, por mucho que todo el que quiera enterarse un poco podrá comprobar que sólo son un pretexto para pagar rentas a las personas que viven de eso. Dos edificios enormes y costosos del centro de Bogotá albergan oficinas de la Contraloría y la Procuraduría. La misión de control de estas entidades es tan necesaria que los que nombran a los funcionarios que van a ejercer el control son los mismos que nombran a los que van a estar sometidos a él.

Pero los colombianos ya están acostumbrados a eso: si uno tiene que dedicar su vida a esfuerzos espantosos para obtener con suerte unos doscientos dólares al mes es porque no ha tenido la suerte de ocupar un empleo en esas instituciones, tal vez por no tener educación (pero cuando la tiene tampoco es seguro el puesto y hay que colaborar en la rebelión de algún aventurero que sí tiene empleo y aspira al ascenso a ver si llega la oportunidad).

Claro que uno piensa en el Estado como esa vasta corporación de parásitos, pero prácticamente todos ellos viven dedicados a promover la destrucción del Estado, al que acusan de toda clase de crímenes: el puesto en la Procuraduría o en la Contraloría depende de lealtades adquiridas en la universidad, de lealtades a los emisarios de la utopía, que son a la vez los dueños del Estado y sus sepultureros.

Y la verdad es que cuando se habla de “parásitos” tal vez se cometa una injusticia: ¿nadie sabe a qué viven dedicadas todas esas personas que obtienen salarios de dos mil dólares y más en la Universidad, la “justicia”, la Procuraduría y la Contraloría? Yo sí lo sé: ¡viven dedicados a combatir la desigualdad del país!

Y creo que los colombianos deberíamos tomar conciencia de ese problema, sin duda el primero del país. Durante los seis años de Uribe la pobreza y la indigencia se han reducido notablemente, lo contrario de lo que ocurrió durante el gobierno de Samper. Pero “la desigualdad” es un criterio de muy dudosa sensatez. Por ejemplo, durante el gobierno de Chávez en Venezuela han emigrado cientos de miles de personas acomodadas. Eso reduce la desigualdad sin que la gente pobre tenga mucho de que alegrarse. Y si, por el contrario, a un país se fueran los ricos más ricos, la desigualdad aumentaría y sin embargo lo más probable es que también el ingreso de los pobres mejorara.

De modo que el problema de la pobreza es sobre todo reducir el despojo a que someten a la gente las camarillas parasitarias que desde la fundación del país ejercen de dueñas del Estado. Y para eso hacen falta muchos cambios, sobre todo hace falta crear un partido de los trabajadores (lo cual no se debe entender como “de los asalariados”) que se oponga al despojo tradicional.

Pero sobre todo hace falta impedir que esas camarillas vuelvan a reinar, que fue lo que ocurrió durante el gobierno de Ernesto Samper, cuando el gasto del Estado se dobló y al mismo tiempo se dobló la cantidad de pobres. ¿Habrá energía para eso? Es un reto constante, que la sociedad tarda en asumir. En 2003 se convocó un referendo que planteaba, ante la mala situación económica, congelar los sueldos de los empleados estatales mejor pagados. La participación fue escasa y al cabo de dos años el mismo Uribe estaba subiendo “generosamente” esos sueldos: si la sociedad no respalda al gobierno que intenta contener ese despojo, el gobierno tendrá que ceder.

Y sin cambiar eso la mayoría de la gente seguirá “varada” y los únicos que vivirán cómodamente serán los que tienen que ver con las camarillas de lagartos de toda la vida. Los pobres seguirán matándose por las migajas mientras los ricos proclaman su superioridad sobre este mundo en que hay tanta “inequidad”.

Por Jaime Ruiz. Columnista de Atrabilioso.

martes, 7 de octubre de 2008

El Foro de Sao Paulo frente al colapso financiero

Desde hace años, los miembros del Foro de Sao Paulo vienen pronosticando una crisis financiera internacional. En varios de sus documentos han planteado que el modelo neoliberal se derrumbará, dando así cabida a otra oportunidad para el comunismo y sus variantes.

Con motivo del IX Encuentro del Foro de Sao Paulo, realizado en Managua en febrero de 2000, el Partido Comunista de Cuba presentó una ponencia, titulada
Capitalismo contemporáneo y debate sobre la alternativa, donde critica el crecimiento de la especulación monetaria y pronostica “una recesión muy prolongada y el estallido de crisis financieras”. Al final de su ponencia, el PC asegura que “la agudización extrema de las contracciones del capital” contribuirán al “triunfo del comunismo”.

Basado en estos antecedentes, cualquiera podría concluir que Chávez y sus aliados serán los principales beneficiarios del
tsunami financiero que se avecina; pero, irónicamente, ocurre todo lo contrario. Porque, a pesar de que los integrantes del Foro de Sao Paulo anticipaban la crisis, lo hacían en su condición de opositores, pero actualmente controlan nada menos que catorce gobiernos iberoamericanos. No es lo mismo criticar el neoliberalismo desde las gradas, que gobernar en medio de la crisis.

El caso de Chávez es uno de los más patéticos. En lugar de prepararse para la crisis que él veía venir, incrementando las capacidades productivas de la nación, ha dilapidado miserablemente los recursos del Estado venezolano, exportando la revolución cubana a toda América; paralelamente, se ha dedicado a aplastar a los productores, justamente los que podrían abastecer al país en medio del colapso.

Durante el gobierno de Chávez, han cerrado casi la mitad de las industrias. La agricultura y la ganadería se han desplomado, víctimas de las expropiaciones, el control de precios, las invasiones y la acción de la guerrilla pro-chavista. El odio del gobierno hacia la empresa privada ha minado la inversión nacional y extranjera. La polarización política, el conflicto permanente y la inseguridad desbordada –enemigos declarados de la producción– han prevalecido durante los diez años de gobierno de Chávez. En resumen, apenas se desplome el precio del petróleo –como en efecto ocurrirá– Venezuela será uno de los países menos preparados para enfrentar la crisis.

Igual sucede –en mayor o menor grado– con los gobiernos de Morales, Correa, Kirchner y Ortega. Han dedicado su tiempo y su energía a imponer sus fracasados modelos políticos, en lugar de anticiparse a la crisis, incrementando aceleradamente la producción.

Lula, Vásquez y Bachelet han sido un poco más racionales, pero igual serán responsabilizados de los efectos terribles de la crisis, por el sólo hecho de ser los gobernantes de turno.

En conclusión: el Foro de Sao Paulo previó la crisis financiera, pero no producto del conocimiento y la investigación científica, sino de sus axiomas marxistas. Sin embargo –¡Qué ironía!– ese mismo esquema marxista le impidió prepararse para enfrentar exitosamente el colapso. Como consecuencia, el Foro de Sao Paulo será devorado por el monstruo que vio venir en sus lejanos sueños.

De todas maneras, no es tiempo de cantar victoria. Una bestia herida se torna aún más peligrosa. Los integrantes del Foro de Sao Paulo recurrirán a la violencia, como ya lo están haciendo, para mantenerse en el poder.



Alí Rodríguez miente. La crisis será brutal.

Entrevistado el 5 de octubre por José Vicente Rangel, el Ministro de Finanzas de Venezuela, Alí Rodríguez Araque, aseguró que la crisis financiera de los Estados Unidos tendrá poco impacto en Latinoamérica, gracias a que los “nuevos liderazgos” de la región han generado “políticas de protección económica” eficientes como la creación del Banco del Sur.

Cuando Rodríguez habla de los “nuevos liderazgos”, se refiere, por supuesto, a Hugo Chávez, Lula da Silva, Tabaré Vásquez, Cristina Kirchner, Michelle Bachelet, Evo Morales, Rafael Correa y Daniel Ortega. Es decir, se refiere a los miembros del Foro de Sao Paulo, organización a la cual Alí Rodríguez pertenece desde el mismo día de su fundación.

Rodríguez sabe perfectamente que el colapso financiero que se avecina será gigantesco y que sí tendrá efecto devastador en Latinoamérica, puesto que los documentos del Foro de Sao Paulo así lo vienen advirtiendo desde hace años. También sabe que “las políticas de protección económica” que han implementado Chávez y sus aliados no existen, y que –por el contrario– han acabado con las pocas posibilidades que teníamos para enfrentar la crisis.

Basta repasar la crisis de los años 30, para darse cuenta que, cuando se derrumban los mercados financieros, lo único que queda en pie es la producción real de bienes. Cuando estallan las crisis bancarias, la única política sana consiste en auspiciar al máximo la producción, particularmente las obras de infraestructura y los bienes de capital, que son los grandes multiplicadores de la economía.

Pues bien, durante esta década perdida, los “nuevos liderazgos” no han hecho otra cosa que combatir contra los productores. Kirchner contra los agricultores y ganaderos; Evo Morales contra los industriales de Santa Cruz; Correa contra todo lo que suene a capitalismo; y así sucesivamente. Chávez, el más patético de todos, ha tenido como su meta principal destruir al empresariado venezolano, ya sea cerrando, expropiando, confiscando, invadiendo, o persiguiendo todo tipo de empresas, sobre todo los más productivas. Por si fuera poco, Chávez ha acabado con nuestra industria petrolera y se ha enemistado con nuestros más importantes socios comerciales. ¡Vaya política de protección económica ésa!

Mientras estos “nuevos liderazgos” perdían su tiempo escribiendo nuevas constituciones, expulsando embajadores norteamericanos, organizando anti cumbres, criticando a Uribe y apoyando a las FARC, el tsunami financiero avanzaba inexorablemente hacia ellos, con su pleno conocimiento.

Que no quepa la menor duda: la crisis financiera viene y sus efectos en Latinoamérica serán brutales. El primer paso para enfrentarla consiste en cambiar estos “nuevos liderazgos” y poner a otros que tengan por prioridad fortalecer la producción.



Por Alejandro Peña Esclusa. Columnista de Atrabilioso.

lunes, 6 de octubre de 2008

¿Reclutamiento forzado o limpieza social?

En varios cementerios del país, sobre todo en zonas complejas de orden público, se están desenterrando los cadáveres de decenas de hombres que fueron sepultados sin identificar. Los NN fueron reportados por el Ejército como bajas en combates contra bandas emergentes.

El ministro de Defensa no ha creído la versión y ordenó una investigación para determinar la situación en que esos
21 colombianos fallecieron. No es para menos: el fenómeno de desapariciones y de reclutamiento forzado está creciendo peligrosamente en Colombia, como si los bandos enfrentados estuvieran preparando el asalto final y esto hace necesario que se aclare si hay participación de uniformados en estos delitos de lesa humanidad.

Es innegable que algunos militares tienen la manía facilista de obtener resultados a como dé lugar y calculan el éxito operativo por el número de bajas enemigas en su jurisdicción. Ciertamente ese es uno de los indicadores de eficacia militar en una guerra, pero incurrir en delitos gravísimos para mostrar resultados no tiene nada que ver con la confrontación y sí con la mediocridad de tomar un atajo para alcanzar los objetivos.

Esa actitud de algunos mandos se convierte en un peligro inminente para todo el país, pues en el afán del positivo, no importa lo que tengan que hacer para mostrar unos cadáveres, envueltos en bolsas negras, para adjudicarles un alias y un prontuario delictivo. La monstruosa ecuación un muerto, un positivo; no puede pasarse por alto y mucho menos dejar tranquila a la ciudadanía.

En el caso de los 21 desaparecidos de Soacha es necesario preguntar cómo llegaron al sitio, quién los llevó a la cita con la muerte y qué actividad estaban desarrollando.

Hay que exigir respuestas y no tragar enteras las justificaciones inaceptables que algunos pretenden dar al señalar que cuatro de los desaparecidos tenían antecedentes penales. No señores: uno de los desaparecidos en Soacha registraba una condena por inasistencia alimentaria. El hombre pudo ser un irresponsable, un criminal que abandonó a su hijo y todos los calificativos que se le quieran dar. Pero de ahí a entrar en combate, sin ninguna experiencia en el manejo de armas, hay una enorme distancia que difícilmente pudo recorrer en tan corto tiempo.

Sin embargo esa justificación obliga a plantear algunas preguntas: ¿Acaso la situación de los reclutadores es tan desesperada como para recibir a los novatos y, sin ninguna instrucción, entregarles un fusil para mandarlos directamente al combate? ¿Cómo hicieron los reclutadores para conocer los antecedentes de los reclutas? ¿Cuáles fueron los “méritos” para incorporarlos a las filas criminales? Mucho me temo que las respuestas a estos interrogantes podrían enfrentarnos a una aterradora realidad: una sofisticada forma de limpieza social en la que estarían participando miembros de las Fuerzas Militares y personas con poder dentro de sus núcleos sociales.

No se puede pasar por alto que todos los jóvenes cuyos cadáveres fueron encontrados en una fosa común del cementerio de Ocaña, Norte de Santander, salieron del municipio de Soacha, Cundinamarca y que algunos fueron reportados como bajas en combate dos o tres días después de su desaparición. De repente a alguien en Soacha le resultaban incómodos estos muchachos y por eso elaboraron una complicada trama de engaños, traslado y ejecución que tendría el “bono adicional” de beneficiar a algún militar con el resultado del supuesto combate.

En la investigación que viene
adelantando la Fiscalía General no se puede descartar ninguna hipótesis y así como se considera la posibilidad del reclutamiento por parte de bandas emergentes, es necesario dejar claro ante el país el recto proceder de las Fuerzas Militares colombianas o en su defecto, dar la cara y señalar a los culpables de esta macabra situación.

No obstante, si efectivamente son las bandas emergentes las que sedujeron a estos jóvenes con promesas económicas y paraísos futuros, resulta también muy grave que puedan seguir operando y reclutando gente como si estuviera cocinándose una vertiginosa escalada de guerra.

Como es tradición en Colombia, son jóvenes humildes los que sirven de carne de cañón. Aquellos a quienes no les importan estos desaparecidos simplemente por ser pobres, deberían ver que la máquina de violencia cada vez es más voraz y poco a poco necesitará más y más sangre, ya no solo de albañiles sino de estudiantes universitarios y jóvenes profesionales del común, pues lo cierto es que aquellos que promueven la violencia protegen a sus hijos con residencia y estudios en el exterior… para que no los toque la barbarie que sus progenitores han esparcido por todo el país.

AL CIERRE: En las últimas horas se conocieron las denuncias sobre una práctica infame que están adelantando algunas unidades militares. Se trata del reclutamiento de jóvenes por parte del Ejército. Los soldados se ubican en sitios estratégicos, hacen las ingratas batidas (requisa, presentación de documentos y al camión), se llevan incluso a los
menores de edad y muchas horas después aparecen en un cuartel en Boyacá.

Retener a menores de edad, incomunicarlos y trasladarlos de ciudad sin que sus padres tengan la menor noticia de lo que ocurre no parece ético ni legal, pues la ley es clara sobre la tutoría de los menores de edad por parte de los padres. Es más: el Estado no puede atribuirse la potestad de decidir por los menores, subirlos en un camión y llevarlos a otra ciudad.

En este sentido es inexplicable que se condene el reclutamiento forzado de menores
por parte de las Farc y de las bandas emergentes, pero se minimice dicho reclutamiento en las Fuerzas Militares con el argumento de que legalmente es permitida la incorporación de jóvenes de 17 años ya que algunos terminan la secundaria a los 16… ¡Eso es una justificación peregrina! Si se necesita incrementar el pie de fuerza, que hagan las batidas y recojan a los adultos que no tienen libreta militar para que porten el uniforme y le laven el carro al coronel.

Además, ese reclutamiento de menores resulta incoherente con la modernización que se viene adelantando en las Fuerzas Militares y sobre todo con la profesionalización del Ejército que implica la paulatina reducción de soldados bachilleres y regulares, para darles paso a aquellos que optan por la milicia como forma de vida.

Se sabe que un ejército profesional es mucho más efectivo que uno conformado por soldados que permanecen 18 meses en las filas y luego regresan a la vida civil. De hecho en ese propósito se han invertido importantes recursos, pues los resultados operacionales y la reducción en el número de bajas se debe, en buena parte a dicha profesionalización, a la permanencia de esos soldados en el Ejército y por consiguiente, a la posibilidad de reentrenamiento para las unidades de combate. Todo lo anterior no es posible con los reclutas bachilleres o con los soldados regulares, que además generan un desgaste innecesario en los cuadros de mando de las Fuerzas Militares.

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.

viernes, 3 de octubre de 2008

Incertidumbre

En los mercados bursátiles sí que se cumple el principio de que las crisis son oportunidades; y algunas veces hasta se provocan para crearlas. Las Noticias en el mercado más bursátil del mundo, Wall Street, se pugnan por transmitir percepciones antagónicas (crisis y prosperidad) con el fin de producir volatilidad, y con ello aumentar el número de transacciones (bursatilidad).

Aunque los broker recomienden a sus clientes el largo plazo (les garantiza disponer del dinero), los mercados se mueven en el segundo a segundo (spot), y es allí donde unos hacen grandes fortunas, y otros las pierden. Los instrumentos financieros disponibles en las plataformas tecnológicas están diseñados para cumplir ese objetivo: atraer especuladores y darle liquidez al mercado.

Entonces no es de extrañar, frecuentes crisis (algunas verdaderas otras falsas) en las empresas que cotizan en bolsa, y que arrastran el mercado.

El anterior comentario, a raíz de que Ecopetrol empezó a cotizar su acción a partir del jueves la semana pasada en la bolsa de New York (NYSE). Su presidente, Javier Gutiérrez, ha dicho que “no estamos buscando nuevos recursos y no estamos iniciando una emisión primaria” de manera que no se compromete la participación de sus accionistas; pero la acción, estará expuesta a través de Internet al escrutinio de todos los ciudadanos del mundo, y su valor, así como puede dispararse, puede derrumbarse; o ser sometida a periodos de alzas y bajas, y a una gran volatilidad que puede incomodar a muchos de sus accionistas.

En un mercado de baja bursatilidad como el colombiano, el precio es más estable, y de hecho quienes adquirieron acciones hace casi un año, cuando se democratizó la empresa, festejan las ganancias obtenidas (86%), sin haberlas realizado; pero en el NYSE es otra cosa, una ganancia puede durar segundos.

Para fortalecer la acción, el inicio se ha acompañado de anuncios que hablan de hallazgos de nuevos pozos petroleros en los llanos orientales. Se ha dicho que se cree que hay muchas más reservas, y la nueva estructura del sector genera una dinámica exploradora que da esperanzas en relación con nuevos hallazgos.

Todos estos elementos apuntan a despertar un interés global por la acción de Ecopetrol, y a un alza en su cotización: la tentación de vender puede ser muy alta, pero como se sabe el mejor momento para hacerlo es cuando se prevé (no es mas que una percepción y puede ser individual) una inflexión luego de un largo acenso; así como el mejor momento para comprar es cuando rebota (otra percepción), después de una caída prolongada.

Son exposiciones al riesgo que tendrán que aprender a tolerar los accionistas colombianos, que por ahora son la gente del común; y como ya lo habrán aprendido muchos a raíz de las pirámides, a mayor riesgo mayor rentabilidad.

Pero a todas estas ¿para que llevar la acción de Ecopetrol a Wall Street, si no se están buscando recursos adicionales? ¿Se tiene previsto para el futuro una emisión de acciones que podría perjudicar a los actuales accionistas; o solo se busca mejorar la liquidez de la misma?

Sea como sea, el hecho de ser vigilada por la SEC (Securities and Exchange Comisión) de EU, es garantía de buen manejo para los inversionistas; un imperativo de la internacionalización de la compañía.

Por: Miguel Yances Peña. Columnista de El Universal de Cartagena.
myances@msn,.com

jueves, 2 de octubre de 2008

La muerte de Luis Santiago Lozano: una tragedia que se hubiera podido evitar

¿Qué hizo la sociedad para proteger al niño de 11 meses de las garras de un depredador como su padre? ¿Qué hizo la sociedad para proteger a ese monstruo de sí mismo? Como muchas de las respuestas que tiene que entregar la sociedad colombiana, una sola palabra es suficiente: NADA.

El asesinato del bebé en Chía demuestra que la irresponsabilidad judicial, la desidia de las autoridades y la indiferencia de la sociedad frente a la impunidad son las principales causas del secuestro y asesinato del niño.

Una persona no pasa de la noche a la mañana de ser un ciudadano ejemplar, o por lo menos apegado a la legalidad, a un monstruo capaz de ordenar la desaparición de su hijo. Mucha sangre, muchas acciones criminales tiene que haber ejecutado para llegar al punto más alto de la criminalidad.

Con el correr de las horas se sabe que el determinador intelectual del secuestro y asesinato es sospechoso de por lo menos un homicidio, el de Jenny Moncada y de la desaparición de su hijo de tres meses, en hechos ocurridos hace cinco años. Desde el principio, cualquier investigador juicioso hubiese llegado inevitablemente a Orlando Pelayo, pues la relación entre el monstruo y las víctimas obligaba a las autoridades a considerarlo en la baraja de sospechosos… pero no ocurrió nada.

Por el contrario: Pelayo nunca fue investigado, ni siquiera interrogado por las autoridades, así fuera para descartarlo como alguien vinculado a los hechos. La enorme falla judicial y la mediocridad del aparato encargado de impartir justicia se hacen patentes en la impunidad de la que pudo disfrutar Pelayo durante casi un lustro.

Pero no fue sólo el asesinato de una compañera sentimental con la que tuvo un hijo que permanece desaparecido. En la comisaría de familia de Chía existe un expediente por maltrato infantil y abuso contra el monstruo Pelayo. El proceso permaneció abierto durante ocho años y la ineficacia e ineficiencia judicial terminaron por desanimar a la denunciante. Esa promesa de una pronta y cumplida justicia, con los “brillantes” miembros del aparato judicial, es casi un insulto para los ciudadanos de bien y desde luego, es una invitación para que los criminales sigan sus tropelías amparados por la ineptitud que les garantiza la impunidad.

Ni hablar de la primera esposa, cuyas acusaciones durmieron el sueño de los justos en los archivos de la justicia colombiana.

Semejante panorama, de haber sido enfrentado con profesionalismo, compromiso y determinación por la justicia de nuestro país; hubiese terminado por enviar a la cárcel al padre asesino de Luis Santiago Lozano. Pero, como siempre en Colombia, la impunidad campea y se pavonea sin ningún pudor, fruto de la ineptitud de aquellos que administran justicia y que ahora están en paro para que les suban el sueldo por un trabajo que no realizan.

Y la sociedad en silencio frente a semejantes sinvergüenzas que quieren secar el erario con más dinero para sus bolsillos en contraprestación por la mediocridad con la que, en el mejor de los casos, realizan sus labores. En cuatro años se ha incrementado en un 85% el presupuesto para la justicia, pero los resultados son cada día más pobres y la ineptitud abre las puertas para que se cometan más y peores crímenes en Colombia.

Si Orlando Pelayo hubiese sido investigado en 2003, como lo fue en esta ocasión, tal vez se habría evitado la tragedia que conmovió al país.

No toda la responsabilidad le cabe al aparato judicial colombiano, pues los ciudadanos hemos sido indiferentes ante la impunidad. Es más: ahora, mientras ocurren estos y otros hechos terribles, seguimos viendo impasibles a los “respetables” funcionarios judiciales en paro, pidiendo un incremento salarial que no merecen y llevando al país a un caos por la imposibilidad de judicializar a los criminales. ¿Acaso a alguien le importa que miles de criminales estén saliendo de los procesos por vencimiento de términos?

¿Y los medios? El afán de vender, la tiranía del rating y el apegarse a un tema “de moda” macabra sólo para satisfacer el morbo de miles y miles de ciudadanos, los ha descarrilado por completo de su función. ¿Algún medio de comunicación publicó el asesinato de Jenny Moncada o la aparición de su cadáver en el salto del Tequendama? ¿Algún director ordenó hacerle seguimiento a esa información? ¡Claro! Era una más de las decenas de muertes violentas que se producen en el país y no merecía el desplazamiento de un reportero al lugar.

Pues un poco de preocupación por ejercer una labor de seguimiento de la información hubiese concentrado la atención del país en ese crimen y habría obligado a las autoridades a aplicarse para encontrar al asesino… ¿Y si el homicida fue el monstruo Moncayo, como lo está afirmando el tío de la víctima, no se hubiera evitado la tragedia que hoy conmueve a muchos en el país?

Pero aquí pasamos de la indiferencia total a la pasión desbordada: unos quieren linchar a los sindicados, piden a gritos la pena de muerte, o torturarlos, o que se los dejen “cinco minutos” para que sepan cómo es la cosa. No importa: en dos semanas la gente estará fascinada con la Selección Colombia y lo de Luis Santiago será un mal recuerdo que ya se habrá desvanecido en el tiempo.

Lo primero que necesita una sociedad es saber que la impunidad es mínima, que su poder judicial ejerce sus responsabilidades y condena a los delincuentes, que el mecanismo de protección a la sociedad funciona y castiga al punto de evitar que un depredador vuelva a sus andanzas y que dicha protección garantiza el acceso oportuno a la administración de justicia para detectar a aquellos que pueden crecer en la escala criminal y persuadirlos por lo duro del castigo.

No es el grito herido de pedir la pena de muerte, un absurdo si se tiene en cuenta el profesionalismo e incapacidad de los encargados de administrar justicia, la solución para la criminalidad en el país. Lo urgente es que la sociedad exija la reestructuración total del aparato judicial, con menos jueces, pero mejor pagados y mucho más competentes. Con más investigadores, con procesos más expeditos como la oralidad en los diferentes procesos ante la justicia y sobre todo, con el compromiso social de combatir la impunidad mediante la presión y la protesta.

Pero con la justicia actual, muchos monstruos aparecerán en el horizonte y muchos más colombianos serán o seremos víctimas de aquellos que disfrutan de la impunidad que les otorga el aparato judicial colombiano, ante los ojos de una sociedad indolente.

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Ojo con los filántropos

Tal vez todas las atrocidades que han sufrido los colombianos en las últimas décadas se habrían evitado si hubiera de parte de la gente un recelo elemental ante lo que lee u oye, pero tal cosa no existe por la ausencia de tradición crítica, fruto a su vez de la censura ideológica y religiosa que imperó durante la mayor parte de la historia nacional. Los principales responsables directos de esas atrocidades se dejaron arrastrar por una retórica que contenía mucho halago y poca precisión, y así sus ambiciones se encauzaron hacia un proyecto político funesto, criminal y fracasado hacía tiempo. Pero para comprobar eso no hace falta pensar en los miembros de las bandas criminales, todo el mundo habrá tenido alguna experiencia de la triste arrogancia del "mamerto" universitario que pontifica sobre cosas que no se ha detenido a examinar, seguro de que su público es aún más perezoso, sesgado y ansioso de confirmación de la ideología que mágicamente los convierte en sabios y líderes.

Buen ejemplo de eso es la llamada "parapolítica": ¿cuántos de los que suscriben las tesis de la Corporación Nuevo Arco Iris han leído la investigación de Claudia López? ¿Cuántos leerán el libro que ha publicado sobre el tema el Centro de Pensamiento Primero Colombia? Cualquier lector lo sabe, no es que no se pueda esperar que lo vaya a hacer uno de cada cien, sino que tampoco uno de cada mil va a abrir esos libros. Apertrechado con sus certezas, el colombianito típico disfruta del prestigio y aun el mando que aquéllas le dan, por mucho que para cualquier conocedor de la historia la hegemonía comunista entre la clase media colombiana sólo resulta una prueba del atraso, como resultaría para un bogotano educado alguna comunidad religiosa surgida en un pueblo del Putumayo. La suposición de que todo se cambia con no llamar "comunismo" a la defensa de Castro y Chávez y de los supuestos ideológicos de un personaje como Petro es aún más grotesca.

A esa mayoría de las clases medias y altas urbanas a las que halaga sin cesar la prensa de los amigos del terrorismo les cuesta cada vez más defender las gracias del mico, ¡y no podía tardar en llegarles el pretexto perfecto para mantenerse en sus trece! Hasta la prestigiosa HRW condenaba al gobierno venezolano y conseguía ser expulsada de Venezuela. Un editorial de El Tiempo, otro en El Espectador, una columna de Eduardo Pizarro y otra de César Rodríguez, aparecieron elogiando la "independencia" de la ONG, con un discurso que se puede resumir citando al editorialista de El Espectador:
Dada su conocida independencia [...] [HRW], pondrá a prueba la capacidad autocrítica del gobierno del presidente Álvaro Uribe, que haría bien en ser respetuoso frente a las posibles críticas que pueda traer el reporte que será presentado en las siguientes semanas.
Nadie debe sorprenderse del interés de El Espectador y de los columnistas citados. Lo que yo me pregunto es si el escándalo de HRW en Venezuela es una ruptura acordada para legitimar una próxima campaña contra el gobierno colombiano o una pelea entre comadres. Pero antes de explayarse sobre eso conviene averiguar algo sobre HRW. Lo mínimo, su página web.

Aparte de algunos titulares en que la ONG estadounidense ejerce de máxima autoridad, por encima de los gobiernos elegidos por la gente y de las instituciones del derecho internacional, llama la atención uno sobre el aborto en México. ¿No se trataba de derechos humanos? Es lo que sorprende al distraído. Abortar es un derecho humano, prohibir el aborto es como torturar gente o practicar ejecuciones extrajudiciales. Si la Corte mexicana aprueba una imposición de un gobierno local contra el federal, imposición que infringe la legislación vigente, eso se hace para que tengan vigencia los derechos humanos, en palabras de José Miguel Vivanco:


Esta decisión asegura que México está observando la legislación de derechos humanos fundamentales. [...] La despenalización del aborto salva las vidas de las mujeres y respeta su igualdad y autonomía. Aplaudimos la decisión de Corte y esperamos que otros gobiernos en toda América Latina tomen nota.

El castigo por abortar es una cuestión compleja que sólo tiene interés en este post porque permite entender lo que es HRW: una organización que promueve una agenda política a la que llama "Derechos Humanos", trampa retórica similar a la de alguien que fundara un "Partido del Bien". Millones de personas en todo el mundo consideran que es la libertad de abortar lo que amenaza los derechos humanos, y el desprecio que esas personas inspiran en los progresistas baratos que predominan en nuestro triste trópico no debería bastar para que se pase por encima de las legislaciones y de la voluntad de la mayoría de los ciudadanos. ¿O es que alguien se ha planteado preguntar a los mexicanos si quieren despenalizar el aborto? Los derechos humanos están por encima de lo que piensen los ciudadanos. Bah, "los derechos humanos" son el nombre de cualquier cosa. ¡Son los defensores de los derechos humanos! Vivanco y compañía son los que saben si se debe despenalizar el aborto.

Pero vale la pena ojear lo que dicen sobre Colombia. Al abrir la página se encuentra uno con titulares como éstos:



¿De modo que es tan terrible matar civiles? ¿Qué clase de deformidad psíquica hace falta tener para no entender que el titular prácticamente alienta a matar militares? Lo que las FARC "deben" es entregarse a la justicia, desmovilizarse y buscar alguna forma de reinsertarse en la sociedad. Quien no les exige eso que clamorosamente exigieron los colombianos meses antes de ese titular, tácitamente les está reconociendo el derecho a operar. ¿Qué habría dicho HRW si el asesinato hubiera afectado a militares? Bueno: cualquier lector de la prensa colombiana sabe que ése era el tono de los editoriales de El Tiempo y de casi todas las columnas hasta que los logros de la seguridad democrática deslegitimaron a ojos de los colombianos esa clase de reconocimientos. El aplauso de la prensa terrorista a HRW es una forma indirecta de decir lo que ya resulta inadmisible para la mayoría de la gente en Colombia.

Pero ¿y el otro titular? Hombre, qué obsesión: lo propio de los derechos humanos no es que se consiga liberar a rehenes del terrorismo sin derramar sangre, sino que se use un símbolo parecido al de una ONG. Los angelitos de HRW hacen de árbitros para que se mate sólo a militares y no se usen falsamente símbolos. Los colombianos podemos esperar mucha más decencia de las FARC y el ELN que de esa mafia que los sostiene. Todo el problema es la forma en que se olvida la labor de representantes de la ONU como los señores Mengeland y Demoyne en tiempos del Caguán: el día que un historiador cuente todo eso la responsabilidad de Tirofijo resultará diluida, pues el asesinato en masa en Colombia ha estado patrocinado por toda clase de poderes supuestamente legítimos.

Pero basta con mirar un poco más los titulares de la página para encontrar perlas rebosantes de mala intención, falsedad y cinismo: elementos de propaganda perversa cuyo fin último es deslegitimar las instituciones colombianas y justificar el alzamiento terrorista.



Si uno presta atención al titular relacionado con el TLC puede llegar a creer que el gobierno colombiano no protege a los sindicalistas y que garantizar su seguridad es sólo cuestión de emitir un decreto. ¿Alguien recuerda que los "sindicalistas" de que se habla son simples afiliados a sindicatos, que en Colombia son asesinados 8,5 veces menos que los demás ciudadanos y que el gasto en protección de esas personas es muy superior al que se dedica a proteger a otras víctimas? Lo que está diciendo HRW es que el gobierno mata a los sindicalistas por ser opositores políticos, que al no firmar el TLC se protege a esos sindicalistas y que los demás colombianos debemos pagar por ese Leitmotiv de la propaganda de los amigos de las FARC. Todo eso corresponde a los intereses del Partido Demócrata, cuyo público cree que el TLC con Colombia va a perjudicar el empleo en su país y con el rechazo encuentra un pretexto filantrópico.

Pero el segundo titular es aún más obsceno: ¡resulta que unas declaraciones de un asesor presidencial ocasionaron una oleada de crímenes! El sustento de todo eso fuera de Colombia es difícil de comprender, pero fácil de creer por parte de los habituales bienpensantes. En Colombia sólo los más descarados promotores de las FARC y el ELN se atreverían a mentir así.

Tal vez la pelea de Vivanco con el mico se deba a que éste no es suficientemente criminal para el gusto del vividor-psicópata chileno. Lo que es evidente es que su organización vive dedicada a promover el asesinato en masa y el terrorismo empleando toda clase de falsedades, como se lo recordó el presidente Uribe en una visita a EE UU. Lo que pasa en un ambiente de indigencia intelectual y moral como el colombiano es que nadie va a pedirle a Pizarro ni a Rodríguez ni a los editorialistas de la gran prensa que sustenten el contenido de la página de HRW. A fin de cuentas, los que no recuerdan que esas personas hace diez años clamaban por el premio de las masacres y secuestros suelen ser los mismos que aspiran a esa "solución", y son la mayoría entre quienes opinan.
Por Jaime Ruiz. Columnista de Atrabilioso.

martes, 30 de septiembre de 2008

Disculpas a Colombia por homenaje a Marulanda

Excelentísimo
Dr. Álvaro Uribe Vélez
Presidente de la República
Santa Fe de Bogotá
Colombia.-

Caracas, 27 de septiembre.- Tengo el honor de dirigirme a Usted –y por su intermedio a todos los colombianos– en la oportunidad de ofrecer mis más sinceras disculpas, en nombre del pueblo venezolano, por el homenaje realizado ayer en Caracas a Manuel Marulanda.

Manuel Marulanda, jefe máximo de las FARC, es –sin duda– el peor criminal de la historia iberoamericana, y quien más daño le ha hecho a los colombianos, al ordenar miles de asesinatos, secuestros y actos de terrorismo, y al dirigir la mafia de narcotraficantes más poderosa de América.

El pueblo venezolano repudia y condena en los términos más firmes este vil homenaje, y lamenta profundamente que el gobierno de nuestro país auspicie semejante barbaridad.

Comprendo perfectamente que una disculpa verbal no es suficiente para subsanar un agravio de esta magnitud; pero quizá sirva de atenuante saber que se trata de una iniciativa que no tiene ningún respaldo popular; porque las FARC no solamente cometen crímenes en Colombia, sino que también secuestran, extorsionan y asesinan en nuestro propio territorio.

No es de extrañar que Chávez y sus seguidores muestren públicamente su afinidad con Marulanda. Chávez ha estado vinculado a las FARC desde hace más de una década, como quedó demostrado en los archivos contenidos en los computadores de Raúl Reyes, incautados durante la gloriosa Operación Fénix.

El régimen de Chávez corresponde a una coyuntura de nuestra historia, que será pronto superada. Vendrán futuros gobiernos, conformados por hombres y mujeres honestos y decentes, que lucharán con toda su fuerza para derrotar el narcoterrorismo en nuestros países, y que sabrán construir una relación fructífera entre nuestros pueblos hermanos.

Me despido de Usted, deseándole el mejor de los éxitos en su gestión de gobierno y augurándole un futuro promisorio al pueblo colombiano.

Muy atentamente,

Alejandro Peña Esclusa
Presidente de Fuerza Solidaria

domingo, 28 de septiembre de 2008

Tirofijo en el 23 de enero

Alguien decía que el totalitarismo escoge lo peor, lo más mediocre de la sociedad; para enaltecerlo y llevarlo a la cúspide del poder. Que un chofer de metro sea el canciller venezolano, o que un intrascendente militar sea ahora el gobernante de facto, no son hechos aislados. Como tampoco lo es que en un país regido por oscuros personajes se le rinda un homenaje al emblema de la mediocridad –alias ‘Tirofijo’- y se quiera vender el fracaso como un gran triunfo.

‘Manuel Marulanda Vélez’ está en el top 10 de los mayores chascos de la humanidad: duró más de 40 años recluido en el monte, dando órdenes para asesinar, secuestrar, reclutar menores, sembrar minas, traficar con narcóticos y cometer atentados terroristas con la excusa de sus desvaríos revolucionarios. Solo pasará a la historia como un criminal sanguinario y demente… bueno, en la historia real, pues en la deschavetada Venezuela será prácticamente un semidios con religión propia.

Sin duda Pedro Antonio Marín, quien tenía más alias que méritos, solo consiguió el despreciable título de ser el “guerrillero más viejo del mundo”, lo que habla a las claras de su mediocridad. Muchos ex guerrilleros que se podrían considerar triunfadores, pues lograron imponer sus proyectos revolucionarios, han repetido hasta el cansancio que el mayor temor que sentían era el volverse viejos como guerrilleros. Eso, manifiestan, es evidencia de fracaso.

Pero 'Manuel Marulanda Vélez' se lleva el premio, pues murió en un campamento en el monte, con medio siglo de derrota encima, seguramente huyendo aterrado por la persecución de las Fuerzas Militares. Es, en síntesis, el símbolo de la mediocridad que se disfrazó de criminalidad para esparcir el terrorismo, el dolor y la sangre por todo el país.

Sin embargo, para deshonra del asesino y terrorista ‘Marulanda’, solo los suyos, los que están interesados en promover el totalitarismo y cuya organización es un apéndice de las Farc, fueron los únicos que lanzaron discursos y arengas románticas para elogiar al “virtuoso” mediocre de marras. Los colombianos del común no tienen nada qué agradecerle, ni motivo alguno para honrarlo con algo más que el desprecio.

Ni siquiera el alcalde de Caracas, chavista de profesión (en Venezuela es el oficio más rentable) quiso reconocer que estaba ahí para honrar a ‘Tirofijo’, sino como invitado a un evento de una comunidad de Caracas… chavista y cobarde son sinónimos. Lo mismo hicieron los diputados de la Asamblea Nacional, quienes incluso se negaron a entregar declaraciones a la prensa. Solo el rector de la universidad Simón Rodríguez se atrevió a destacar al “gran revolucionario” y a anunciar la cátedra Manuel Marulanda Vélez en su claustro de adoctrinamiento.

Pero en el país de las maravillas chavistas es perfectamente lógico que un gobierno mediocre le rinda honores al colega ‘Tirofijo’. Es más: se acepta, sin ningún pudor, que Hugo Rafael Chávez Frías tiene todo el derecho de honrar a su par y de convertir en héroe a un rufián de la talla del fallecido comandante del terrorismo.

Los honores que le rinde el régimen chavista a ‘Tirofijo’ ilustran perfectamente el duelo que enfrentan muchos sectores políticos en América Lationa y en Colombia, sectores que se han beneficiado del terrorismo de las Farc. Han sentido profundamente la muerte de un buen sirviente, aplicado y obediente, pero intrascendente en la historia e inconveniente en la situación política actual de Colombia.

Aunque ‘Manuel Marulanda’ no despierta los fervores que quisieran los chavistas –seguramente una encuesta demostraría la animadversión generalizada por el mediocre- sí llamó la atención que Piedad Córdoba no asistiera a la inauguración del busto… ¿Por qué la ingratitud de la Senadora con quien tanto admira y a quien tanto le debe? ¿No dizque es tan rebelde y brava y no le tiene miedo a lo política, moral y éticamente incorrecto? ¿O es que ‘Tirofijo’ le
afecta los voticos?

Qué falta de coherencia la de la senadora farc-chavista, que dicta conferencias –léase profiere arengas a favor de las Farc- pero no es capaz de salir internacionalmente a rendirle honores al líder del terrorismo colombiano… ojalá en los próximos días Piedad le lleve una ofrenda floral como corresponde y se esperaría que por lo menos lleve unos ramos del Polo Democrático Alternativo, cuyos miembros radicales no son tan valientes como para reconocer que admiran, idolatran y alaban a ‘Tirofijo’, aunque con la capucha en la cara, muchos de ellos aceptan invitaciones o envían emisarios a los eventos de la Coordinadora Continental Simón Bolívar, como ocurre con los sindicalistas que asistieron en febrero a la reunión en Ecuador. ¿Será que al senador del PDA Alexander López le dio miedo asistir al homenaje y demostrar lo que es y en lo que cree?

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Actitud científica

Por supuesto que no estoy de acuerdo con las restricciones. Creo que nadie lo está. Los seres humanos reclamamos libertad, y una restricción es ni más ni menos que una limitación a ese ideal de poder hacer todo lo que nuestra mente desea.

Por supuesto también, que nadie puede, mejor dicho “debe”, hacer todo lo que se le antoje; hay principios de convivencia que colocan límites, pero son límites naturales que todos los humanos respetamos salvo casos patológicos.

Ahora, cuando son los seres humanos, gobernantes o no, los que se toman el “atrevimiento” de restringir, prohibir o limitar el uso de algo, automáticamente se genera el disgusto general, entre otras porque siempre habrá excepciones, privilegios que son odiosos, para quienes toman tales medidas y sus amigos.

En una palabra restringir es sinónimo de administrar tardíamente lo que no se supo administrar. Dos casos: el uso de las vías por las distintas categorías de vehículos, y el de las armas.

El DATT, perdón la Alcaldía de Cartagena, expidió un decreto a principio de la semana pasada sobre “pico y placa”, que se anunció de manera tan inusual, que develó algo relativo a su autoría: venía impuesto desde el interior del país. Pero al fin a alguien se le había ocurrido pensar -porque por lo visto no hay mediciones, ni una actitud científica al observar el fenómeno- que los principales causantes de los trancones no son los carros particulares, ni siquiera las motos, sino los buses y los Taxis.

Bastaba observar desde el aire para percibir que el “tropelín” es amarillo; y hacer “un zoom visual” para sorprenderse de verlos deambular vacíos o con un solo ocupante. Este descubrimiento está justificando por si solo, el servicio de Taxis colectivos que se quiere restringir.

Y no es necesario estar en la vía, para detectar que la falta de disciplina de los conductores de Taxis, buses y motos, mas uno que otro particular, producto de una no administración del servicio público, son agravantes del problema. Tan cierto es esto que Transcribe, cuando se termine la obra, no habrá hecho más que facilitar la administración de una vía troncal.

Lo triste –y paradójico- es que los vehículos públicos y las licencias de conducir, son asignados por la autoridad.

Las autoridades, en su mayoría políticos de profesión, deben entender que este es un asunto de “ingeniería de transporte” que debe ser estudiado con actitud científica (las restricciones deben al menos servir para eso), lo cual implica tomar mediciones permanentes, explorar creativamente nuevos experimentos y proponer soluciones. Las restricciones “per se” (que pena Dr. Vergara) no son la solución, sino un simple escenario de estudio; y su prolongación en el tiempo, la confirmación de que se fracasó.

El otro tema de hoy, tiene que ver con las armas. Qué mas quisiera uno que ni siquiera la lengua sea usada como arma de combate, sino como medio de expresión de ideas; pero el hombre por ese afán de dominar, o sobrevivir a costa del otro, se inventó las mortales.

Las autoridades –está visto- no pueden garantizar la vida y bienes de los demás, y ya sabemos en que degeneró la seguridad personal; pero los delincuentes si están armados, de manera que no hay de otra: los que sientan peligro de ser violentados, están en todo su derecho –si tienen además el arrojo- de defenderse.

Por: Miguel Yances Peña. Columnista de El Universal de Cartagena.
myances@msn.com

jueves, 25 de septiembre de 2008

Nace en Santa Cruz la necesidad de crear una instancia paralela al Foro de San Pablo

La confirmación de que el Foro de San Pablo es el responsable de todos los dramas que viven los países sudamericanos, especialmente aquellos del ala izquierdista, hizo nacer en este departamento la necesidad de crear una instancia paralela a este foro que sea el marco de respuesta internacional a dicho foro y a Unasur que asumen el rol defensores de los gobiernos aliados.

El escritor y dirigente político venezolano, Alejandro Peña Esclusa, se encuentra en Santa Cruz, promoviendo su más reciente libro, titulado "El Foro de Sao Paulo contra Álvaro Uribe", el cual es una muestra clara de cómo el Foro toma parte en la política interna de los países que ahora conforman el Unasur.

DURAS CRÍTICAS A UNASUR

Peña Esclusa dictó el jueves una conferencia ante unos doscientos treinta dirigentes gremiales y representantes de la sociedad civil cruceña y criticó duramente la declaración de Unasur sobre Bolivia, calificándola de parcializada y sesgada.

Explicó que todos sus integrantes, excepto Uribe, pertenecen al Foro de Sao Paulo, organización creada por Fidel Castro y Lula da Silva en 1990. "No se comportaron como presidentes de sus respectivas naciones –dijo– sino como camaradas de una misma corriente política, defendiendo sus intereses personales. No buscan la pacificación de Bolivia, sino apuntalar su proyecto", enfatizó.

FORO PARALELO

Peña Esclusa propuso la creación de una instancia regional no gubernamental, distinta a Unasur, que defienda la democracia y la libertad en Latinoamérica. "Los integrantes de Unasur, particularmente Chávez, serán los responsables de la violencia que pueda desatarse en Bolivia", sentenció.

"José Miguel Insulsa tampoco es un mediador neutral –dijo– porque actúa como candidato presidencial del Partido Socialista de Chile, organización perteneciente al Foro de Sao Paulo; y no como Secretario General de la OEA".

Peña Esclusa dijo que cuando todos esperaban que Unasur emita una posición clara sobre la masacre de Pando, demandando una investigación imparcial y escuchando a ambas partes (prefectos), sólo recibieron el informe del presidente Morales y le dieron su apoyo con una tibia propuesta de investigación.

Esta declaración, enfatizó, tendría que haber sido refutada, rechazada y criticada por un organismo paralelo al Foro de San Pablo. Lamentablemente este aún no existe, pero se está creando la conciencia para que en América Latina se cree esa instancia, afirmó.

OPERACIÓN FÉNIX

Peña Esclusa, recordó que el 1 de marzo de 2008, las Fuerzas Militares y Policiales de Colombia dieron el mayor golpe contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ubicado en territorio ecuatoriano, donde fue abatido el segundo al mando de esa organización, alias Raúl Reyes.

Dado que se trataba de uno de los hombres más peligrosos en la historia del crimen organizado (terrorismo, narcotráfico y secuestro entre otros), era lógico suponer que los países de la región felicitarían efusivamente al gobierno de Álvaro Uribe y que decretarían un día de júbilo continental, sobre todo teniendo en cuenta que las FARC son terroristas y narcotraficantes, y que delinquen no sólo en Colombia, sino en el mundo entero.

Sin embargo, para sorpresa de la comunidad internacional y del propio pueblo colombiano, tres países rompieron relaciones con Colombia, en señal de protesta por la operación.

Para justificar su incomprensible actitud, los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Nicaragua, argumentaron que Colombia había violado el territorio ecuatoriano; un problema que –dada la importancia de la operación– se habría podido resolver fácilmente a través de los acostumbrados canales diplomáticos.

La causa de este enojo? Las FARC son miembro del Foro de San Pablo tal como se lo puede verificar en internet. Indirectamente se había dado un golpe al Foro de San Pablo, dijo Peña.

DISCULPAS POR CHÁVEZ

Esta viernes, Peña esclusa hizo una única aparición pública en televisión, donde pidió públicamente disculpas, en nombre del pueblo venezolano, por la flagrante intervención de Chávez en los asuntos internos de Bolivia.

"Los venezolanos condenamos las amenazas de Chávez a los bolivianos. Rechazamos sus declaraciones sobre el envío de tropas venezolanas a este país. Repudiamos sus presiones a los jefes militares bolivianos, incitándolos a masacrar al pueblo".

El dirigente venezolano aseguró que la inmensa mayoría de los venezolanos se opone a la injerencia del gobierno venezolano en los países de la región y el uso de los recursos petroleros para apuntalar el castro-comunismo en América.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

La inteligencia de John McCain

Una vez que, tras la operación jaque, el chantaje por el sufrimiento de los secuestrados no encuentra público en Europa y ni siquiera en Colombia, la parte de la sociedad colombiana que conocemos como izquierda democrática, es decir, la que vive de la extorsión y el terror, la que hizo estallar petardos porque los comerciantes del centro de Bogotá no pagaban y unos días después incendió busetas para protestar contra la injusticia social, la que mantiene una huelga de jueces que no cede pese a los aumentos de salarios que ofrece el gobierno, ahora pretende convencer a la gente de que sólo quiere devolver la legitimidad democrática usurpada por mafiosos y paramilitares. ¿Cómo pueden ser tan cínicos esos asesinos? Parece operar un recurso vulgar de los estafadores, explotar la credulidad de la gente estúpida.

Por ejemplo, ¿cuántos columnistas de los que día tras día siembran calumnias en la prensa sobre el gobierno exigían que las leyes colombianas se negociaran con las FARC? Bueno, es un decir: esa palabra “exigían” hará pensar al lector que ya no exigen, pero sólo es que ahora no hacen ruido al respecto. ¿Alguien recuerda por ejemplo al señor Enrique Santos Calderón o al flamante director de El Tiempo plantear la necesidad de que las FARC se desmovilicen y se acojan a la Ley de Justicia y Paz? ¿Qué decir de los columnistas de El Espectador, en su gran mayoría abiertos jaleadores de las FARC? Eso se podría extender a toda la sociedad colombiana: ¿qué dicen al respecto los supuestos moderados del llamado Partido Liberal? NO le han pedido a las FARC ni al ELN que se desmovilicen, sino que veladamente les prometen una alianza con el Partido Comunista (o Polo Democrático) para gobernar y darles oxígeno una vez que la campaña de calumnias contra el gobierno y los recursos con que Chávez aspira a torcer los resultados electorales colombianos aceiten bien la maquinaria. ¿O ya se ha olvidado el tono ominoso con que César Gaviria y Ernesto Samper le exigían al presidente que despejara Pradera y Florida?

Así, el propósito de los chavistas y del Partido Comunista se mantiene intacto, y como la actividad de expansión territorial de otras épocas (a punta de cilindrazos, extorsiones y masacres) ya no se puede desarrollar, los esfuerzos se concentran en tareas de agitación y propaganda, tareas en las que son particularmente eficaces porque en esencia son los descendientes de los dominadores de las generaciones anteriores. En últimas, la gente sometida se agacha ante los títulos universitarios, la pompa de las celebraciones, la jerga altisonante de los tinterillos y la autoridad del papel impreso. De eso viven, del hecho de que la gente despistada no puede asociar los petardos de Bogotá con las diatribas sobre la parapolítica, y así eso que ocurrió hace décadas importa más que la muerte y el terror actuales, pues los que mandan le prestan más atención.

Un ejemplo grotesco de esa forma de manipular a la gente ingenua es la entrevista que concedió el candidato John McCain a Union Radio: algunos comentaristas malintencionados entendieron que el candidato no sabía quién era el presidente español Rodríguez Zapatero. Vuelvo a lo mismo, la gente despistada a la que le tocan ciertos resortes, que los amos siempre saben encontrar, es tan lamentablemente estúpida que llega a creer algo así. ¿Se imaginan? Cualquier profesor universitario colombiano sabe quién es el presidente español, pese a que por lo general son personas que no pueden escribir una línea completa sin varios errores de ortografía, pero un senador estadounidense de setenta y un años, con amplio dominio de la agenda internacional no lo sabe. ¿Se imaginan los colombianos que un senador que llega a candidato presidencial en la primera potencia del mundo lee los periódicos? Lógico que no. ¿Acaso tienen periódicos? Bah, claro, los estadounidenses son superestúpidos y superperversos, eligen gobernantes que no leen los periódicos. El más tonto es el que gobierna, y eso lógico, porque como sólo es para meterse en guerras.

Es muy interesante, porque toda la trama de extorsión y despojo se sustenta en la estupidez de quienes no quieren verla, de quienes creen que la continua presión de los grandes periódicos bogotanos para deslegitimar al gobierno que echó a perder la negociación con la que se premiaban las masacres y los secuestros, a costa de la voluntad de los ciudadanos, no es un intento de echar a perder el esfuerzo militar y político de estos años para que la tropa de niños se recupere y vuelva la situación de 2001. ¿Alguien recuerda lo que decían esos columnistas en 2003, por poner un caso? La clase de débiles mentales que creen que un senador estadounidense no sabe quién es el presidente que acaudilló la rebelión de los aliados contra su país es la misma que no puede ver que el rencor contra Uribe y contra el ejército es por su eficacia y no porque José Obdulio Gaviria tenga parentesco con Pablo Escobar: están muy contrariados por el retroceso de la tropa a la que halagaban y justificaban hasta 2002, por eso ahora pretenden que quienes redujeron la tasa de secuestros y homicidios son unos mafiosos y ellos son las personas decentes.

Y encuentran un ambiente de ignorancia tan espantoso que hay quien les cree. Por ejemplo, cuentan con el estúpido episodio de que en una ocasión Reagan se confundió y habló en Bolivia como si estuviera en Colombia: ¡es tan lógico que el presidente de la primera potencia mundial no sepa que hay un país que se llama Bolivia y crea que es lo mismo que Colombia! Si este mundo es absurdo, no faltaría más: los que saben esas cosas están sirviendo hamburguesas, los ignorantes y estúpidos tienen por misión gobernar, ¿a alguien se le ocurre que esos desgraciados puedan llegar a ser alguna vez como los colombianos? Es para reírse. ¿Cuántos lectores de este post podrían situar a Nigeria en el mapa? Bueno, es un país con 15 veces más población que Bolivia, y los gobernantes estadounidenses lo tienen en cuenta más que a nuestra hermana república, no hablemos del lapsus que puede tener una persona que viaja y tiene mil ocupaciones en la cabeza.

Pero no hay remedio: Colombia se formó en el saqueo y el exterminio de su población aborigen. Los descendientes de quienes se lucraron de eso siguen mintiendo y manipulando para robar, de modo que no vacilarán en repetir que McCain no sabe quién es Zapatero. Hay gente que quiere creer eso, no importa que uno por ejemplo
cite estas palabras de McCain:

En una entrevista realizada en abril con un periodista de EL PAÍS, McCain afirmó: "Este es el momento de dejar atrás las discrepancias con España."
Y añadió: "Me gustaría que [el presidente Zapatero] visitara Estados Unidos. Estoy muy interesado no sólo en normalizar las relaciones con España sino en conseguir que sean positivas y productivas con el objetivo de encauzar muchos temas y retos que tenemos que afrontar juntos".


En la entrevista es evidente que McCain evita contestar si se reunirá o no con Zapatero, más bien insinuando que lo considera un aliado de Chávez y Castro, como en efecto lo es. Pero la interpretación de esa entrevista ha dado lugar a muchos artículos de la prensa, que el lector podrá encontrar sin dificultad.
1 / 2... o bien, para formarse una idea de lo que dice la prensa sobre el asunto, leer los TITULARES.

Es muy probable que McCain sea el próximo presidente estadounidense, y no sorprende en absoluto que los chavistas estén tratando de crear el mismo mito que crearon sobre Bush, y antes sobre Reagan, y antes sobre Ford, y antes sobre Nixon, y antes sobre Johnson, y antes sobre Eisenhower: siempre llega gente nueva al mundo, y su acceso a la información en un medio tan cerril como el colombiano lleva a una fascinante conclusión: la primera potencia mundial está dirigida por estúpidos, la gente verdaderamente inteligente es la que paga la vacuna para la revolución y de todos modos vive expuesta a resultar mutilada o muerta porque los partidarios de la solución política negociada al conflicto social y armado no cesan de buscarla. Lógico, ¿quién lo pondría en duda?

Por Jaime Ruiz. Columnista de Atrabilioso.

martes, 23 de septiembre de 2008

Los delfines del terrorismo

Un desmovilizado contó la semana pasada, que un frente de las Farc estaba integrado por 17 niños, cinco de ellos con edades entre los 8 y los 10 años: “Si ellos no cumplen con las órdenes, o intentan fugarse, los cogen y los matan”.

Unos días más tarde apareció un informe de la revista
Semana que causa, por lo menos, indignación. Mientras los niños del Chocó sufren el reclutamiento forzado, en Europa los delfines de la guerrilla “padecen” los privilegios que les otorgan los crímenes altruistas de sus padres.

Los líderes terroristas tienen a sus hijos cómodamente instalados en territorio seguro, mientras que en Colombia se les llena la boca hablando de “justicia social” como sustento de la guerra que hacen con los hijos de otros.


Algunos de los delfines del terrorismo viven en Suiza. Imposible no recordar la canción de Alberto Cortéz, Instrucciones para ser un pequeño burgués:

Con los tiempos tendrá que aprender
A cambiar sin temor de camisa,
Y estarán como tiene que ser
Estudiando sus hijos en Suiza…
Con los tiempos tendrá que aprender,
Para ser un pequeño burgués.

Otros están trabajando en Venezuela, en universidades de ese país, con lo que Chávez ha honrado la palabra empeñada con sus camaradas. Esto demuestra que lo del tirano de Miraflores no es solo retórica, sino que en la práctica beneficia a sus aliados protegiendo a sus retoños, dándoles la tranquilidad de que sus hijos no se verán inmiscuidos en la sucia tarea que ejecutan sus padres.

Mientras los ‘papis del Secretariado’ hacen todo lo posible por destruir al país y promover la lucha de clases en la sociedad, los privilegiados vástagos de la maldita semilla están resguardados de las tragedias que sus progenitores han esparcido por toda Colombia, gracias a los contactos –léase palancas internacionales- que han logrado establecer para difundir su demencia criminal. Como dice Cortéz:

Para ser un pequeño burgués
Es preciso tender muchas redes…

El informe de Semana da cuenta de 13 delfines del Secretariado… es solo cuestión de tiempo para encontrar a otros que podrían completar el número requerido para establecer un nuevo frente de las Farc con todos los “deslumbrantes delfines” del movimiento terrorista. Es que ‘Alfonso Cano’ y sus secuaces deberían aportar algo más que la vida de hijos ajenos y comprometer a los suyos en el combate que se da en el monte y no dejarlos aislados para que se beneficien de un hipotético triunfo de la causa terrorista… Pero eso es mucho pedirles a los panzones oligarcas que comandan las Farc y que usan a su antojo a los hijos de otros para sus infames propósitos.

Eso sí: como buenos padres, buscan lo mejor para sus hijos y los preparan para que sean dignos dirigentes de la “revolución”, gracias al dinero producto del secuestro, de la extorsión y del narcotráfico. Los delfines no tienen que ir al monte, pues para eso están disponibles los cargos públicos, la academia, algunos medios de comunicación, el Polo y el partido Liberal… es solo cuestión de una llamada y listo: los Sáenz, los Devia y los Albán serán, como mínimo, cabezas de lista para la Cámara o para el Concejo de Bogotá.

Para la muestra un botón
¡Qué tal el intento de Semana de lavarles la cara a los terroristas! El informe de los hijos del Secretariado termina con la siguiente generalización: “En fin, son víctimas de las Farc”. ¿El líder de la Coordinadora Continental, el enlace internacional de las Farc y los que “padecen” privilegios burocráticos y de poder en Caracas son víctimas?

La revista Semana es una meretriz que vende al mejor postor la manipulación del lenguaje: llamar víctimas de las Farc a los delfines del Secretariado es un insulto para los miles y miles de niños que realmente han sido víctimas de los padres de esos “pobres” inocentes que disfrutan los privilegios conseguidos con los crímenes “altruistas” de sus padres y de sus promotores disfrazados de civil.

El sesgo de Semana es un insulto a la sensatez: víctimas los niños del Chocó, o los cientos que son obligados a permanecer en las filas del terrorismo sufriendo las inclemencias de la selva; o las decenas de menores secuestrados por las Farc. A los que la prostituta de Semana llama víctimas no son más que beneficiarios o testaferros del crimen organizado que en Colombia llaman insurgencia.

El resumen de la infamia
Uno de los hijos de ‘Alfonso Cano’, Federico Sáenz, tiene una licenciatura en Economía y maestría en Economía Política en la Universidad de Ginebra. Tiene máster de la Universidad de Lausana y ha vivido en Venezuela, México, Estados Unidos, Australia, España, Alemania, Bulgaria y Suiza, donde reside actualmente. El otro hijo de ‘Alfonso Cano’, Andrés Felipe, vive y estudia en Suiza y ha estado matriculado en universidades de Francia y Australia.

Los hijos de alias ‘Iván Márquez’ disfrutan también de los contactos criminales y terroristas que ha elaborado cuidadosamente su padre. Adriana, la mayor, estudió y vive desde hace varios años en Francia. El segundo, Óscar Iván, está radicado en México y Judy Andrea, la menor, reside en Venezuela.

Los cuatro hijos de ‘Raúl Reyes’ también viven en el exterior. Ariel Robespiere Devia, es sicólogo y vive en París, ciudad que siempre ha albergado cariñosamente a los terroristas y a sus contactos. Lida Carmenza tiene un mágister en sicología social de la Universidad de La Habana. Laura, la tercera, estudió en Cuba y vive en México. Yeri Core, el menor, estudia actualmente en La Habana.

Las hijas de ‘Rodrigo Granda’, Mónica María y Diana, estudiaron en Ginebra. La primera vive en Suiza y la segunda trabaja y vive en Caracas, Venezuela… ¡pobres víctimas!

La misma situación ocurre con los hijos de alias ‘Marcos Calarcá’, vocero de las Farc en México durante muchos años. Su hijo mayor, Raúl Ernesto Albán Torres, es biólogo de la Universidad de la Concordia en Montreal, Canadá y tiene un posgrado en ecología en la Universidad Central de Venezuela. Actualmente es profesor en la Universidad Bolivariana de Venezuela y es uno de los principales líderes de la Coordinadora Continental Bolivariana. El otro hijo, Juan Jacobo Albán, estudia en la Universidad de La Habana y es integrante de la Comisión Internacional de las Farc.

Por Jaime Restrepo. Director Atrabilioso.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Hijos de la misma madre

Cuando estalló el escándalo de Guillermo León Valencia Cossio y se dieron a conocer las grabaciones que lo implican con siniestros personajes cercanos al narcoterrorista alias ‘Don Mario’, el Presidente manifestó: “La Fiscalía de Medellín: un desastre, una vergüenza. A mí lo que me da tristeza es que fiscales de Medellín se hayan dejado corromper. Y me siento frustrado porque tantas veces, en Medellín, pidiéndole sacrificios a la Fuerza Pública para enfrentar esos bandidos y esos bandidos con protección en sectores de la Fiscalía de Medellín.”

¡Quien dijo miedo! Esas palabras fueron una afrenta para los respetabilísimos miembros de la rama judicial de la capital antioqueña y especialmente para Asonal Judicial. El sindicato
anunció la instauración de una acción de tutela para exigir respeto a su buen nombre. Además, informaron que denunciarían al Presidente de la República por injuria y calumnia.

Es más: el presidente de Asonal Judicial en Medellín dijo que "el Presidente con todas estas denuncias indeterminadas está atentando contra el estado de derecho, deslegitima uno de los poderes, manda a la picota a todos los fiscales de la ciudad".

Todo ocurría mientras el Fiscal de la Corte Penal Internacional visitaba a Colombia por invitación del Fiscal General Mario Iguarán… ¿Casualidad?

No sorprende la reacción absurda, desproporcionada y desmedida del sindicato del poder judicial colombiano: al fin y al cabo era solo un eslabón más en la cadena de acciones emprendidas para distorsionar la realidad del debate entre el ejecutivo y el intocable poder judicial colombiano. Tampoco son extrañas las afirmaciones del directivo sindical que repite las arengas que sus superiores han elaborado: atentar contra el estado de derecho y deslegitimar al poder judicial son líneas del mismo libreto redactado desde la Corte Suprema de Justicia.

¿Seguirán insistiendo ahora con la acción penal y con la tutela? Es que hace algunos días, un asesor y tres fiscales (valga decir, tres miembros de la rama judicial de pura cepa), fueron
declarados insubsistentes por el mismo hecho que determinó la salida de Guillermo Valencia Cossio… ¿Será que el Fiscal General va a ser denunciado por Asonal Judicial por atentar contra el estado de derecho y deslegitimar al poder judicial?

Los hechos demuestran la gravedad de la infiltración del narcotráfico en los estamentos judiciales de Medellín, ya fuera mediante políticos paracaidistas o a través de funcionarios judiciales de carrera. Total: las horas le han dado la razón a Uribe en cuanto a la vergüenza por los fiscales que se han dejado corromper para brindarle protección a un grupo de criminales que se ha convertido en uno de los más grandes flagelos de Medellín y de Antioquia.

Claro que la vergüenza presidencial sería menor si el ministro del Interior y de Justicia renunciara a su cargo o si Uribe tomara la determinación, de una vez por todas, de mandar a calificar servicios a Fabio Valencia Cossio. Es insostenible la situación, pues las tareas que debe enfrentar el Ministro no son de poca monta y por tratar de aferrarse al cargo, no ha tenido ni tendrá tiempo de defender la reforma a la justicia, ni mucho menos de contrarrestar la propaganda negativa que difunden la Corte y la oposición -perdón por la redundancia- contra dicha reforma.

Por cuenta del Ministro atornillado, el país solo está conociendo una interpretación de la propuesta y no hay en el gobierno alguien que salga a dar la batalla, a explicar los alcances y a neutralizar las exageraciones e interpretaciones falaces que vienen haciendo los sectores obstruccionistas del país.

La combinación de todas las formas de lucha

Sin embargo, no puede pasarse por alto el accionar sincronizado de los sectores retardatarios de la rama judicial en las últimas semanas. Además de la amenaza de Asonal Judicial, también se presentó la orden de arresto contra el Presidente, por desacatar un fallo de tutela en el que se le ordenó equilibrar los sueldos de algunos funcionarios judiciales a los que no se les había hecho un reajuste que la mayoría había recibido.

Paralelo a lo anterior, la Corte continuaba con sus ataques y anunciaba que llevaría sus quejas ante organismos internacionales. Y para rematar, los trabajadores del poder judicial iniciaron formalmente un paro en el que ya llevaban por lo menos una semana, pues comenzaron con sesiones informativas y operación tortuga en los juzgados del país. Eso fue siete días antes de que estallara el paro judicial. La razón: que no les han subido el sueldo.

¿Cómo así? ¿Una tutela dice que sí se les incrementó el salario y que el Presidente tenía que irse a la cárcel porque no hizo el reajuste para todos y el sindicato hace paro porque no les suben el sueldo?

Es tan paupérrimo y descarado el poder judicial, además del desprestigio que merecidamente se ha ganado, que sus contradicciones y desvaríos saltan a los ojos de los ciudadanos como si fueran esquirlas de una de las tantas granadas que lanzan contra la estabilidad e institucionalidad del país.

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Lo que hay detrás de las pataletas de El Chávez del Ocho

Las últimas pataletas de El Chávez con EE.UU. son diferentes a las anteriores puesto que tienen una nueva variable: la alteración del ajedrez geopolítico mundial. EE.UU. está enfrascado en Afganistán e Irak y está en puja con una Rusia reemergente y con hambre expansionista en el Cáucaso y estratégica en el Caribe.

Además Chávez ha hacho tratos y alianzas con los gobiernos non sanctos del planeta como el de Corea del Norte, el de Irán, el de Siria, el de Libia,e l de Bielorrusia, el de Rusia , el de ciertos países árabes petroleros y en su momento con Saddam Hussein.

Otro escenario es el interno venezolano. La inflación y la esasez de alimentos es cada día más crítica. Podría tener a PDVSA como balón de oxígeno pero, con el precio del barril a 100 dólares y descendiendo, será sólo cuestión de tiempo para que ese comodín se le acabe y empiece a tomar medidas desesperadas.

El escenario es más que propicio para que un gobernante de la naturaleza de Chávez se agigante.

¿Pero qué es lo qie pretende El Chávez al querer provocar a EE.UU.? Teniendo en cuenta que una persona de las características de él es predecible, no es necesario ser un psicoanalista como para saber que Chávez, a travez de sus alianzas, planea una especie de "Levantamiento Mundial de los Pueblos" contra EE.UU.

Él quiere hacerse invadir por EE.UU. para llamar a la "solidaridad de los pueblos" contra el invasor yanqui.

Supuestamente, al ser Venezuela invadida, cree que todos los países con quien ha hecho tratados van a "vengar" tal acción atacando casi simultáneamente objetivos estadounidenses y de sus aliados en todo el mundo, o bien haciendo embargos petroleros al Primer Mundo. Al estar EE.UU. guerreando en múltiples frentes, se ralentizará su respuesta bélica y, por tanto, ofreciendo un escenario bélico favorable para la "Revolución Mundial".

La OTAN, al ser EE.UU. uno de sus miembros, obligadamente tendrá que responder bélicamente, provocando así un clima muy parecido (por no decir igual) a una guerra mundial a grandísima escala entre el Norte neoliberal y democrático y el sur totalitarizante.

Obviamente un posible Teatro de Operaciones sería el Caribe. Los bombarderos nucleares rusos tendrían bases valiosísimas en territorios cubanos y venezolanos para bombardear sus objetivos en EE.UU.

Chávez quiere usar al pueblo venezolano, a su propio pueblo, como carne de cañón o como la vanguardia del frente de batalla. Transformarlos en los protomártires de una revolución ajena a ellos y que sólo beneficiaría a Chávez, sus amiguitos y sus aliados. Es como Castro durante la Crisis de los Misiles; él con tal de ver a EE.UU. destruido, estaba dispuesto a sacrificar a Cuba y los cubanos, a verlos perecer bajo un holocausto nuclear sólo para hacer triunfar el socialismo.

Ojalá y todo esto no salga del campo de la pura teoría. No obstante, según Lewis Fry Richardson, "la principal causa de la guerra es la casualidad" y "la probabilidad de que estalle un nuevo conflicto belico es la misma para cualquier día".

Por Édgar Francisco Bermúdez Mojica. Columnista de Atrabilioso.

jueves, 18 de septiembre de 2008

La trampa de UNASUR


La grave crisis que hoy vive Bolivia se debe a que Evo Morales interpretó su triunfo en la consulta del pasado 10 de agosto como una patente de corso para desconocer los referendos autonómicos (recortando ilegalmente el beneficio que obtienen las regiones de los impuestos a los hidrocarburos) y para promulgar su Constitución, aprobada ilegalmente entre gallos y media noche, sin la presencia de la oposición. Como era de esperarse, los bolivianos se rebelaron ante semejante golpe de Estado.

Una vez desatada la crisis, los aliados de Evo Morales –particularmente Hugo Chávez– se movilizaron para defender a su camarada, argumentando falsamente que la “derecha“, apoyada por Estados Unidos, estaba desestabilizando a Bolivia. Por arte de magia, el victimario Evo Morales se convirtió en una pobre víctima.

Los gobiernos pertenecientes a la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) se reunieron en Santiago de Chile, para defender la “institucionalidad democrática“ en Bolivia, pero no dijeron que quien la estaba vulnerando era el propio Morales. Tampoco dijeron que todos los presidentes que asistieron a la cita –excepto Álvaro Uribe– forman parte del Foro de Sao Paulo, organización a la cual también pertenece Evo Morales, junto con las FARC y el ELN. Mucho menos criticaron a Chávez por intervenir flagrantemente en los asuntos internos de Bolivia, amenazando con enviar tropas a ese país y haciendo llamadas para intimidar a los jefes militares bolivianos.

El próximo paso de los gobiernos de UNASUR –es decir, del Foro de Sao Paulo– será propiciar un falso diálogo entre las partes en conflicto, lo cual en realidad servirá para que Evo Morales persiga ferozmente a la oposición boliviana, argumentando que intentaron dar un “golpe“. Esto le dará a Evo Morales una nueva oportunidad de imponer su libreto totalitario, escrito en Cuba y financiado por Venezuela. Por si fuera poco, UNASUR decidió designar una comisión que investigará los sucesos en la región de Pando, lo cual equivale a poner a un roedor a cuidar queso.

Para los venezolanos esta es una película repetida. El 11 de abril de 2002, Hugo Chávez cometió una terrible masacre, al ordenarle a sus seguidores que disparasen a mansalva contra una manifestación pacifica. Posteriormente, Chávez y sus aliados internacionales convirtieron la masacre en “golpe“, y comenzó una persecución feroz contra la oposición, que todavía no termina.

Resulta revelador que los integrantes de UNASUR pongan más interés en la propaganda auspiciada por Chávez, que a los vínculos de sus principales funcionarios policiales con el narcoterrorismo o a la forma descarada como financia con maletines a sus aliados. Eso prueba que, como dicen en Venezuela, son caimanes del mismo pozo.

Por Alejandro Peña Esclusa. Columnista de Atrabilioso.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Fanfarria para el hombre corriente


Éste es el nombre de un conocido fragmento del compositor Aaron Copland, un nombre que de algún modo expresa el sentido de la democracia moderna, nacida y desarrollada en Estados Unidos. No en vano Harry Emerson Fosdick, un importante clérigo baptista de principios del siglo XX, señaló que “La democracia se basa en la convicción de que existen extraordinarias posibilidades en la gente ordinaria”. También se podría usar ese nombre para aludir a la campaña del Partido Republicano en la presente contienda electoral y en particular al nombramiento de la gobernadora de Alaska como candidata a la vicepresidencia.

El mundo opina: avance y retroceso
Hay una parte del planeta en la que es normal expresar públicamente las propias opiniones: se trata de los países que han tenido alguna relación con Estados Unidos, bien por el relativo dominio que ese país ha tenido desde el siglo XIX, como ocurre en Iberoamérica, o bien como resultado del triunfo estadounidense en la segunda guerra mundial, como es el caso de Europa occidental y Japón. Salvo este último país, en el mundo “occidental” existen poderosas y arraigadas corrientes de antiamericanismo, y es entre quienes profesan esa pasión donde más apoyos obtiene el senador Obama. El deseo de que EE UU se adapte a la forma de ser de los demás países es como una obsesión generalizada, y se cree que el candidato mulato representa un “avance” en ese sentido. Tratándose de Colombia no hay que extenderse mucho, no hay chavista (es decir, universitario) que no admire al personaje.

Los amigos de los demócratas
De algún modo la política estadounidense ha conducido a la formación de un partido tradicionalista y otro alternativo, y a algunos nos basta la simpatía que despiertan los demócratas entre los nostálgicos de Sadam, la clase de personas que experimentan sofocaciones desde el 11 de septiembre de 2001, para saber cuál es el sentido de esa alternativa: esos amigos de los demócratas son la misma internacional reaccionaria que floreció en el siglo XX en las diversas variantes del estatismo y ahora experimenta un revival en Sudamérica gracias a los altos precios de las commodities. La designación de la señora Palin viene a ser la resuelta llamada a los ciudadanos conservadores para responder a la embestida de un conjunto de valores hostiles a su tradición, a su “identidad”. Baste con señalar que el personaje despierta simpatías entre la gente que mira con desconfianza la expansión incesante del poder estatal, de las redes omnipotentes de abogados, políticos y lobbyists de Washington, para saber qué conflicto de valores representa la elección.

Los temas de la campaña
Lo que es difícil de comunicar a los colombianos es que sus ideas y su concepción de la sociedad no son más “avanzadas” que las de los estadounidenses. Por eso lo “conservador” confunde a mucha gente: el partido conservador es el de Abraham Lincoln mientras que su rival, más antiguo, desde siempre ha atraído las simpatías de los antiguos esclavistas resentidos. La religión se asocia en la mentalidad estadounidense, probablemente con razón, con la libertad (cosa incomprensible para quienes crecieron en países de tradicional dominio católico, pese a que en el caso de los universitarios la simpatía por la Teología de la Liberación es casi unánime). Ni hablar del derecho a portar armas, que en un muladar como Colombia se presenta como
una forma de opresión. (Perdón por usar ese término, “muladar”, no encuentro otra forma de expresar el asco que me produce el reino de la mentira.)

El sueño americano y el paquete chileno
El “sueño americano”, ese lugar común de la retórica democrática, se presta para numerosas estafas. Por ejemplo, se presenta al senador Obama como el paradigma de ciudadano excluido por su color de piel y se pasa por alto su verdadero origen social y el mundo en el que se crió. En contraste, el caso de la ex alcaldesa de pueblo y “madre del hockey” expresa el sentido profundo de la democracia moderna: también la gente que vive en pueblos y ciudades pequeñas, la mayoría de la población, tiene oportunidades. El rechazo a la elite de seres superiores que administran la vida ajena es precisamente lo que da lugar a esa nación, formada por disidentes religiosos y aventureros que probaban suerte colonizando nuevas tierras.

Feminismo por estratos
El sentido de ese engaño requiere un comentario sobre el feminismo. Si algún movimiento de los que florecieron en el siglo XX tenía razón de ser, ése era el feminismo. Realmente un mundo en el que la mitad de la población no podía votar y estaba excluida de los cargos de poder y hasta del acceso al conocimiento era un mundo que había que dejar atrás. Pero el feminismo también representó la afirmación, a veces extrema, de los individuos de sexo femenino de las clases altas, lo cual si bien no tiene por qué ser reprochable, tampoco es que subvirtiera el orden social ni alterara la desigualdad. Es el caso de la madre de Obama, cuya rebelión juvenil, como ocurrió con muchos miles de mujeres de esas clases en los países ricos en esos años, consistió en tener un hijo con un estudiante extranjero (nada de mezclarse con una familia negra local). Hace falta mucho atraso para que alguien crea que Obama es
descendiente de esclavos, pero no es raro en el pensador (“uno de ‘nuestros’ grandes intelectuales”, según Eduardo Posada Carbó), que proclama que ¡”Los que se quedaron en África no fueron nunca esclavos”!, o que “George Bush ha sido capaz de sacrificar monstruosamente, por una locura hegemónica, a tantos civiles iraquíes como muertos hubo de la guerra de Secesión” [630.000]. (A mucha gente la escandaliza que se aluda a Colombia como un muladar, una mentira semejante es inconcebible en ningún lugar civilizado, ni siquiera en boca de un borracho. Los civiles muertos a manos de las fuerzas extranjeras seguramente no llegan ni a 630. El interesado puede por ejemplo leer este artículo de Christopher Hitchens para ver la mentira evidente de ese hampón nostálgico de Sadam, el émulo y socio de su admirado y respetado Hugo Chávez.)

Gomelo enmascarado
Más allá de sus méritos o logros, Barack Obama es un miembro de las clases altas urbanas cuya relación con los negros estadounidenses sólo surge cuando decide dedicarse a la política. De él se explota su aspecto de negro para “vender” una leyenda justiciera, pero eso cada vez convence a menos gente en EE UU. Los optimistas que creen que su triunfo representaría otro avance que el apaciguamiento de Chávez, Putin y Ahmadineyad para combatir a la derecha local deberían prestar atención a las mentiras con que justifica su rechazo al TLC con Colombia: da la impresión de que el gobierno colombiano ande dedicado a matar sindicalistas, de que la no firma del tratado cambiaría eso, y sobre todo de que eso protege a los trabajadores estadounidenses de la competencia colombiana. Con un cinismo increíble explota esa creencia popular, ocultando que la no firma es lo que ha impedido crear puestos de trabajo en EE UU (los productos colombianos por ahora entran sin aranceles por el ATPDEA). Semejante actitud desaprensiva es la misma que exhibe cuando
asegura que apoyó el muro fronterizo entre EE UU y México para proteger a los inmigrantes de insolaciones.

Un póquer complejo
Lo que hacen los partidos en busca del voto recuerda en gran medida el juego del póquer: hay que envidar, pero cada vez que se hace se corre el riesgo de perder la apuesta. Los demócratas buscaron de nuevo el rechazo de la guerra de Irak y la votación masiva de negros y “progres”, a lo que respondieron los republicanos con una figura que podría atraer a millones de ciudadanos ordinarios a participar en las elecciones (tradicionalmente, la abstención es altísima). También es importante lo que hagan los hispanos, una población creciente y cada vez más influyente. Es posible que las gracias del mico y el apoyo de sus partidarios a Obama determinen una decantación hacia el lado republicano por parte de una población que ve con angustia la caída en el caos de sus países de origen. Ojalá los colombianos que pueden votar fueran conscientes del peligro que representa un demagogo como Obama en la presidencia.

Por Jaime Ruiz. Columnista de Atrabilioso.