miércoles, 21 de enero de 2009

Los Colombianos por las FARC

En los últimos meses las portadas de la prensa colombiana han estado llenas de abierta propaganda terrorista con ocasión de la prometida liberación de seis secuestrados por las FARC gestionada por Piedad Córdoba y un nutrido grupo de profesores universitarios. La "generosa" iniciativa no podía dejar de contar con el respaldo editorial de El Tiempo y El Espectador. ¡No bastaba con la presencia diaria en las portadas, el compromiso tenía que llegar hasta los editoriales! ¿Alguna sorpresa en que las decenas de personas asesinadas por la banda terrorista en ese tiempo figuren decenas de veces menos que la prometida liberación?

Siempre se encuentra uno con lo que de verdad fascina y asquea de Colombia. ¿Qué se figuran los lectores de la prensa que mueve a los editores y editorialistas? ¿No se habrán dado cuenta de que TODAVÍA no han liberado a nadie pero sí han puesto de rodillas al gobierno, sometido al chantaje de resultar responsable del sufrimiento de los secuestrados si no cede a las presiones? Tal vez el camino al desarrollo, la paz y la prosperidad sea tan sencillo como ver lo monstruoso de todo ese juego. Es decir, lo monstruoso de la condición de tantos millones de colombianos dispuestos a colaborar, o a someterse o a desentenderse del asunto. No algo que ocurre en los montes ni en las oficinas de los mandamases de la prensa ni en los hoteles de lujo en que transcurre la vida de la senadora del turbante, sino en la mente de cualquiera.

El relato de la convocatoria es lo que se dice conmovedor: llena de buenas intenciones, la senadora llamó a varios personajes de tierna vocación humanitaria, como el biógrafo-hagiógrafo de Ricardo Palmera, la ex alcaldesa de Apartadó (que clamó por la libertad del citado Palmera y de Sonia) y algunos otros. ¿Qué podían hacer por los secuestrados? ¿Cuántas noches no habrán pasado esos angelitos sin dormir pensando en lo que podrían hacer para aliviar el sufrimiento de esas pobres personas y de sus familias? Algo había que hacer. Afortunadamente, la senadora se inspiró al estar reunida con gente tan generosa y ¡propuso escribirles a las FARC para que los soltaran! La incredulidad cundió, ¿serviría de algo? Los corazones compasivos vacilaban, pero al final se impuso la impaciencia por ver libres a esas pobres víctimas del conflicto armado y se tomó la valerosa decisión de escribirles a las FARC.

Uno escribe esas cosas con la extraña certeza de que a los colombianos les parecerán los desvaríos de un loco. ¿A quién se le va a ocurrir que la prensa del señor Santodomingo, en especial, esté colaborando con los terroristas, con su legitimación y con su chantaje a la sociedad? Ser colombiano es estar sometido a percepciones superiores a la evidencia de los sentidos. Unos graciosos de un blog escriben una parodia de un post de Atrabilioso en el que se menciona a la prensa y a las universidades como aliadas de las guerrillas. ¡Qué ocurrencia! El señor Santodomingo es capitalista, por tanto de derecha, la guerrilla es comunista, por tanto de izquierda, no pueden compartir intereses ni colaborar. Si uno comprueba lo obsesiva que ha sido la campaña de propaganda interesada a favor de las FARC en la prensa, sobre todo en el periódico de Santodomingo, sin duda es que tiene flojo un tornillo. ¡Qué ocurrencia!

Pero eso no es nada: ¡después publicaron otro editorial denunciando la política de incentivar las deserciones de guerrilleros que tengan rehenes! Eso les parece una forma de favorecer a los secuestradores. Más lejos todavía, el correspondiente profesor de la Universidad Nacional sale clamando contra esos "acuerdos humanitarios individuales", ¡carentes de base jurídica! Dios mío, ¡un obstáculo para una negociación humanitaria! ¿Qué piensan los lectores de esos editoriales y del escrito del señor Uprimny, que hasta magistrado fue? Lo único que importa y cuenta es la percepción de cada uno. ¡Es tan descarado el interés por obstaculizar una política que debilita a la banda asesina que hace falta ser un canalla de la misma categoría para no verlo!

Pero la prensa colombiana es ante todo una máquina de propaganda del terrorismo. Por cada crítica que se hace a los políticos que cobran las masacres hay varias decenas de defensas y de falacias justificativas. Si Mauricio Vargas lamenta que la oposición no tenga un discurso contra las FARC, por ejemplo condenando la masacre de Roberto Payán, al día siguiente aparece la correspondiente defensa, reivindicando un comunicado del PDA en el que con toda claridad se protesta contra las FARC por no disparar con puntería contra los policías y se aprovecha para cobrar la masacre en términos pacifistas. (Bueno, el líder de la universidad colombiana, Alfredo Molano, también clamaba porque se trasladaran las estaciones de policía fuera de los pueblos).

En últimas, ¿qué es lo que se escriben los creadores, promotores, propagandistas y valedores de las FARC con su tropa? Al parecer, en Colombia sólo se puede leer eso cuando se es cómplice. No recuerdo ningún comentario sobre esa correspondencia. A pesar de la fatiga que sufrirá el lector a estas alturas, vale la pena detenerse un poco en esas perlas para entender a qué juegan los ¡Colombianos por la Paz! Bueno, no tiene ningún misterio: se trata de promover a la banda terrorista y permitirle figurar ahora que ha sido tan golpeada por el ejército y sobre todo por la población colombiana, que hace casi un año salió a clamar NO MÁS FARC. Con uno u otro pretexto, la correspondencia entre esos asesinos pretende ser como un conjuro: MÁS FARC. Así esperan mantener la moral de la tropa, no tanto la de los peones y sicarios de estrato 1, que a fin de cuentas sólo obedecen y a menudo no saben leer, sino la de los maestros, estudiantes, empleados estatales e intelectuales que siguen apostando por un régimen como el cubano en Colombia.
Bogotá DC., septiembre 11 de septiembre de 2008

Señores miembros del Secretariado:

La solución de la crisis múltiple que aqueja a la sociedad y al Estado colombianos demanda una juiciosa reflexión así como la participación de los distintos sectores expresados en la sociedad civil y de aquellos actores comprometidos en el conflicto interno armado, social y político que agobia al país, con el objeto de evitar daños a la institucionalidad y propiciar la construcción de una democracia plena con justicia social y paz en la que quepamos todos.
[Es como es este mundo: ¡las FARC resultan posibles protectoras de la institucionalidad!, y como "sectores comprometidos en el conflicto ¡interno!, armado, social y político" (es muy interesante el orden), deben reflexionar a ver qué se hace para ¡propiciar la construcción de una democracia plena! ¿Qué democracia pueden ayudar a propiciar unos asesinos que pretenden imponerse a través del terror? Mejor, ¿quiénes son los asesinos? El interés de la carta de los patrones de las FARC es desde el principio legitimar a la banda asesina, que ¡no cabe en la democracia actual, carente de justicia social y de paz! ¿Quiénes son los asesinos? En lugar de pedir a los terroristas que se entreguen a la justicia, se los intenta legitimar como parte de la sociedad.]

En tal virtud, nuestra aspiración es la de trabajar por desbloquear los caminos que conduzcan a la concreción de un Acuerdo Humanitario que permita la liberación de secuestrados y prisioneros en poder de la insurgencia armada de las FARC y, al propio tiempo, la libertad de los presos de esta guerrilla bajo la jurisdicción del Estado.
[No podían decirlo mejor: su interés es cobrar el secuestro, pues ¿para qué se cometen los secuestros? No, no crean que para obtener la liberación de los asesinos encarcelados: los rehenes políticos son un estupendo recurso precisamente para que los socios de la prensa publiciten hasta lo inaudito las "razones" de los terroristas. ¿Por qué no aspiran a que los inocentes queden libres y los terroristas paguen por sus crímenes? Naturalmente, porque necesitan a la tropa para asegurarse rentas y ascenso social.]

Comprendemos que una alternativa diferente al entendimiento político para celebrar un Acuerdo Humanitario y facilitar una salida negociada al conflicto entrañaría el padecimiento de importantes sectores de la población, el inminente peligro para la vida de los cautivos que están en la selva, la degradación de la guerra, y el estímulo a la militarización y al autoritarismo y debilitamiento institucional del proceso político nacional.

[El chantaje es directo: si no se premia el secuestro, los cautivos la pagarán. ¡No hay alternativa, hay que ayudar a matar más gente porque de otro modo las víctimas van a sufrir más! Pero es peor, ¡se debilitarán las instituciones, no porque no se apliquen las leyes, sino porque se apliquen! ¡Pero eso está dirigido a los terroristas! ¿Qué son las instituciones? Cualquier cosa: los lectores de esa correspondencia, casi seguros partidarios del chavismo y demás, se sentirán aliviados de colaborar con la defensa de las instituciones, que no castigan el secuestro sino que lo premian, que no defienden los derechos de los ciudadanos, sino que reconocen a quienes los asesinan. ¿Quiénes son los asesinos? ¿Se ha dado cuenta el lector de que hasta ahora no hay ni una sola palabra de las FARC? Es que no hay ninguna diferencia entre esos angelitos y su servicio doméstico armado, más allá de la labia pomposa y la ropa cara.]

El escalamiento de la confrontación ha desbordado la geografía nacional e impacta territorios de países hermanos con diversos hechos de violencia institucional que han puesto en dificultades las relaciones diplomáticas de nuestro país.
[Esto parece referirse a la muerte de Luis Edgar Devia: los pacifistas de buen corazón y liberadores vocacionales están preocupados por el daño que se hace a las relaciones diplomáticas de nuestro país. Obra, claro está, del "escalamiento de la confrontación", naturalmente atribuible al gobierno. ¡No es que una banda de asesinos pretenda imponerse mediante el terror sobre los ciudadanos, sino que hay una confrontación que no han querido resolver! En realidad el retroceso de los comunistas en Colombia parece ser ante todo el agotamiento de las falacias con que llevan varias décadas intoxicando el ambiente. Todas las mentiras del trust Münzenberg parecen formar parte de una pesadilla recurrente, de un dejà vu asqueante y fatigoso. Da lo mismo que todos los días tengan Noticias 1 y varios periódicos dedicados a divulgarlas, basta un poco de humanidad y sentido común para no secundarlas. Por eso se mantiene la popularidad de Uribe.]
No obstante, tenemos la certeza de que los presidentes y jefes de Estado de pueblos hermanos en el hemisferio y de los denominados países amigos europeos concurrirán de manera solidaria a apoyar los procesos de diálogo que estamos proponiendo.
[Cuando Piedad Córdoba tuvo la feliz idea, ¡no sospechaba que fuera a contar con tan generosos apoyos! ¡Nada menos que de los pueblos hermanos y de los países amigos! ¿Alguien recuerda la cínica presión sobre el gobierno colombiano en tiempos del Caguán para que premiara a los terroristas? La prensa se inventó la designación "países amigos" para esos gobiernos y esos diplomáticos. Yo no puedo entender que la gente distinga mucho a esa gente de los terroristas. Sin esas presiones, miles de personas se habrían salvado del secuestro y del asesinato en esos años. Ni hablar del apoyo de Chávez a las FARC, incluso poniendo una fábrica de fusiles de los que necesita la banda asesina. ¿Cómo no va a apoyar a los filántropos que hacen lo inimaginable para buscar la libertad de los secuestrados?]

Por las razones expuestas y con el ánimo de emprender desde ahora la búsqueda de soluciones a favor de la paz de Colombia y el sosiego de los seres humanos afectados por el conflicto, de manera cordial los invitamos a desarrollar un diálogo público a través de un intercambio epistolar mediante el cual ustedes, nosotros y en general la sociedad colombiana, podamos identificar los elementos que permitan definir una agenda que esclarezca las rutas en las que sería posible un entendimiento, en aras del anhelado acuerdo humanitario.

[Ya tenemos dos partes de la sociedad colombiana, el resto existe, "en general", ¡y puede participar en el intercambio epistolar, no faltaría más!, a ver si entre todos cobramos el secuestro y hacemos realidad ese anhelo del intercambio humanitario. Ya los terroristas están legitimados, a partir de entonces, septiembre 11, sólo quedaba esperar a ver si los señores del Secretariado querían atender el llamado generoso de ese grupo de colombianos que han dedicado su vida a la revolución proletaria y ahora anhelan logros humanitarios, pues ¿para qué iban los guerrilleros a secuestrar a esa gente? El descaro no puede ser mayor, pero ¿qué papel tiene la prensa? ¿Qué despierta todo eso entre los demás colombianos?]

Consideramos que ya existe una apreciable corriente de opinión que favorece la promoción de factores contrarios a la solución armada y que está en condiciones de colocar los referentes apropiados para generar una controversia democrática sobre los temas de la paz y de la guerra en Colombia, con el fin de propiciar la convivencia pacífica dentro de una nueva ética social.

[Que a nadie le quepa duda: la corriente de opinión quiere promover "factores contrarios a la solución armada" que no sean el desarme de las bandas de asesinos, sino la rendición de la sociedad a ellos. ¿O qué ha ocurrido a partir de entonces? ¿Qué son realmente las FARC, en la descripción de estos angelitos? ¡Ellos sólo desean la convivencia pacífica dentro de una "nueva ética social"!]

Y tuvieron suerte, ¡las FARC les contestaron! Tan grande es la intolerancia que hay en el país, que nadie esperaba que las FARC atendieran a ese respetuoso llamado a la sensatez de unos colombianos que a las FARC les parecieron ¡Colombianos por la Paz! Los asesinatos posteriores son sólo la sombra de ese crimen, de esa manifiesta solidaridad con los asesinos de grupos privilegiados en la sociedad colombiana y de intereses perversos y mafiosos, como los del señor Santodomingo y los demás dueños de la Gran Prensa.

Montañas de Colombia, octubre 16 de 2008

Respetados Compatriotas:

Con beneplácito hemos recibido su misiva de septiembre que invita a explorar colectivamente caminos hacia la paz alejados del actual rumbo gubernamental de guerra perpetua que significa persistir en el imposible de una solución militar a los problemas políticos, económicos y sociales que subyacen en el cruento conflicto que estremece al país.

[Como quien dice, "hablando se entiende la gente": después de que los benefactores de las víctimas de ese conflicto mostraran el correspondiente (ése es el sentido de la "correspondencia") reconocimiento a los secuestradores, éstos se muestran felices de encontrar gente dispuesta a buscar la paz. ¿Alguien ha registrado ese reconocimiento en la prensa? No, no existe, es de lo más respetable que esos colombianos permitan a los terroristas decir que el problema es que el gobierno no los quiere premiar y que ellos representan a la población por encima de las urnas.]

Saludamos el florecimiento de una corriente de opinión que se aparta del falso triunfalismo y de los parámetros de la solución guerrerista a los grandes problemas nacionales. No dudamos del éxito de su gestión porque coincide con el sentimiento y el anhelo de paz de las mayorías.

[Ahí los asesinos de ropa cara que colaboran en la operación de propaganda de la banda de rústicos resultan designados representantes de las mayorías, al tiempo que les reconocen el "apartarse de la solución guerrerista": claro que TODOS los firmantes de la carta de reconocimiento a los terroristas eran los que presionaban por más masacres y más secuestros y más minas en tiempos del Caguán, pues siempre les parecía que el premio de impunidad que ofrecía el gobierno corrupto y venal de Pastrana era insuficiente y hacía falta más presión: casi todos los primeros firmantes serían los ministros y embajadores de un régimen fariano. Las FARC son sólo un pretexto de su ambición. ¡Claro que se apartan de la solución "guerrerista" pues a fin de cuentas son los adoctrinadores y promotores de las bandas criminales!: extrañamente no quieren que se las combata, claro, y los demás colombianos chupándose el dedo o dándoselas de vivos a ver cómo se hacen amigos de esos filántropos.]

Esta carta es ya el comienzo del Intercambio Epistolar que nos proponen para discutir en torno a la salida política del conflicto, el canje humanitario y la paz. Participaremos de cara al pueblo en un diálogo con amplitud y franqueza, sin dogmatismos, sin sectarismos y sin descalificaciones sobre los temas que sugieren. Es necesario esforzarnos en procurar la vinculación de la mayor cantidad posible de organizaciones políticas y sociales y de personas independientes.

[¡Bendito sea Dios, hasta las FARC son razonables y se prestan a ese amable diálogo de yo con yo! Y son hasta buena gente, no quieren dogmatismos ni sectarismos. Si les toca castrar policías delante de sus vecinos, o masacrar niños, no será por sectarios ni dogmáticos, pues ¿quién mejor que ellos para juzgar los valores de la gente?]

Nuestra disposición a explorar posibilidades hacia el canje humanitario y la paz con justicia social que es hoy el clamor y la necesidad más urgente y sentida de toda la nación, continúa invariable. La liberación unilateral de seis ex congresistas en el pasado reciente, entregados al Presidente Hugo Chávez y a la senadora Piedad Córdoba, buscaba crear condiciones y ambientes propicios al canje de prisioneros en poder de las partes contendientes. Este hecho es testimonio fehaciente de voluntad política.

[Lo dicho, ¿quién va a poner en duda su buena voluntad? Ciertamente, ya lo veremos, no lo harán los generosos colombianos por la paz. ¿Cuáles fueron los seis ex congresistas que soltaron? Pero, a ver, ¿quién les va a negar su derecho a hacerse voceros de "toda la nación"? La solidaridad de los socios políticos de esos asesinos sólo es posible por un daño moral generalizado, en otros países esa gente estaría en la cárcel.]

Muy respetuosamente sugerimos, para reforzar este nuevo emprendimiento, tener en cuenta la manifiesta disposición de la gran mayoría de Presidentes latinoamericanos para contribuir con sus esfuerzos en el proceso de intercambio humanitario y paz.

[Es parte del guión, sólo falta saber quién concibió realmente la correspondencia. Podría ser alguien de La Habana o de Caracas, aunque la retórica supuestamente refinada hace pensar en algún genio como Enrique Santos Calderón. ¡La respetabilidad de la gran mayoría de presidentes latinoamericanos legitima el secuestro y la admirable tarea de cobrarlo!]

La inmensa bandera de la paz con justicia social deberá ondear definitivamente, libre, bajo el cielo de Colombia. La guerra eterna contra el pueblo que nos quieren imponer para perpetuar la injusticia no puede ser el destino de la patria.

Reciban nuestro saludo cordial.

Compatriotas
Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP
Montañas de Colombia, octubre 16 de 2008

[Todos esos supuestos de la propaganda terrorista serán confirmados por los colombianos por la paz, pues de lo que se trata es de aprovechar la solidaridad de los medios y de tantas redes de antiamericanos en todo el mundo para promover la causa de los terroristas, entiéndase bien, para matar más soldados y policías y en últimas más civiles. También para secuestrar más gente, pues la única forma en que dejarán de hacerlo será derrotándolos y sometiéndolos a la ley.]
La correspondencia sigue. Esta vez contestan los benefactores de la humanidad.

Bogota DC., noviembre 27 de 2008
Señores
Miembros del
SecretariadoFARC-EP
Cordial saludo.

Su respuesta a nuestra carta nos ha estimulado por los contenidos de esperanza para la paz nacional y por el lenguaje acorde con el dialogo epistolar emprendido. Nuevos fenómenos conmueven hoy a la conciencia nacional. Sin ignorarlos, estimamos que ellos no nos deben apartar de la discusión crucial de la guerra y la paz en Colombia.

[Lo dicho, alabado sea Dios, contestaron, hay que agradecérselo y reconocerles esa amable disposición al diálogo.]
La divulgación sobre la práctica por parte de sectores de las Fuerzas Armadas de los crímenes contra la vida o ejecuciones extrajudiciales cubiertos bajo la denominación de falsos positivos y la purga en las filas del Ejército Nacional han puesto en evidencia el más reciente capítulo de la guerra sucia en Colombia. La escalada en el conflicto colombiano ha estado acompañada de mayor degradación. En ese contexto aspiramos a avanzar hacia un Estado moderno y democrático que permita alcanzar condiciones dignas para la vida en comunidad.
[Dolidos como están esos sabios bondadosos por los asesinatos de inocentes, ¿a quién van a poder quejarse aparte de quienes se muestran dispuestos al diálogo? Claro, a diferencia del gobierno nacional y de la mayoría de los colombianos. El alma desprotegida y en presencia del horror busca consuelo en quien la pueda comprender, ¿cómo ponerlo en duda?]
Estamos persuadidos de que la comunicación que ustedes declararon iniciada al responder a nuestra carta del 16 de septiembre del año en curso, tendrá sentido y logrará eficacia si se desenvuelve bajo el signo del intercambio concreto y transparente.
¡Claro! No hay como el diálogo. Ya verán cómo todo tiene sentido y "logra eficacia". El lenguaje absurdo y de comedia es el resultado natural de escribir una farsa en la que nadie cree, pero que permite reclutar apoyos entre la militancia del PDA y entre las clientelas mafiosas del samperismo.]
Creemos que la práctica del secuestro es de por sí inhumana y no se le puede defender sin que al mismo tiempo se ingrese en el terreno cenagoso donde campea la divisa del “fin justifica los medios”. Por ello de manera cordial pero sin rodeos, nos permitimos preguntarles si están dispuestos a abandonar de manera definitiva la práctica del secuestro. Al respecto hemos recordado un antecedente aportado por el Secretariado de las FARC-EP, entonces bajo el liderazgo de Manuel Marulanda Vélez y de Jacobo Arenas y respaldado conjuntamente por Raúl Reyes y Alfonso Cano el 28 marzo de 1984: Nos referimos al segundo apartado del “Acuerdo de la Uribe” en el sentido de abandonar el secuestro como arma política y económica. Esa toma de posición fue recibida con inmensa satisfacción por la opinión pública y en el corto plazo salvó del
colapso al proceso de Paz que tenía poderosos enemigos. El asunto planteado tiene una estrecha vinculación con el espíritu del DIH y, en especial, con los convenios de Ginebra (Protocolo II).

[Todos nos conmovemos ante tan humanitarias y sensibles razones: ¡lo que no es tan inhumano es el asesinato de policías y militares y el intento de destrucción de la democracia colombiana! Los miles de secuestros cometidos desde 1984 quedan de un plumazo perdonados siempre y cuando las FARC se acojan al diálogo y se den cuenta de la noble intención de los pacifistas.]

Millones de personas en Colombia y fuera de ella no pueden alejar de la conciencia la imagen de numerosos colombianos que ven pasar sus horas y sus días en doloroso cautiverio, tanto en las selvas de Colombia como en las cárceles del Estado. Estimamos que en el orden de urgencias está en primer lugar el Intercambio Humanitario y que la búsqueda de condiciones realistas para convenirlo entre el Estado y la Insurgencia debe comprometer nuestros esfuerzos y los de ustedes.

[Hermosa equiparación entre los criminales presos y los niños, ancianos y demás personas inocentes "retenidas" para asegurar las rentas no sólo de las FARC sino de los firmantes de las misivas. ¿Quién iba a ser el portavoz de esas personas dolidas sino el grupo de habituales propagandistas de las FARC que obran en la impunidad gracias a que en Colombia hay libertades que bajo las FARC serían inimaginables.]

En ese sentido, el aporte de elementos explícitos a la discusión por ustedes, corresponderá a las palpitantes preocupaciones de la opinión nacional e internacional. Por lo tanto les sugerimos que de cara a un eventual Intercambio Humanitario, se sirvan avanzar en algunas reflexiones conforme a las cuales se pudieran diseñar -en su carácter de organización- escenarios en donde sea posible plantear y debatir con la sociedad alternativas políticas para encontrar una senda transicional hacia una sociedad justa y equitativa.

[Lo dicho, el sufrimiento de los retenidos en cárceles y selvas despierta en esas nobles personas el anhelo de una sociedad justa y equitativa, hermosa tarea en la que no podían dejar de participar las FARC.]

Una ola de optimismo sobre la renovación democrática del mundo alcanza hoy a pueblos y países. Los vientos no soplan a favor de las tendencias y gobiernos que alientan las guerras. Sentimos que ese clima internacional es favorable a todos aquellos que en Colombia trabajan sin vacilación por una salida política a la confrontación bélica interna.

[No faltaría más: como siempre, el problema son los gobiernos que alientan las guerras, no los asesinos que intentan imponerse sobre los ciudadanos.]

En la mayoría de países de nuestro continente han accedido a la dirección del Estado movimientos y figuras comprometidas con el cambio social, la inclusión étnica, la ampliación democrática y el desarrollo de políticas internacionales independientes. Creemos que en ellos la Paz de nuestro país cuenta con incondicionales aliados. Las perspectivas, ciertamente diferenciadas que estos gobiernos ofrecen, representan sin duda un interesante y alentador horizonte político.

Con nuestros mejores deseos esperamos a la mayor brevedad su respuesta a esta nueva carta. Atentamente,

[La mentira ya hastía porque todo el mundo ha oído hablar de Orwell: si Chávez apoya a las FARC y Rodríguez Chacín las alienta a seguir matando, eso es en aras de la paz. La Paz es la Guerra. No faltaría más.]

Nueva ocasión para que los terroristas se muestren como los defensores de la paz que les piden sus propagandistas urbanos. Aunque, la verdad es que las FARC no llegan al cinismo de los asesinos que les hacen de consultores y se pasan la vida en hoteles de lujo gracias a los secuestros y masacres.
Montañas de Colombia, diciembre 17 de 2008
Señores
COLOMBIANOS POR LA PAZ
Bogotá
“Aun cuando sean alarmantes las consecuencias de la resistencia al poder, no es menos cierto que existe en la naturaleza del hombre social un derecho inalienable que legitima la insurrección.” SIMÓN BOLÍVAR
Compatriotas:
Con esta reflexión del padre de nuestras repúblicas, el Libertador Simón Bolívar, -que ayuda a comprender preocupaciones colectivas- damos continuidad al intercambio epistolar respondiendo a los temas planteados en su misiva del 27 de noviembre.

[Ya es una vieja costumbre: cuando la indignación nacional con las infinitas atrocidades de esos asesinos empezó a subir, el inefable Alfredo Molano, previsiblemente uno de los primeros firmantes de la carta, salió a decir que era lo mismo que se decía de Bolívar. Pero en Colombia el crimen es ser pobre, indio o de regiones remotas. ¿A quién se le va a ocurrir que Molano, beneficiario de sueldos de varias decenas de salarios mínimos y de cargos diplomáticos para su familia gracias al interés de paz de los gobernantes vaya a ser más responsables que los pobres niños que castran policías?]

Compartimos con ustedes que la discusión sobre la guerra y la paz en Colombia no puede ignorar fenómenos que estremecen hoy la conciencia nacional. Los denominados eufemísticamente “falsos positivos” –que debieran llamarse asesinatos de civiles no combatientes ejecutados por el Estado- son, como ustedes acertadamente lo perciben, manifestación dolorosa de la guerra sucia que vive Colombia. Constituyen un espeluznante grito de victoria de la “seguridad democrática” del presidente Uribe que siempre midió el éxito de esa política –en su componente militar- en litros de sangre.

No puede considerarse como hecho aislado lo que obedece a una directiva puntual del Ministerio de Defensa y de la Presidencia, repetida sistemáticamente a nivel nacional en todas las guarniciones.

[Lo sabía, lo sabía: ¿quién va a conmoverse más por los asesinatos de inocentes que estos benefactores del género humano? ¿Eh? Cuando algunos canallas con sueldo militar dejaban de cumplir su misión de capturar a los firmantes de la correspondencia y se dedicaban a engañar a los colombianos honrados que esperamos que los capturen, les infligían el mayor daño en sus nobles sentimientos. De verdad que el espectáculo de estos criminales es tan atroz como las innumerables masacres de inocentes que han cometido, o que han alentado.]

Es imposible desvirtuar que los miles de civiles asesinados para ser presentados noticiosamente como guerrilleros muertos en combate, lo fueron por el estímulo de los ascensos y recompensas ofrecidas desde el gobierno a los militares. Así como es un hecho destacable, el que después del conocimiento público sobre semejante genocidio, el Ministerio de Defensa no volvió a publicar sus abultadas cifras de "muertos en combate" con las que sustentaban su fantasiosa "derrota de la insurgencia" y el "fin del conflicto". La conciencia de la nación debe impedir que este tipo de crímenes de lesa humanidad que implican al Estado, terminen en la impunidad. La destitución de algunos altos mandos militares por tales hechos debe ser complementada con una responsabilidad penal, lo que muy seguramente, llevará que las cortes y los tribunales de los pueblos sienten a la "seguridad democrática" - desarrollo de la fascista doctrina de la seguridad
nacional - en el banquillo de los acusados.

[¿Quién va a tener derecho a hablar de impunidad más que los que la combaten? ¿Eh?]
Tal como lo aprecian ustedes, la escalada del conflicto -que tiene relación directa con la injerencia creciente del gobierno de los Estados Unidos en el conflicto interno de Colombia- ha estado acompañada de una mayor degradación. Algo debemos hacer para desembarazarnos de esa maldición que pareciera perseguirnos desde la destrucción de la Colombia de Bolívar y de su gran obra legislativa concebida de cara al bien común.
[Lo dicho, ¿para qué es la correspondencia? Para que los asesinos puedan erigirse en jueces. Pero eso con el entusiasta apoyo de la prensa. Un apoyo que en el caso de los columnistas es casi por completo unánime.]
Desde las medianías del siglo pasado la degradación acicateada por el Estado no cesa de crecer en espiral. Los mismos métodos brutales que segaron la vida de 300 mil colombianos en la década del 50, ahora más refinados, siguen victimizando a la población, descuartizando con motosierras, enterrando en fosas comunes, desplazando a millones de campesinos para apoderarse de sus tierras, “empapelando” jurídicamente a ciudadanos, hasta alcanzar el nivel de barbarie de los “partes positivos”.
[Es cuando uno entiende por qué tienen que tener a tantas personas en "cambuches" miserables vigilados por niños que en caso de desobedecer tendrían que comerse a su familia o serían automáticamente fusilados. ¡Es que se oponen a la barbarie!]

Recordamos la respuesta del comandante de las FARC Manuel Marulanda a una pregunta sobre humanización de la guerra: “la mejor manera de humanizar la guerra es acabarla”. Hoy seguimos teniendo la misma percepción, y para ello es indispensable el cambio de las injustas estructuras.

[Se nota que los jefes de las FARC leen a Antonio Caballero: lo mejor es acabar la guerra, para lo cual los ciudadanos deben reconocer a esos asesinos como sus amos.]

Celebramos que su alusión a los prisioneros de guerra, esté desprovista de ese “humanitarismo tuerto” diseminado por los medios, que ve a los prisioneros de un sólo lado, ignorando que se trata de dos partes contendientes. Este enfoque ayuda a la búsqueda de una solución realista del problema, para lo cual reiteramos nuestra determinación y voluntad de alcanzarla.

[El mentado diálogo de yo con yo: la operación propagandística se vuelve fastidiosa por lo previsible.]
En este esfuerzo colectivo, es importante avanzar en la identificación y precisión de los temas objeto de nuestras reflexiones para ganar certezas en la búsqueda de soluciones. Por ejemplo: en un conflicto armado y social como el que vive Colombia desde hace más de 40 años, integrantes de la fuerza pública debidamente armados, entrenados y uniformados combaten diariamente, de distinta manera y en diferentes escenarios, con la guerrilla revolucionaria, presentándose bajas de parte y parte, como ocurre en toda contienda bélica. Finalmente una de ellas obtiene la victoria y toma prisioneros de la parte contendiente. Eso ha ocurrido, ocurre e inevitablemente seguirá ocurriendo, aquí y en todo el mundo mientras persistan los conflictos. Ese tipo de capturados, son prisioneros de guerra. Esa es su categoría dentro de la confrontación. Salvo que se pretenda, como en el caso del gobierno de Álvaro Uribe, negar la existencia del conflicto.
[Lo interesante de todo este párrafo es que es exactamente la misma retórica de la inmensa mayoría de los columnistas y editorialistas: "negar la existencia del conflicto" significa que una banda de asesinos no es equivalente a un Estado legítimo y reconocido por sus ciudadanos en elecciones libres. Y por lo tanto, "admitir la existencia del conflicto" significa legitimar los asesinatos de las bandas armadas y hacerlas equivalentes a las instituciones reconocidas por los ciudadanos. Es que "el conflicto", los asesinatos de las FARC y el ELN, son el negocio de quienes "admiten la existencia del conflicto", es decir, de los grupos poderosos de la sociedad colombiana que pretenden imponer un régimen como el cubano y congelar así el orden social, aparte de asegurarse rentas perpetuas y puestos de mando.]

La propuesta de Manuel Marulanda Vélez al congreso de aprobar una ley permanente que deje abierta la posibilidad del canje, cobra plena vigencia en estas circunstancias. Evitaría un cautiverio prolongado y doloroso. En este mismo sentido y con implicaciones de muy diversos órdenes, hemos planteado en diversas oportunidades la conveniencia de un reconocimiento de las FARC-EP como fuerza beligerante. Se presenta también la retención de personas con algún tipo de representación política, que han tomado partido involucrándose abiertamente a favor de la guerra y en crímenes contra sectores populares, vinculados con el militarismo y el paramilitarismo como lo demuestra todo el proceso de la para política, o, que con sus acciones, golpean al pueblo, al tesoro o los bienes públicos. Estos, ante la ominosa impunidad del régimen y en la lógica de los de abajo, deben responder por su conducta. Y se da también el fenómeno de la retención de personas con objetivos económicos que tiene múltiples autores: policías, militares, DAS, paramilitares, delincuencia común y miembros de la insurgencia. En la responsabilidad que nos cabe y, entendiendo las dificultades que ello nos acarrea, nos hemos hecho esta reflexión: ¿cómo se financia una confrontación como la colombiana? ¿Cómo lo hace, por ejemplo, el Estado? decreta cargas impositivas generales, Impuestos de guerra, aportes de las empresas trsnacionales, entre las que se destacan: BP, Chevron- Texaco OXI, Drummond, Chiquita Brand, Repsol, Monsanto, Cocacola, etc.; pero fundamentalmente financia la guerra con ayuda económica, militar y tecnológica del gobierno de los Estados Unidos. Colombia es el primer receptor de esta "ayuda" en el hemisferio, la cual se paga con soberanía. El prominente sociólogo estadounidense James Petras estima que Washington ha invertido en el plan Colombia más de 10 mil millones de dólares en los últimos 6 años. Es una desproporción de recursos económicos y de medios para una guerra Injusta contra un pueblo.

[Definitivamente, los miembros del Secretariado leen El Espectador: el lamento por la imposibilidad de financiar legalmente la guerra justa del pueblo ya lo había expresado Alfredo Molano. La ley permanente de canje pretende asegurar la impunidad de los terroristas, pues siempre se podría secuestrar gente para forzar la libertad de quienes la masacran. Pero ¡era para eso la correspondencia! El problema es la condición moral de los colombianos, pues ¿habrá alguien que ignore que la correspondencia era para eso? Si no hay una corriente de indignación contra el cinismo de estos asesinos "corresponsales" es por la misma razón porque hay secuestros, porque la gente está siempre más cerca del abusador que de la víctima.]

En el espíritu de minimizar el impacto sobre los no combatientes, las FARC expidió la Ley 002 sobre tributación, que cobra un impuesto para la paz a aquellas personas naturales o jurídicas cuyo patrimonio sea superior al millón de dólares y que solo en última instancia contempla el recurso de la retención.

[También era previsible que la queja por los secuestrados serviría para presionar a favor de la Ley 002. En realidad, ¿alguien duda que es el verdadero motivo por el que tantos sicarios morales se dedican a calumniar al gobierno en los foros de la prensa?]

La guerra a medida que se generaliza produce efectos dolorosos y no deseados. Con franqueza les comentamos que no está dentro de nuestro ideario ni en nuestros principios la eternización de estos métodos. De hecho, lo hemos manifestado estando inmersos en diálogos que buscaron la paz con anteriores gobiernos, como bien lo resaltan en su nota.

Los temas de esta misiva son más que oportunos para sugerirles lo importante que sería abrir un amplio debate sobre la situación de miles de presos políticos encarcelados luego de redadas masivas utilizadas como táctica para atemorizar y disuadir el apoyo popular a las fuerzas insurgentes. Son millares los ciudadanos acusados de rebelión y terrorismo a través de montajes de la inteligencia militar y del pago de jugosas recompensas. Esta reflexión colectiva debería incluir también la desaparición forzada de personas, la más aberrante forma de secuestro existente ejecutada por el Estado, y que a la pérdida de la libertad agrega la pérdida de la vida luego de espantosas torturas y en medio de la mayor impunidad.

Finalmente, nos piden ustedes, de cara a un eventual intercambio humanitario, avanzar en algunas reflexiones acerca de cómo "diseñar escenarios en donde sea posible debatir con la sociedad alternativas políticas para encontrar una senda transicional hacia una sociedad justa y equitativa".

Al respecto estamos proponiendo a través del manifiesto de las FARC-EP y de la Plataforma Bolivariana por la Nueva Colombia (documentos adjuntos), un encuentro de las fuerzas políticas y sociales interesadas en el cambio, que nos permita delinear de manera consensuada un gran acuerdo nacional hacia la paz, para construir colectivamente alternativas políticas a la guerra y a la injusticia social. Estamos seguros que a nosotros y a millones de Colombianos nos gustaría ver florecer un nuevo gobierno, producto de ese pacto social, que convoque al diálogo de paz con participación de las organizaciones políticas y sociales del país, que lleve sus conclusiones a una asamblea nacional constituyente, para que el tratado de paz así logrado, tenga además, sustento constitucional.

[En este párrafo se anuncia el verdadero sentido de las supuestas liberaciones y de la campaña de los medios: lanzar con el chantaje de la paz un movimiento al que se sumarán, sin la menor duda, tanto el PDA como los visionarios de Mockus (Hernando Gómez Buendía, cabeza de lista al Congreso de ese grupo, es uno de los primeros firmantes), al igual que los "liberales", sometidos a Piedad Córdoba. No es raro que la prensa del magnate que multiplicó su fortuna gracias a Samper esté tan ilusionada con el diálogo.]

Como muestra fehaciente de la voluntad que nos asiste y como gesto que apunta a generar condiciones favorables al canje humanitario, anunciamos la próxima liberación unilateral de seis prisioneros en dos etapas. Estos serán entregados a ustedes, como "colombianos por la paz de Colombia" en cabeza de la senadora Piedad Córdoba. Primero serán liberados tres agentes de policía y un soldado, y a continuación, el señor Alan Jara y el di*****do Sigifredo López. Las condiciones de modo, tiempo y lugar serán precisadas en su debido momento.

Reciban nuestro saludo cordial.
Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP
Montañas de Colombia, diciembre 17 de 2008
[Y al cabo de un mes sólo hay titulares y más titulares y abierta promoción en la prensa de la tarea de los terroristas y velada solidaridad de todos los críticos supuestamente razonables del gobierno. Y la gente de bien debe estar atenta, porque con los recursos venezolanos, más los que obtienen los terroristas del secuestro y el tráfico de cocaína, las maquinarias "liberales" y las clientelas sindicales sometidas al PCC, es decir, a las FARC, podrían poner un presidente de ese "Gran Acuerdo Nacional", anunciado hace más de un año por personajes como Eduardo Posada Carbó y respaldado expresa o tácitamente por los diversos portavoces de la oposición. El que tenga dudas acerca de todo eso sólo tiene que leer a León Valencia, que incluye a Fajardo entre los renovadores, o las proclamas de apoyo a los Colombianos por las FARC de personajes como Luis E. Garzón.]
Por Jaime Ruiz. Columnista de Atrabilioso.

martes, 20 de enero de 2009

Sobre los hombros

No obstante ser tres cosas diferentes, se quiere confundir la voluntad popular de someter a referéndum la posibilidad de que el presidente pueda aspirar a un tercer periodo consecutivo, con el resultado del referéndum, y con el resultado de las elecciones.

Parece como si, primero; ya supieran que de realizarse, el referéndum obtendría el SI de las mayorías necesarias para ser aprobado; segundo, que dado el caso, el presidente aceptaría postularse; y tercero, que de hacerlo, no habría figura nacional capaz de vencerlo en las urnas.

Responder afirmativamente a todas estas cuestiones es premonitorio (nadie tiene la bola de cristal). Sería mejor, que en lugar de estar colocándole con “leguleyadas” que producen el rechazo popular, palos en las ruedas a la consulta, se le enseñara al país que mas allá de sus ambiciones personales, nuestros políticos, representantes del pueblo en el Congreso, están interpretando transparentemente la voluntad de un grupo significativo de ciudadanos.

Si el deseo de los 3.8 millones de personas que están solicitando que se realice un referéndum, es que se abra la posibilidad de una tercera aspiración del presidente en el 2010, se debería votar respetando ese espíritu, no la semántica, y de triunfar el SI, eliminar el inciso en la Constitución que lo prohíbe: un principio superior establece que la última palabra (o norma) deroga la anterior, y bien es sabido que en la conducta de los hombres, los principios están por encima de las leyes.

Por otro lado, y esto puede sonar a herejía, si el pueblo aprobara la posibilidad de tres mandatos consecutivos, o reelección indefinida como aspira el mandatario de Venezuela, los parlamentarios o la Corte Suprema, o ambos, deberían entender que automáticamente se debe modificar en la Constitución, todo aquello que vulnere el equilibrio de poderes, que son los cimientos de la democracia, y que el votante no tiene porqué conocer.

Además, de aprobarse los tres periodos presidenciales consecutivos, no asegura ni que Uribe se postule, ni que sea reelegido, pero cobijaría a cualquier presidente en el futuro; y posibilitaría la continuidad necesaria para desarrollar políticas públicas, y hacer cambios perdurables sin necesidad de recurrir a dictaduras.

Continuidad es estabilidad y seguridad. Cambio es incertidumbre, así lo interpretan también los inversionistas. Profundizar las contradicciones internas, una de las estrategias de la lucha por derrumbar el sistema político y económico que hemos adoptado, en estos momentos suena perversa (igual que la combinación de todas las formas de lucha) y no produce buenos resultados electorales.

De manera que ante las tensiones propias de nuestro momento histórico, y el estado superior de tranquilidad obtenida después de años de violencia política y estancamiento económico, lo que menos se desea son cambios radicales, y eso cuenta a favor de la reelección. De darse una tercera aspiración presidencial, la forma de vencer al presidente es superándolo, encaramándose en sus hombros, como lo han hecho los hombres que han transformado a la humanidad.

De todas maneras la pregunta hay que cambiarla; no es clara, no es generosa; como tampoco lo es el inciso que habría que eliminar para respetar el mandato popular. En lo personal creo que el pueblo negará el tercer periodo, que de aprobarlo Uribe no se lanzará, y que de hacerlo no ganará: sería el colmo que no hubiera alguien capaz de superarlo.

Por: Miguel Yances Peña. Columnista de El Universal de Cartagena.
myances@msn.com

lunes, 19 de enero de 2009

Después de Uribe, ¿quién?

El país ha recibido el año con señales contradictorias sobre algunas posibles candidaturas presidenciales. Mientras tanto, el trámite legislativo del referendo reeleccionista sigue en veremos y solo a mediados del año se sabrá la suerte de esa iniciativa.

Insistir en el referendo puede desembocar en gravísimas consecuencias para el proyecto político del presidente Uribe. Además del trámite accidentado, el proyecto abre numerosas grietas en la democracia colombiana.

No sé si en la Casa de Nariño han hecho las cuentas de lo que están arriesgando con la complacencia y promoción del referendo reeleccionista, pero por más sumas y restas que se hagan, dicho referendo es una enorme apuesta que pone en peligro lo que el país ha avanzado en los últimos años.

Para la aprobación del referendo se requerirían por lo menos 6’896.131 votos, teniendo como base el último censo de 27’584.523 potenciales electores. Es decir que después de las tempestades que ha desatado y desatará el referendo, del desgaste propio de una gestión de gobierno, de la distracción gubernamental en la campaña y de los tiempos difíciles en economía, los promotores de la iniciativa y el propio gobierno aspiran a conseguir 7 millones de votos.

Más claro: Uribe, porque la U sin el Presidente no existe, tendría que repetir el resultado del 2006 cuando consiguió 7’397.835 simplemente para tener la posibilidad de participar en las elecciones de 2010 y continuar en la Presidencia por cuatro años más.

Sin embargo, pensar en las elecciones de 2010 es hilar muy delgado: primero tendría que pasar el referendo y el asunto del tiempo es otro factor en contra: estamos a 16 meses de las elecciones presidenciales y si todo sale bien en el Congreso -¿alguien apuesta por la eficiencia de la supuesta bancada uribista?- la iniciativa sería aprobada a finales de junio o principios de julio. Después el asunto pasaría a la Corte Constitucional que tiene, en teoría, dos meses de plazo para emitir su concepto. Sin embargo, la misma Corte se tomó ocho meses para pronunciarse sobre el Acto Legislativo de la primera reelección.

Esto significa que saliendo las cosas muy, pero muy bien, más o menos en enero de 2010 se podría realizar el referendo, mezclándose las campañas de los aspirantes al Congreso y a la Presidencia con los defensores y críticos del referendo... sería un mercado persa con mucho ruido y nada de contenido.

Después de todos los obstáculos mencionados, y más allá del triunfalismo de los promotores, y del propio gobierno, habría que contemplar la posibilidad real de que el referendo no pase. Esto significaría que el proyecto uribista, el de la Seguridad Democrática, la confianza inversionista y la cohesión social, en la práctica se quedaría sin representante en las presidenciales del año entrante.

Aunque hay señales de algunos uribistas, y otros que se arropan bajo esa figura, de querer lanzarse al ruedo, lo cierto es que mientras el Presidente tenga posibilidades de participar en las elecciones de 2010, ninguno podrá hacer campaña en serio y mucho menos, conseguir los recursos y conquistar al electorado que simpatiza con el proyecto político de Uribe.

Esto significaría que los candidatos que salgan del liberalismo, del Polo y de la embrionaria alianza de Petro, Garzón y Mockus tendrían una gran ventaja por cuenta del tiempo que se perdió en la tozuda iniciativa del referendo y de la segunda reelección del Presidente en el 2010.

Además, si el partido liberal se deja seducir por Alfonso Gómez Méndez, ese partido seguirá ocupando el tercer lugar y las posibilidades reales de acceder a la Presidencia las tendrían el PDA o la alianza de Petro y compañía, (¿o ambos en una coalición de izquierda?) pues ninguno de los presuntos candidatos uribistas podría hacer una campaña medianamente decente para aspirar realmente a la Presidencia.

Y si a eso le sumamos el enorme desgaste de la campaña a favor del referendo y el arrastre negativo de una derrota, el resultado final de la necedad de la re-reelección sería el entregarle a la izquierda “democrática” las llaves de la Casa de Nariño.

No aspiro a que los liberales sean inteligentes y elijan como candidato a un tipo carismático como Rafael Pardo Rueda. A lo que si aspiro es a que Uribe y sus asesores hagan cuentas y vean el panorama que puede dejar la porfiada iniciativa del referendo, lo que sencillamente daría al traste con el país que poco a poco, y con muchísimas dificultades, se ha ido construyendo a lo largo de estos seis años.

Sería paradójico que fuera el propio uribismo el que le entregara el poder a la izquierda “democrática” y a Hugo Chávez por cuenta de las vanidades y el oportunismo de algunos sectores que se han beneficiado de la sombra de Uribe.

El uribismo debe dejar de preguntarse: "Si no es Uribe ¿quién?" El debate que ya se debería estar dando es: "¿Quién, en el 2010, después de Uribe?" Del cambio de mentalidad, del abandono de temores y mesianismos y de la búsqueda de un acuerdo en torno a un nombre depende la continuidad del proyecto y prácticamente el futuro de la democracia y del país.

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.

jueves, 18 de diciembre de 2008

UnoAmérica para enfrentar el avance del Foro de Sao Paulo

En Bogotá se creó una confederación internacional de organizaciones no gubernamentales, denominada Unión de Organizaciones Democráticas de América (UnoAmérica), cuyo objetivo principal será la defensa de la democracia y la libertad, amenazadas por la expansión del castro-comunismo y su nueva versión, el Socialismo del Siglo XXI, a través del Foro de Sao Paulo. La reunión fundacional contó con la participación de delegados y adhesiones de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, El Salvador, Perú, Uruguay y Venezuela.

Los delegados denunciaron los métodos que usan los integrantes del Foro de Sao Paulo para destruir las democracias y acabar con las libertades, utilizando mecanismos como las reformas constitucionales y el fraude electoral, para controlar los poderes públicos y eternizarse en el poder, señalando particularmente a Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa, y Daniel Ortega.

Así mismo, acusaron a UNASUR de ser un instrumento del Foro de Sao Paulo, para intervenir en los asuntos internos de otras naciones y favorecer a sus miembros, como ocurre en Bolivia, donde UNASUR ha avalado la gestión totalitaria de Evo Morales y tergiversado los hechos sobre la masacre de Pando (Informe Mattarollo), inculpando injustamente al prefecto Leopoldo Fernández. También criticaron el intervencionismo de Chávez, quien financia ilegalmente a sus aliados, como lo hizo con Cristina Kirchner, y lo hace ahora con el salvadoreño Mauricio Funes, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional.

Según indica su declaración final, UnoAmérica proporcionará a los sectores democráticos del continente un mecanismo de intercambio de información, coordinación permanente y apoyo mutuo. Adicionalmente, UnoAmérica elaborará programas de desarrollo e industrialización, a fin de resolver los problemas de fondo de la región, particularmente el de la pobreza, como verdadero antídoto al totalitarismo.

UnoAmérica será presidida por Alejandro Peña Esclusa, presidente de la ONG venezolana Fuerza Solidaria, quien fue elegido por unanimidad, mientras que la Secretaría Ejecutiva quedará a cargo de la Federación de Organizaciones No Gubernamentales Verdad Colombia. Al finalizar el encuentro, los delegados invocaron la guía y la protección de Dios, para cumplir cabalmente con sus objetivos; e invitaron a todas las fuerzas democráticas de América a incorporarse a esta iniciativa.

Por Alejandro Peña Esclusa. Columnista de Atrabilioso.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

De la mala fe

En un texto sobre la mayéutica, el método pedagógico socrático, Estanislao Zuleta explicaba que a fin de cuentas la tarea de educar no se puede concebir como simplemente llenar algo que estaba vacío, pues nada sería más fácil. Más que de proveer respuesta a las preguntas del educando, se trata de remover las respuestas falsas con que está provisto, que en el lenguaje de Platón era la doxa (opinión) y que hoy llamaríamos ideología o prejuicio. Puede que en ese planteamiento falte otra posibilidad: la de que la ideología u opinión prejuiciada y errónea de la otra persona se deba a la mala fe, a la resuelta disposición a mentir que caracteriza a alguien movido por intereses espurios o aun por la certeza de que esas mentiras le proporcionan ventajas.

Esa disposición de mentir sólo tiene un recurso cuando se ve confrontada: la violencia y la intimidación. De eso quedó constancia en el microcosmos de la blogosfera colombiana con el episodio de los blogs borrados, ocasión en que los editores de la revista virtual Equinoxio llenaron muchos blogs con insultos y amenazas (“¡te vamos a matar, comunista hijueputa, vivan las AUC”) firmando como “Jaime Ruiz”, y después, en alianza con un profesor de periodismo de la Universidad Externado de Colombia combinaron el phishing con otros recursos de ingeniería social para borrar los blogs de personas que no conocían nada de lo que ocurría en Colombia, otra vez firmando como “Jaime Ruiz”.

Es sólo un caso que muestra la disposición de la universidad colombiana, en la que la productividad de sus investigadores y maestros es absolutamente nula (nadie ve obras científicas de autores colombianos en ninguna librería de otro país, ni se puede decir que haya muchos profesores colombianos en universidades de otros países, al tiempo que los locales a duras penas consiguen ir un poquito más allá de la habitual recitación de las consignas farianas). Sólo se trata de asegurar pretextos para la dominación que ejercen las personas relacionadas con esas clases altas.

En términos generales, para poder decir que se sabe o se conoce algo hay que hacer frente al problema de la verdad. ¿Hay asertos verdaderos y falsos o no los hay? En el medio de la universidad en Colombia lo único verdadero que hay son los sueldos de los profesores y el miedo que experimenta quien de algún modo los incomode. Ni el mismo presidente puede hablar en unos tristes adoctrinaderos de asesinos en los que cualquier idea es algo tan extraño como un strip-tease en una ermita.

Ya
en una ocasión expliqué cómo la universidad colombiana es incapaz de responder en términos de verdadero o falso a cualquier cuestionamiento a la ideología que imparte. He aquí otro caso que lo explica a la perfección.

El bajista del grupo británico Blur, Alex James, hizo un documental en Colombia sobre la industria de la cocaína. Es algo que resulta muy recomendable ver, más allá de las intenciones o del planteamiento del músico. En varias ocasiones aparece entrevistado un asesino a sueldo, un joven colombiano que parece bastante normal y que razona con mucha más lucidez y sindéresis que la mayoría de los doctores en ciernes. ¿Qué opinaba ese joven, que moriría antes de que se terminara de filmar el documental, del tráfico de cocaína? Pues dijo que la mayoría de la gente en la calle pensaba que dado que los estadounidenses explotaban a Colombia era justo que al menos una parte se quedara en manos de los colombianos. Esa explotación tenía que ver con la propiedad de la mayoría de las grandes empresas que hay en el país.

Y es cuando uno quisiera preguntar a cualquier persona que lea esto:

1. ¿Tenía razón ese muchacho en lo que decía, que la industria de la cocaína en gran medida existe porque la gente la justifica por antiamericanismo? Cuando uno le expone un pensamiento parecido a algún profesor o estudiante universitario colombiano debe llevar escudo o saber kárate para hacer frente a las puñaladas que le pueden venir. No hay que esperar ninguna respuesta de esos hampones.

2. ¿Es verdadero o falso que la idea de que las empresas extranjeras que se instalan en Colombia empobrecen al país ha sido durante el último medio siglo hegemónica en las universidades colombianas, y de ahí ha salido a toda la sociedad? Bueno, la idea de que la pobreza de unas naciones es el producto de la riqueza de otras.

3. ¿Es verdadero o falso eso?

Es tremendamente sencillo: la educación en Colombia consiste en imbuirse de mentiras disparatadas y criminógenas, pero uno no puede cuestionarlas porque desautoriza el orden social que provee rango y rentas fabulosas a quienes profesan esa ideología del crimen, y lo cometen, como el citado profesor y los malhechores de Equinoxio. La gente resulta halagada en su pereza y parasitismo con esa clase de “ideas” y ya todo recurso a la razón resulta superfluo.

Uno encuentra en los colombianos siempre toda clase de asechanzas pero nunca una discusión seria sobre las tres cuestiones enumeradas arriba. Ya no se trata de ideología, opinión o prejuicio, sino de un orden social basado en el despojo y la violencia: en el que cualquier recurso a la verdad resulta por completo disonante. Un orden social cuya única respuesta es el asesinato (las guerrillas son sólo mafias en cuya base están esos jovencitos sin esperanzas y en cuya cúspide están los mismos dueños de las universidades públicas).

Y esas mentiras que inventan y divulgan esos centros son la principal causa de las principales tragedias del país, como el tráfico de drogas.

Por Jaime Ruiz. Columnista de Atrabilioso.

martes, 16 de diciembre de 2008

Recomendado

Escrito por Steven Dudley, traducido por Elena Uribe Garros, y publicado en español en junio del 2008 por Editora Planeta, "Amas y Urnas” muestra de manera coherente, cronológica, y a decir del autor, y conforme a nuestro recuerdo, objetiva, la génesis y la etiología de la violencia política en Colombia, narrada en el escenario del exterminio de la Unión Patriótica (UP).

El libro fue escrito a partir de entrevistas sostenidas con gente de izquierda, políticos profesionales, jefes paramilitares, mafiosos, sicarios, miembros de las fuerzas militares y de la guerrilla, victimas y ciudadanos del común. “Dudley captura brillantemente la complejidad política y la ambigüedad moral de la guerra interna colombiana” al decir de Bruce Bagley, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Miami.

Es un libro de obligatoria lectura para periodistas, políticos, jueces, funcionarios públicos. En general de todos los que tengan interés en el tema, en especial los más jóvenes que no vivieron la época, quienes se inclinan a mirar el fenómeno como algo puntual, condenando a quienes aparecen como malos en el instante histórico que observan. También servirá para entender y valorar lo logrado en los últimos seis años de historia.

Lo que hace más interesante el libro es que no se detiene en narraciones macabras, ni abusa de los datos estadísticos, sino que se centra en los sucesos como fenómenos concatenados entre si, y transmite magistralmente los sentimientos de las personas afectadas. Es una visión del bosque, sin detenerse en las ramas.

Inevitable que algunos actores de la guerra quedaran desenmascarados en sus verdaderas intensiones: el experimento democrático de la UP (partido político de las FARC) cuyos integrantes terminan siendo vistos como “guerrilleros sin armas” y convertidos en carne de cañón, en un ambiente de rivalidades entre guerrilleros, narcos-paramilitares y unas FFMM que se sienten burladas por el gobierno de Belisario Betancourt.

Alberto Rojas Puyo, comunista y ex miembro de la UP se lamenta de la equivocada estrategia de la combinación de todas las formas de lucha frente a la apertura democrática, invocando el materialismo dialéctico, y a Marx: “El principio del marxismo es que hay un cambio constante, todo está en movimiento… Marx dijo: no traten de acomodar la realidad a la teoría, hagan lo contrario, cambien la teoría para acomodarla a los cambios de la vida real.”

Y mas adelante: “Yo entiendo el contexto en que ocurrió (la destrucción del partido) lo mismo que entiendo el contexto en que las guerrillas comunistas (y las AUC agrego yo) surgen… Lo que pasa es que la violencia tiene su propia dinámica, su propio motor que puede llevar a la destrucción de sus promotores. La violencia se sale de las manos de quien la usa, es como una bola de nieve que termina destruyéndolo todo. Por eso estoy completamente en contra de tomar la justicia en las propias manos, incluso si el sistema de justicia del gobierno no es efectivo, es mejor confiar en él… y sobre todo apostar a que la democracia disminuya los inevitables conflictos políticos y sociales. Siempre habrá conflictos y la única forma de resolverlos es a través de la democracia. Esa es la lección para mi, después de haber visto lo que he visto, en Colombia y en otras partes del mundo.”

Por: Miguel Yances Peña. Columnista de El Universal de Cartagena.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Intercambio humanitario al estilo Uribe… ¿funcionará?

Después del anuncio del Presidente de otorgar libertad y recompensa para los terroristas que entreguen secuestrados, el Comisionado de paz, Luis Carlos Restrepo, extendió la propuesta para los cabecillas de la guerrilla, es decir, para el Secretariado de las Farc.

A primera vista,
la propuesta parece absurda: no me imagino al ‘Mono Jojoy’ huyendo de sus camaradas con un secuestrado para llegar a una base militar y entregarse con la “mercancía”.

Tampoco creo que les interese: ¿Acaso los cabecillas del terrorismo necesitan una recompensa? Ellos se saben jefes de una banda de narcotraficantes que además se encuentra resguardada en algunos sitios aislados de la geografía nacional, disfrutando de la libertad que les han negado a miles de colombianos. A esos no los mueven ni las recompensas ni las promesas de libertad.

Sin embargo, desde el punto de vista estratégico, seguramente las Farc van a analizar la situación con detenimiento, pues lograrían “limpiar” jurídicamente a algunos de sus comandantes, que podrían desplegar acciones políticas en compañía de piedades, gavirias y borjas. Así, las Farc le quitarían la última C al PC3, pues en la práctica dejaría de ser clandestino.

En el peor de los casos, si la justicia no lograra el lavado profundo que requieren los prontuarios de la cúpula terrorista, los que se acojan a la propuesta pasarían a ser prisioneros políticos revitalizados en lo moral y en lo ético, pues la imagen del que se entregue será la de un mártir que liberó a un secuestrado y recibe como pago una celda en prisión.

Así las cosas, la imagen de la cúpula de las Farc, aparentemente desmovilizada gracias a los beneficios de la propuesta gubernamental, sufriría una transformación que legitimaría sus actos ante una sociedad y un mundo que olvida rápidamente y que vive acosado por el vértigo de los acontecimientos: más de 3 mil secuestros en los últimos 10 años, miles de muertos, desplazados, ataques, destrucción de infraestructura, masacres como la de Bojayá y acciones terroristas como la del Nogal; pasarían a la historia por lo conmovidos que se sentirían muchos colombianos y extranjeros con el “gesto” de grandeza que tendrían algunos miembros del Secretariado.

Ciertamente la propuesta es arriesgada en lo político y también en seguridad, pero es la nueva carta que presenta el Gobierno para un intercambio humanitario. Ocurre, sin embargo, que la cúpula de las Farc está condenada por delitos atroces y eso, para las leyes nacionales e internacionales, no es perdonable. Si el Gobierno decidiera otorgar lo que en la práctica sería una amnistía, la Corte Penal Internacional tendría en sus manos el primer paquete de procesos en Colombia.

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.

viernes, 12 de diciembre de 2008

La enmienda debe pararse ahora

La enmienda constitucional que propone Chávez no es una simple consulta electoral más, es una bofetada y una burla a todos los venezolanos, que ya la rechazaron el 2 de diciembre de 2007. Es un golpe de Estado, porque la Constitución prohíbe hacer la misma consulta de nuevo. Es una demostración de que, mientras Chávez siga en la Presidencia, jamás estaremos tranquilos; porque no importa qué opinen los venezolanos, él buscará la manera de imponer su voluntad.

Por eso, resulta inapropiado e insuficiente aceptar que la consulta se realice. La reacción de la sociedad venezolana no puede ser simplemente votar en contra de la enmienda; debe ir más allá. Además, es claro que Chávez está tan decidido a aprobarla, que recurrirá al fraude e incluso a la violencia para imponerla. En resumen: no debemos permitir que se lleve a cabo el referendo.

Hay que plantear, desde ahora, la ilegalidad -y por tanto, la nulidad- de la propuesta de enmienda. No es posible lograr la nulidad a través del sistema judicial venezolano, o de la Asamblea Nacional, porque los poderes públicos están controlados por el oficialismo. Pero se puede lograr por medio de la resistencia pacífica generalizada.

El primer paso hacia la resistencia consiste en que todos los sectores democráticos del país nos pongamos de acuerdo en calificar la propuesta de enmienda como lo que es: un golpe de Estado. En segundo lugar, decir abiertamente que no aceptamos que se realice el referendo, alegando que ya se realizó el 2D. Y en tercer lugar, promover manifestaciones pacíficas en contra de la realización del referendo.

Me preocupa que muchos líderes políticos hayan salido a decir que aceptan el reto y que Chávez saldrá derrotado, como ocurrió en el 2007. Esta no es la misma situación. Aquí Chávez se juega el todo por el todo, y recurrirá a todos los trucos y engaños. No es justo que la oposición se juegue a Rosalinda en una noche de dados. No es correcto someter el futuro de la democracia y de la libertad a un capricho reeleccionista de Chávez. Esto hay que pararlo antes de que arranque.

Por: Alejandro Peña Esclusa. Columnista de Atrabilioso.

jueves, 11 de diciembre de 2008

DMG: una crisis que hasta ahora comienza

Nunca en la historia del país se había visto un concierto empresarial ilícito de semejante magnitud. Reunir en un mismo propósito a las Farc, a los paramilitares de tercera generación, al narcotráfico en general y a los políticos corruptos, para que juntos utilizaran los servicios de la empresa en el tema más complicado y sensible del negocio ilícito, el del lavado de activos, resulta una hazaña ilegal de peligrosas repercusiones para el país.

Un alto oficial de la Policía me decía: “Era tan grande el monstruo, estaba tan cercano y a la vista de todos, y poseía una fachada de legalidad tan fuerte que era casi imposible hincarle el diente”. Eso era DMG, una empresa con una bien estructurada apariencia de legalidad y con un poder de tales dimensiones, que su presencia no despertaba sospecha en el común de los ciudadanos, ni en las autoridades, ni en la mayoría de colombianos.

Lo que nadie conoce aún son los
mecanismos de operación de la empresa, pues hasta ahora solo se sabe de algunos, los más obvios, que utilizaban Murcia Guzmán y su combo, para expandir el negocio: la operación comenzaba en Panamá, en donde eran recaudados los recursos provenientes del narcotráfico doméstico e internacional. El siguiente paso consistía en utilizar esos dineros para adquirir electrodomésticos, vehículos y diferentes mercancías a través de la empresa Amazing Asset, propiedad de David Murcia Guzmán, que vez recibía fuertes sumas giradas o entregadas por empresas de papel.

Posteriormente, desde Colombia, DMG importaba los bienes con el dinero depositado por los inversionistas mediante las tarjetas pre-pago. Es importante anotar que esos productos venían desde Panamá a costos mucho menores a los del mercado, por lo cual, los precios de DMG no tenían competencia. La razón es simple: en toda operación de lavado lo fundamental es recuperar algo y lograr incorporarlo a la legalidad.

En el caso DMG las autoridades aseguran que la empresa de Murcia Guzmán cobraba una comisión del 45% por la legalización de los recursos. Entonces, una vez en Colombia, cuando alguien “compraba” un producto, el dinero quedaba legalizado en el circuito económico. Esto significa que cada inversionista operaba como facilitador del lavado de activos, pues cuando metía su dinero legal en las tarjetas pre-pago, lo que hacía era participar, con recursos limpios, en una operación ilegal de grandes dimensiones.

De otro lado, tampoco es fácil definir lo que era DMG: hablar de una empresa criminal es un genérico que no aclara mucho frente a las supuestas conductas delictivas que ejecutaban en esa organización. Hasta ahora la Fiscalía investiga lavado de activos, estafa, captación ilegal de recursos y
cohecho. Pero esos delitos son la punta del iceberg y si algún día el torpe Fiscal General decide hacer bien su trabajo, encontrará otras conductas mucho más atroces y un proyecto económico, político y social que avanzaba peligrosamente por casi toda la geografía nacional.

Esto todavía no comienza

Ni hablar de los problemas que se avecinan. El primero es el económico y ya se están viendo los primeros síntomas: el comercio, que se beneficiaba de la temporada decembrina, está padeciendo una
reducción en sus ventas en comparación con años anteriores. Esto implicará el estancamiento del número de puestos temporales que se creaban para Navidad y la curva de aumento de empleo, tradicional en las estadísticas de diciembre, no se dará este año.

El Fiscal habla de
400 mil colombianos que salieron perjudicados por la intervención de DMG, quienes sumados a los 100 mil de DRFE nos dan la barbaridad de medio millón de familias afectadas por estos fenómenos criminales. Esta cifra seguramente se queda corta, pues a lo largo y ancho del país, el derrumbe de las pirámides ha dejado a miles y miles de familias en situación de iliquidez, justo en el preámbulo de un ajuste económico enorme por cuenta de la recesión económica internacional, que ya se asoma en Colombia.

Así las cosas, la recesión internacional y la crisis económica por los negocios de DMG y las pirámides dispararán el desempleo, al reducirse la demanda de bienes y servicios. Los afectados intentarán recuperarse y eso se consigue con recortes de gastos y renunciando a reemplazar o conseguir electrodomésticos, cosméticos, apartamentos o vehículos. Pareciera que la decisión del Gobierno fue bloquear la principal estructura para el lavado de activos, DMG, y deteriorar, sin querer queriendo, la
economía postiza del narcotráfico que desde hace mucho tiempo sostiene cifras y finanzas en Colombia.

Deserción escolar y finca raíz

El segundo efecto inmediato estará en el sector educativo. En la mayoría de municipios colombianos ya fueron cerradas las inscripciones en colegios públicos y ante la pérdida de dinero de las familias, más los factores adicionales de la crisis económica mundial, muchos tendrán que retirar a sus hijos de los colegios privados y buscar un cupo en las instituciones educativas distritales o departamentales, En este sentido, el Gobierno deberá estar atento para que los municipios que cerraron inscripciones, vuelvan a abrirlas, pues son altas las posibilidades de una deserción escolar sensible en 2009.

Otro sector que se desplomará es el inmobiliario. En Bogotá, por ejemplo, los precios de apartamentos y casas habían crecido exponencialmente, llegando a porcentajes absurdos: un apartamento de 10 años de antigüedad en un barrio estrato 5 había pasado de 50 millones en 2003 a casi 130 millones a mediados de 2008. Esa burbuja estallará y la compra-venta de inmuebles sufrirá un fuerte golpe el año entrante, ajustándose los precios a niveles accesibles para los golpeados bolsillos colombianos. No obstante, una parte del sector inmobiliario saldrá beneficiada: la del arrendamiento, aunque el tiempo de un inmueble desocupado se ampliará debido a las circunstancias económicas que hemos descrito.

Crisis social y cobro político

Lo que perciben los ciudadanos afectados, la mayoría perteneciente a
estratos medios, es que la política tocó directamente sus bolsillos. Los inversionistas se demorarán en entender que hicieron una apuesta de alto riesgo y perdieron y mientras esto ocurre, sentirán que las medidas como los créditos para los damnificados, no resolverán el descontento.

Por el contrario: muchos pensarán que resulta absurdo pasar de inversionista (ahorrador) a sujeto de crédito y algunos buscarán el reembolso por la vía judicial, teniendo en cuenta que DMG estaba funcionando normalmente hasta el día de la intervención y antes de ésta, las autoridades solo hicieron tímidas advertencias que no fueron acompañadas con medidas serias para proteger a los inversionistas.

Claro que no todos los inversionistas eran de estratos medios y altos. Hay un número importante de estratos bajos, quienes han salido fuertemente golpeados por la intervención de DMG. En departamentos como Putumayo y Nariño
crecerá la siembra de coca como la única posibilidad que ven para recuperar algo de lo perdido y seguramente volver a participar o crear pirámides que les multipliquen rápidamente las ganancias. Este grupo de damnificados tiene solo el capital de la mano de obra y lo apostarán en lo que produzca efectivo más rápido.

Al mismo tiempo se verá el crecimiento de fenómenos relacionados con la crisis como el aumento de la delincuencia, zonas en paro armado y
descontento generalizado, pues la reducción en el consumo afectará directamente la generación y la conservación del empleo, además de ser una situación ideal para la oxigenación del terrorismo en algunas regiones del país.

Un lío judicial que ya fue anunciado

Sabemos que una de las hipótesis que se investigan en el caso DMG es la del lavado de activos. Ocurre sin embargo que este delito es de doble vinculación: el que lo opera y el propietario del dinero. Además, el lavado de activos, como delito, incluye el análisis de la participación de varias personas involucradas, ya sea como cómplices directos o como beneficiarios del delito.

En otras palabras: ya el Fiscal anunció que investigará a los inversionistas de DMG para determinar su participación en el lavado de activos. Entonces, de ser cierta la afirmación de Iguarán, la justicia tendrá que enfrentar por lo menos 400 mil nuevos procesos que incluyen la extinción de dominio en aquellos casos en los que el inversionista de DMG no pueda demostrar la procedencia lícita de los recursos que invirtió, lo que será una
cacería de brujas que evidentemente desestabilizará fuertemente al país, pues desbordará el débil aparato judicial y pondrá en la picota a miles de colombianos que solo cometieron la imprudencia de dejarse seducir por ganancias desmedidas.

Todos los sectores salpicados

Políticamente las cosas no estarán mejor. El escándalo DMG toca a todos los sectores, como ya hemos visto en los primeros capítulos de esta tragedia: desde el mismo Presidente que admite su negligencia para encarar el asunto y envió y recibió cartas de David Murcia, pasando por miembros de la supuesta
bancada de gobierno, quienes fueron elegidos, dicen ellos, por los inversionistas de DMG.

Ni hablar de varios dirigentes políticos, como el senador Javier Cáceres, quien deberá explicar su cercanía con el actual gobernador de Bolívar, Joaquín Berrío, socio de DMG en empresas de seguridad.

También están implicados, por acción u omisión, personajes de la oposición como Antonio Navarro, a quien el Presidente le pidió ayuda el año pasado para enfrentar el tema, a lo que el entonces candidato se negó. De igual forma el senador del PDA Parmenio Cuellar figura como el congresista que obstaculizó un proyecto de ley, presentado por el Gobierno, que buscaba endurecer las penas por la captación indebida de recursos.

Además de alcaldes y gobernadores, el asunto podría llegar hasta las más altas esferas de los partidos, incluyendo ex presidentes, pues es bien conocida la cercanía entre la familia Berrío y Ernesto Samper Pizano.

Oscuro panorama el del 2009...

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Referendo, reelección y reencauche

Tienen razón los que critican el dilatadísimo proceso de convocatoria de un referéndum que permitiría a Uribe presentarse a la presidencia una tercera vez. ¿Cuál es la tarea de los legisladores y de los líderes políticos que supuestamente representan a la mayoría? Uno espera que contribuyan a administrar bien el país y cree que ése es el sentido de sus cargos y de sus sueldos, pero no hace falta ser muy receloso para llegar a la conclusión de que sólo piensan en asegurarse el nombramiento y no en lo que hacen una vez lo obtienen.

Se trata de un juego político mezquino e innoble, y su principal causa es la absoluta falta de alternativa. Los pasos de la mayoría del Congreso y de los políticos que acompañan al presidente son tan desafortunados como los de quien tuviera unos zapatos varios números mayores que su talla. Las reglas democráticas suponen unos competidores que buscan el favor de los votantes con propuestas que les pueden resultar atractivas, y en esa competencia cada grupo encuentra sus límites y ajusta sus pretensiones. Pero las condiciones de la oposición y el contexto internacional determinan que eso no se dé: lo que da legitimidad al gobierno es la sensatez de sus presupuestos (seguridad democrática, confianza inversionista y cohesión social), mientras que las propuestas de la oposición, enmascaradas con muchos pretextos deplorables, consisten en premiar a los terroristas y aliarse con Chávez.

Lógicamente, todos los políticos desearían ganarse el favor de los votantes representando sus aspiraciones, pero lo que se ha demostrado desde 2002, al menos, es que nadie se atreve a estar realmente en contra de Piedad Córdoba y Carlos Gaviria sin resultar estigmatizado y perseguido por los grupos de oposición, y de algún modo impedido para competir con el uribismo. Cada vez que un político o un grupo tienen que escoger entre su animadversión a Chávez y las FARC y su animadversión a Uribe, fatalmente, optan por lo segundo. Sería interesante preguntarse por la causa de eso.

Arriesgando una interpretación que ya me resulta más bien rutinaria, señalaré que se trata de “poderes fácticos”, de inercias, de una forma de persistir el viejo orden de castas que termina forzando la adhesión tanto al totalitarismo como a las bandas de asesinos que intentan imponerlo. Quien se proclame hostil a Chávez y condene sin paliativos a sus socios colombianos, tanto de Armani como de camuflado, tendrá automáticamente en contra a los amigos de García Márquez y de Santos Calderón, a los empleados estatales (cuya prosperidad es en gran medida el triunfo de tantos años de lucha de unos tristes rústicos remotos), a los usufructuarios de las universidades públicas (cuya tranquila misión también es fruto de esa lucha)... En resumen, a todas las clases herederas del mando en el orden tradicional.

Por eso es tan llamativo que César Gaviria sea incapaz de romper con la senadora que elogia a Tirofijo o Pastrana con los Vivero Paniza y demás corresponsales de Raúl Reyes. Por eso Mockus no denuncia las infinitas muestras de complicidad del PDA con las guerrillas ni desaprueba que quien encabezaba sus listas al Congreso firme la carta de Piedad Córdoba a las FARC, y en cambio se luce pidiendo la renuncia del presidente por el absurdo escándalo de Yidis Medina. Por eso la prensa supuestamente afín al Partido Conservador recita la misma propaganda de los medios de Santodomingo y demás. En definitiva hay unos títulos de propiedad (por ejemplo, sobre los medios de comunicación) y los tienen los que apostaron por imponer un nuevo orden legal aliándose con las FARC. Tendrían que nacer otra vez para encarnar la aspiración de la mayoría de los colombianos de acabar con esa guerra por el método obvio de negarse a premiar a quienes la hacen.

Esa inexistencia de una oposición leal a la democracia (es decir, opuesta a aceptar imposiciones de bandas criminales) es el mayor problema político que hay hoy en día en Colombia. Y también el mayor problema intelectual. Al no haber propuestas que no pasen por la alianza con los chavistas (y el reconocimiento de sus ONG y de las diversas instancias de poder que ostentan) y con las demás redes clientelistas, todo el ejercicio de oposición es la calumnia constante (tan rutinaria que realmente influyó en el retraso con que se hizo frente a los asesinatos de personas inocentes que se cometían para mostrar bajas guerrilleras), la explotación de cualquier circunstancia que genere descontento (al tiempo que se muestra respaldo a los agraviados de las pirámides que exigen que las dejen funcionar, se culpa al gobierno por no haberlas cerrado antes, al tiempo que se despotrica del TLC se critican los aranceles agrícolas, etc.) y la esperanza de que los intereses locales del nuevo gobierno estadounidense se traduzcan en un respiro para las FARC y una deslegitimación del gobierno.

Bueno: el último recurso de propaganda es el referéndum y la reelección. ¡De repente todos los que iban al Caguán a negociar el futuro del país con Tirofijo resultan los más escrupulosos defensores de las formas democráticas! Ciertamente no es nada nuevo, ¿o alguien oyó alguna vez que algún magistrado de alguna alta corte pensara en suprimir el despeje? Sencillamente el orden legal surgido de la Constitución del 91 había llegado a tal punto que el secuestro y el asesinato en masa eran legales y una forma eficaz, correcta y respetable de aspirar a los cargos públicos. De esa costumbre y de ese país les vienen a los opositores sus aires de demócratas exigentes.

Pero por tal pasan ante gente de otros países o gente que no recuerda todo lo que pasó hace una década. Y la verdad es que el peor efecto de la campaña del referendo y la reelección es ése, que esa gente resulte legitimada. Que en lugar de una mayoría social deseosa de vivir en un país ordenado y libre enfrentada a una minoría de herederos del esclavismo y socios de la industria del secuestro resulte haber una muchedumbre confundida que sólo acierta a reconocer a su caudillo, el cual sólo escucha a su camarilla próxima o a los caciques políticos cuyas redes de corruptelas le aseguren la gobernabilidad. Y que por cuenta de todo eso la minoría parásita que desde hace décadas usufructúa los asesinatos que cometen las tropas de niños sometidos a la secta totalitaria se pueda presentar como defensora de las formas que en cualquier parte definen a la democracia.

Por Jaime Ruiz. Columnista de Atrabilioso.

martes, 9 de diciembre de 2008

Tercer canal y prórrogas

La semana anterior la CNTV divulgó dos noticias importantes para la industria de la televisión: la primera, que se otorgará una nueva licencia mediante el procedimiento de subasta: un instrumento (por su transparencia y objetividad, cada vez mas usado en las concesiones) que permite que el mercado (los oferentes) que son quienes conocen la industria, calculen y en puja determinen el precio máximo que pueden pagar.

La segunda, fijó el valor de las prorrogas a los dos canales privados de televisión en 82 millones de dólares (en promedio, casi 1.600 millones de pesos mensuales) mas el 7.8% de los ingresos antes de deducir cualquier egreso, que deben ser enormes, porque los costos de la industria también lo son, y que tienen que ser deducidos de las utilidades, sin afectar la viabilidad del negocio.

Lo primero que llama la atención es que en el primer caso se utilizó un mecanismo de mercado (objetivo) y en el segundo uno arbitrario, cuando el resultado de la subasta debió ser el indicador del valor de las prórrogas. Como uno está amarrado por decisión administrativa, y el otro expuesto a las leyes del mercado (tratándose de lo mismo) el resultado inevitable será la iniquidad.

Aunque al momento de escribir esta no se ha publicado el estudio, que al decir de los comisionados fue contratado con dos firmas de expertos que llegaron “independientemente” a la misma conclusión, personas que tienen que saber de esto porque están muy cerca de la CNTV, me han comentado que el principio es obtener de los privados los recursos que se requieren para sostener la TV pública. O sea que el costo de operar la TV pública, es astronómico: casi 4.800 millones de pesos mensuales, mas el 7.8% de los ingresos brutos de los canales privados.

Si algo queda claro es que el negocio de la televisión es muy bueno en manos de los particulares, pero en las del gobierno, en parte por cumplir una función social y no vivir a expensas del “rating” ni siquiera es auto sostenible. Allí habrá que hacer alguna reingeniería.

Uno no tiene por qué defender a los poderosos (ellos se defienden solos) pero, primero, esa fórmula no estimula la eficiencia de costos en el sector público, y segundo, si entendemos que los ingresos de esta industria provienen en gran medida de la publicidad, tenemos que aceptar que el “manotazo” de la CNTV a los recursos de la industria, impacta negativamente la competitividad del país. Funciona como una barrera que protege a los grupos de empresas con mayores ingresos; afecta los precios al consumidor, de los bienes y servicios que se pautan; y reduce la competencia al mantener al margen a los pequeños empresarios.

Lo anterior da para pensar que, en lugar de gravar a unos pocos, seria más saludable para la economía abrir más canales y reducirles el gravamen individual sin necesidad de afectar el recaudo; levantar la absurda prohibición de pautar en la televisión por cable, lo que muy seguramente haría reducir el costo de la pauta, que aumentaría; como aumentaría también el empleo en el sector, y la libre competencia en la economía.

Al margen de todo esto, la nueva concesión se otorga para televisión análogica, lo que estaría obligando al nuevo operador, a invertir en tecnología que luego tendrá que chatarrizar.

Por: Miguel Yances Peña. Columnista de El Universal de Cartagena. myances@msn.com

lunes, 8 de diciembre de 2008

Definitivamente se corrompió la sal

Desde el 2006 hemos visto como la verdad ha ido brotando de la tierra y se ha ido llevando a políticos, militares, ministros, jueces, fiscales, directores de hospitales y de fiscalías regionales, hermanos, hijastros y primos de funcionarios de alto rango… hemos visto como han caído victimas y victimarios, hemos visto como la “sal se había corrompido”.

En los últimos años todo lo que se hablaba en lo secreto de la habitación, por temor a ser masacrado o mandado a masacrar, ha ido aflorando a tal punto que ya existen sentencias condenatorias por parte de la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía. Todavía faltan órdenes de captura por librar, y sobre todo falta la restitución, el perdón y la verdadera justicia.

En nuestro país está surgiendo una generación que no se puede volver indolente ni puede olvidar fácilmente lo que en los últimos 60 años ha sucedido con los grupos al margen de la ley, llámense guerrilla o paramilitares, corrupción o narcotráfico. Es responsabilidad de los que crecen guardar en su memoria la historia más corrupta, sangrienta y narco que país alguno haya soportado. Es indispensable que no olviden para que no cometan los mismos errores de sus mayores.

Colombia es un país de hombres y mujeres inteligentes, con capacidad inmensa de producir ideas para crear empresa, pero desafortunadamente esas ideas llegaron a mentes criminales que las han usado sólo para producir terror, muerte, desapariciones, desplazamientos y ganancias inusitadas, y para llegar al poder político corrupto de esta nación.

El problema del país es mucho mas grande de lo que parece, es un problema de magnitudes inimaginables de carácter social, donde millones de personas han tenido que recurrir a actos indebidos para poder subsistir, han llegado al caso de invertir sus heredades en negocios que por la irresponsabilidad del Estado - o corrupción- como le quieran llamar, parecían lícitos.

En una nota en la que hago referencia a David Murcia Guzmán, titulé “David matará a Goliat?” y hoy creo que así esta pasando y no sólo David esta matando a esos Goliat del sistema financiero y hasta al mismo Gobierno, sino que la misma corrupción y manoseo indebido de lo público está desbarajustando al país.

Es el momento de iniciar una verdadera restauración social, es hora de iniciar una verdadera restauración política y es necesario iniciar una verdadera restauración económica.

La restauración social la iniciamos cuando todos los ciudadanos del país podamos tener acceso a la salud, a la educación, a una vivienda digna -no como las micro viviendas de chiquilandia-, cuando los ciudadanos puedan tener empleos dignos y puedan ser generadores de empleo; cuando la sociedad abrace a los reincorporados a la sociedad civil y sobre todo cuando se acabe el estado paternalista que tulle el cerebro de sus habitantes.

Habrá restauración política cuando empecemos a elegir a gobernantes honestos y capaces, porque de nada sirve que sean honestos si son ineptos e incapaces de gerenciar un departamento o un municipio. Cuando elijamos senadores y representantes honestos que no se tuercen por un plato de lentejas o por temor a sus electores sin causa. Se dará dicha restauración cuando nuestros jóvenes se preparen para ocupar esos espacios vacíos que van quedando y cuando el pueblo empiece a votar verdaderamente por programas y no por el billetico de cincuenta que no le arregla la vida a nadie. Es hora, jóvenes, de reclamar lo que les corresponde, no esperen a ser llevados a puerto seguro; agarren el timón y empiecen a dirigir el barco que se quedó sin capitán.

Y por ultimo existirá una verdadera restauración económica cuando el sistema financiero deje su apetito voraz por quedarse con las propiedades de los ciudadanos -por cierto han obtenido 8.6 billones de pesos de ganancias en lo que va corrido del año- cuando el Estado deje de ser proteccionista de estas prácticas asesinas del sistema bancario, que lo único que busca es enriquecerse y seguir en su capitalismo salvaje.

Ya la sal de esta época está corrupta y no sala, le llego la hora a la sal fresca y a la luz nueva que alumbrará el nuevo sendero.

HOY: ¿hasta cuándo el país seguirá siendo idiota útil, hasta cuando seguiremos viendo sin actuar?

Por Alfredo Saade Vergel. Columnista invitado.
levantemoslosmuros@hotmail.com

sábado, 6 de diciembre de 2008

Los ungidos

“La visión de los ungidos no es simplemente la visión del mundo y de su funcionamiento en función de causas y efectos, sino una visión de ellos mismos y de su papel moral en el mundo. Es una visión de rectitud diferencial. No es una visión de la tragedia de la condición humana: los problemas existen porque otros no son tan listos ni tan moralmente superiores como los ungidos”.

Thomas Sowell.

viernes, 5 de diciembre de 2008

¿Por qué Chávez necesita la enmienda ya?

Muchos no se explican por qué, luego de las elecciones del 23N, Hugo Chávez se ha acelerado tanto, y de pronto propone, de manera abierta y sin tapujos, la reelección presidencial.

El proyecto de Chávez no cuenta con una estructura que lo respalde por motivaciones ideológicas o morales. La mayoría de sus seguidores los mueven razones económicas: los más pobres las misiones; los boli burgueses y la dirigencia del PSUV los contratos; y los aliados internacionales los cuantiosos aportes que Chávez le da, ya sea en forma de donaciones abiertas o ya sea en forma de maletines encubiertos.

Chávez está consciente de que el derrumbe del precio del petróleo pone en peligro su proyecto. Sabe muy bien que a mediados de año las reservas internacionales habrán disminuido sustancialmente y que el país estará encendido por los cuatro costados, no sólo por la disidencia política, sino sobre todo por la crisis económica y social.

Chávez necesita prepararse desde ahora para ese momento, atornillándose en el poder con la enmienda constitucional. Si bien es cierto que la enmienda le asegura su reelección indefinida, también le proporciona algo igualmente importante: una excusa para imponer, de una vez por todas, el Socialismo del Siglo XXI.

Chávez dirá que el pueblo le ha dado un mandato para gobernar sin límites y sin condicionamientos. Interpretará la enmienda como una patente de corso para destituir a alcaldes y gobernadores de oposición, para aprobar leyes totalitarias, para cerrar todos los medios de comunicación adversos, y para encarcelar a sus críticos.

En resumen, la enmienda le prepara el camino para poder gobernar como un tirano, y para poner en práctica una represión feroz, justo cuando la crisis económica arrecie.

Por eso, la batalla para evitar la enmienda no es una escaramuza más, sino que define el resultado de la guerra. De esta batalla depende el futuro de la democracia y de la libertad, no sólo de Venezuela, sino de América Latina, porque los clones de Chávez, como Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega y Mauricio Funes, dependen directamente de su permanencia en el poder.

Es de vital importancia que la oposición no se plantee la enmienda como una elección más, sino como un golpe de Estado; en primer lugar, porque ya fue rechazada por el voto popular; y en segundo lugar, porque busca acabar con los pocos espacios democráticos que todavía quedan.

Una situación tan grave como la que está planteada, requiere de un esfuerzo muy superior al de una elección. Por eso, no es suficiente el consenso de los partidos políticos. Hace falta la participación y coordinación de todos los sectores democráticos del país.
Por Alejandro Peña Esclusa. Columnista de Atrabilioso.

jueves, 4 de diciembre de 2008

¡Aterrador! Sigue la cacería de brujas de la Corte

En la sección Secretos, de la revista Cambio, se lee la siguiente información:

Casi absueltos

Hasta el viernes pasado, cuando la Sala Penal de la Corte Suprema sesionó en Quibdó, Chocó, los senadores Juan Manuel López Cabrales y Reginaldo Montes estaban absueltos. La votación era a favor y cuatro en contra. Pero el tema siguió discutiéndose porque había temor sobre las posibles consecuencias legales que podría traer la absolución: una demanda administrativa por la detención injusta de los congresistas durante más de 14 meses. En el caso de 'Juancho' López, se impuso la tesis de la condena por el testimonio de Salvatore Mancuso, al que le dieron total credibilidad.


Aterra que una decisión judicial que implica la privación de la libertad de un ciudadano, se tome basada en los inconvenientes que podrían presentarse por cuenta de los abusos y fallas procesales en que incurren los jueces y no por las pruebas recaudadas que deberían ser el único motivo para condenar o exonerar a un sindicado.

Lo que muestra la información es que no había pruebas suficientes y concluyentes, que nunca las hubo, pero el error de la Corte Suprema de Justicia terminaría costándole al país, y a los propios magistrados, por el ejercicio de repetición, cientos de millones de pesos. Entonces los “honorabilísimos” jurisconsultos decidieron cuidar sus bolsillos y ocultar el error detrás de la injusticia.

¡Qué demostración de justicia a la colombiana!

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Herederos naturales

Hay temas constantes de las columnas de opinión en Colombia. Uno de ellos es la rutinaria condena de la guerra contra las drogas, que tiene por fin y por efecto convencer a algunos incautos de que sólo hace falta elegir a algún gobernante bien dispuesto que decida legalizar la producción de cocaína y heroína, con lo que se acabarían los problemas. Otro tema habitual es la condena de la religiosidad estadounidense, y de toda la religiosidad. Hay columnistas que parecen obsesionados con ese asunto, y la verdad es que pocas religiones llegan al nivel de ideologización y simplificación a que llegan los intelectuales colombianos y su tropa de seguidores. La diferencia con los religiosos, sobre todo con los religiosos estadounidenses, está en el fruto de sus certezas.

Ateos y antirreligiosos
Una persona atea concibe a Dios como una creación humana. Eso no quiere decir que considere el fenómeno religioso como algo condenable o nocivo ni menos que pretenda imponer a otras personas sus convicciones. La actitud antirreligiosa de los totalitarios (unas 8.000 personas asesinadas durante la guerra civil española por el mero hecho de pertenecer a la Iglesia católica) no es un producto natural de su ateísmo sino de su afán de dominación: no hay ámbito de la vida o de la cultura que no hayan pretendido controlar. La religión era particularmente un problema porque las convicciones de la gente sobre el origen o el sentido del universo y de la vida amenazaban la hegemonía ideológica a que aspiraban los nuevos amos. Aparte de algunas minorías políticas, los únicos que se opusieron a los nazis al precio de su vida fueron los miembros de comunidades cristianas heterodoxas. La conexión entre la persecución de la religión y otras persecuciones es algo que intentaré comentar más adelante.

Importancia de la religión
Los mitos religiosos son como el fundamento de cualquier construcción social. Ningún país moderno tiene otro origen. Pero la historia moderna, la de la expansión de Europa y su herencia es particularmente una historia religiosa. Fue Lutero con su defensa del libre examen quien abrió las puertas a la alfabetización masiva, que tantas ventajas significó en el desarrollo de los países del norte de Europa, hasta entonces mucho más atrasados que los del sur. También Calvino con su idea de la “predestinación” (pura adaptación del sentido común de los primitivos germanos, que no podían entender que vivir bien y con salud y holgura pudiera ser condenable para Dios) favoreció decisivamente la acumulación de riqueza de que surgió el desarrollo capitalista y todos los avances tecnológicos y científicos que nos alejan de la gente de la Edad Media.

Católicos y protestantes
Como ya he explicado, el protestantismo fue una rebelión de los pueblos del norte de Europa que no habían formado parte del Imperio romano ante la falsedad evidente de la conducta de los señores de la Iglesia de su época. Para evitar que los rebeldes atrajeran a todos los fieles, el catolicismo intentó renovar la fe y hacer hincapié en todos los aspectos represivos de su tradición. El fruto de la Reforma en el ámbito mediterráneo fue la Contrarreforma, y esta yihad está en la base de la cultura hispanoamericana. De ahí esa percepción generalizada de los sacerdotes más como inquisidores que como maestros de piedad y amor. De ahí también esa característica alergia a la crítica que define nuestra tradición más arraigada.

El bien como oficio
Una religión compartida durante siglos por una comunidad deja muchas huellas en el lenguaje, en la ideología, en los valores más profundos de la gente, aun en la organización social. El catolicismo de algún modo significó la transmisión a la Europa dominada por los germanos en la Edad Media de los valores antiguos: la preservación de muchas instituciones y costumbres romanas. En Hispanoamérica la esclavitud favoreció una exacerbación de esas características, como el desprecio del trabajo o el sometimiento a un gremio de profesionales del bien cuya tarea no depende de logros concretos sino de la relación con una autoridad superior, que casualmente reside en Roma. Lo tragicómico es que el furor anticlerical y más bien antirreligioso de los profesores colombianos es la pura continuación de la actitud de los inquisidores. El ateísmo sirve para los mismos fines para los que servía el catecismo en otra época. El gremio de sabios que no tienen que responder por lo que hacen y cuentan con rentas seguras gracias a su condición es idéntico, pero ahora lo que otorga superioridad es la condena de la religión. A eso hemos llegado.

”Democracias occidentales desarrolladas”
Un ejemplo de ese colombianísimo discurso es un escrito de un típico profesor de la Universidad Nacional,
Mauricio García Villegas. Unas palabras de su entradilla remiten claramente al tema de este post:

NUNCA ANTES, EN UNA DEMOCRACIA occidental desarrollada, creo yo, un grupo religioso tuvo tanto poder político como el que tuvieron los cristianos evangélicos durante estos ocho años de presidencia de George Bush.


Al igual que ocurre con todos los logros tecnológicos o científicos, el desarrollo de las democracias occidentales se da por supuesto: como algo natural. A ese nivel grotesco llega la ideología de la clase dominante colombiana. ¿Cómo surgieron las democracias occidentales? Qué curioso, surgieron de los disidentes religiosos que salieron de Gran Bretaña y se asentaron en el Nuevo Mundo. ¿Habrá alguien que ignore que la religión siempre ha sido importante en la formación de ese país y que las instituciones de la democracia moderna se desarrollaron precisamente en ese medio religioso?

Amos a pesar de todo
Pues no: ni cortos ni perezosos los cómicos doctores del triste trópico resultan los veedores de la verdadera democracia, pues sus diplomas los autorizan, claro. ¿Puede faltar alguna otra prueba de la indigencia cultural que define a una sociedad como la colombiana? Los adolescentes caen fácilmente, gracias a la autoridad de sus profesores, en la seguridad de que Dios no existe y de que quienes siguen siendo creyentes son sólo menos listos que ellos. Pero el creacionismo se mantiene absolutamente idéntico: ningún estudiante de esos podrá explicar nada del origen del universo ni muchísimo menos del sentido de que haya habido algo como la religión, pues en su mundo estrecho (entre otras cosas precisamente debido a la herencia inquisitorial) no hacen falta preguntas como ésa. Ya con la fácil respuesta que les ofrece el nuevo clero tienen suficiente, no vaya a ser que les echen a perder la rumba. No es difícil notar que la persona más acendradamente “camandulera” está menos ideologizada que esos niños, sobre todo porque la religión en cierta medida la pone a salvo de adoptar la arrogancia y el atrevimiento de los ignorantes.

Palin y Ahmadineyad
El discurso de la prensa colombiana, es decir, la ideología de la universidad colombiana, tan tosca como los ideales de su brazo armado, se basa en el halago continuo a ese público pueril y de limitada curiosidad intelectual. Se crea un bando religioso y uno “científico”, al que se pertenece por pura adhesión a lo que predica el profesor. ¡Y de ahí sale una lindeza tan expresiva de lo que es Colombia como que Sarah Palin es equivalente a Mahmud Ahmadineyad! (aparece en el texto enlazado arriba). ¿Realmente se puede creer que un creyente de cualquier religión llega a tanta vulgaridad? Cuando yo era niño y le comuniqué a mi madre mi certeza de que Dios no existía ella me preguntó si entonces yo era igual que una mula o un marrano. Ahora compruebo que tenía razón, la pérdida de la religiosidad en un medio primitivo y a la vez corrupto puede llevar a una animalización espeluznante.

Religión con otro nombre
Según Octavio Paz, la religión es lo mejor y lo peor que ha creado la humanidad. En el caso del orden esclavista de Hispanoamérica la adopción de ideas ajenas a la religión sólo conduce a hacer hincapié en lo peor. ¿O es concebible algo más atroz que el intento de mandar a la gente pobre a matarse para asegurar el poder de unos cuantos sacerdotes metidos a caudillos políticos, como ocurre con la llamada Teología de la Liberación? ¿O hay algún criminal más cabalmente responsable de sus actos y más resueltamente dedicado a mandar matar gente que el jesuita Javier Giraldo? (Aunque todos los jesuitas colombianos deberían rendir cuentas por lo que hacen sus compañeros.) Del mismo modo, eso “peor” que hay en la religión lo ha heredado el totalitarismo, que en lugar de un mito milenario y una tradición rica como toda una vasta literatura y aleccionadora en términos morales (de Moisés a Francisco de Asís), ofrece la idolatría del Estado y del matón que lo dirige (aunque el ídolo legitimador haya muerto hace 180 años).

Objeto y efecto
A eso contribuye la campaña de la prensa y de la universidad colombiana contra la religión. A que la gente que nunca ha inventado nada ni producido nada ni menos ha honrado instituciones basadas en la rectitud moral resulte heredera de todo eso y escandalizada porque los que sí trabajaron e inventaron mantengan sus convicciones. Tal vez nada les haga tanta falta para resultar ministros vitalicios como la patética superioridad de sus alevines.

Por Jaime Ruiz. Columnista de Atrabilioso.

martes, 2 de diciembre de 2008

¡A que nos recuerda algo!

A esto lleva el intervencionismo del Estado: el pueblo se convierte en carne y pasta que alimentan el mero artefacto y máquina que es el Estado. El esqueleto se come la carne en torno a él. El andamio se hace propietario e inquilino de la casa.

Cuando se sabe esto, azora un poco oír que Mussolini pregona con ejemplar petulancia, como un prodigioso descubrimiento hecho ahora en Italia, la fórmula: Todo por el Estado; nada fuera del Estado; nada contra el Estado. Bastaría esto para descubrir en el fascismo un típico movimiento de hombre-masa. Mussolini se encontró con un Estado admirablemente construido —no por él, sino precisamente por las fuerzas e ideas que él combate: por la democracia liberal. Él se limita a usarlo incontinentemente; y sin que yo me permita ahora juzgar el detalle de su obra, es indiscutible que los resultados obtenidos hasta el presente no pueden compararse con los logrados en la función política y administrativa por el Estado liberal. Si algo ha conseguido, es tan menudo, poco visible y nada sustantivo, que difícilmente equilibra la acumulación de poderes anormales que le consiente emplear aquella máquina en forma extrema.

El estatismo es la forma superior que toman la violencia y la acción directa constituidas en norma. Al través y por medio del Estado, máquina anónima, las masas actúan por sí mismas.

Las naciones europeas tienen ante sí una etapa de grandes dificultades en su vida interior, problemas económicos, jurídicos y de orden público sobremanera arduos. ¿Cómo no temer que bajo el imperio de las masas se encargue el Estado de aplastar la independencia del individuo, del grupo, y agostar así definitivamente el porvenir?


José Ortega y Gasset, La rebelión de las masas, 1930.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Hay que decirlo…

Si un paramilitar habla de que vio un helicóptero que sobrevolaba una zona en la que se estaba perpetrando una masacre, de inmediato esa declaración recibe toda la atención y la credibilidad de los medios de comunicación.

Pero si el testimonio involucra al Presidente, o a alguien cercano al Gobierno, no solo tiene cobertura sino que generan una presión de tal magnitud en el público que el involucrado termina siendo condenado sin juicio previo.

No obstante, si el testimonio del delincuente perjudica a ciertos sectores de la izquierda democrática, el silencio de los medios es sepulcral. Hace un par de semanas, el paramilitar Luis Fernando Muñoz Mantilla, alias ‘Chito’, aseguró que recibió órdenes del
sindicato de trabajadores de Ecopetrol para atentar contra los oleoductos ubicados en Barrancabermeja y en la región del Magdalena Medio.

Según la declaración de ‘Chito’ ante la Fiscalía, las órdenes las recibió de la USO cuando era miembro del ELN en los años 80, la misma época en la que
León Valencia, el prestigioso “investigador” de Arco Iris, formaba parte del Comando Central de la organización terrorista. ¿Coincidencia?

De igual forma, el silencio es más sensible cuando un testimonio señala a los “luchadores de derechos humanos”. Ya se vio la actitud sesgada e inmoral de Noticias Uno, la red de chuzadas independientes, con
el caso de la Comisión Intereclesial Justicia y paz: los testigos fueron entrevistados por los periodistas de ese medio y no publicaron ni una sola palabra, tal vez porque esos testimonios tienden un manto de duda sobre las actividades del cura Javier Giraldo en el Urabá y complican a los acusadores del general Rito Alejo del Río; personaje y propósito en los que se la ha jugado el noticiero de Coronell… Ni más faltaba que unos campesinos chocoanos fueran a dañar la campaña emprendida por Danielito y sus esbirros.

Otro paramilitar, esta vez Mario Jaimes alias ‘El Panadero’ aseguró ante la Fiscalía que un ex congresista y el presidente de la ONG Credhos, David Ravelo, dieron la
orden de asesinar a David Nuñez, candidato a la alcaldía de Barrancabermeja en 1997. El testimonio no proviene de un paramilitar raso: ‘El Panadero’ comandó la masacre del 18 de mayo de 1988 en el sector oriental de Barrancabemeja en la que 32 personas fueron desaparecidas o asesinadas, en uno de los tantos crímenes de lesa humanidad cometidos por las Autodefensas.

¿Cómo así que no se dice nada sobre la posible vinculación del director de una ONG con la determinación de un asesinato, perpetrado y acordado con los paramilitares? ¿Ni siquiera se lavan la cara pidiendo exhaustivas investigaciones? Es que así como difunden las entrevistas de algunos testigos –que muchas veces no coinciden con las declaraciones ante las autoridades o no son validadas con las pruebas prometidas-, los medios deberían dejar de estafar al público con falacias como la objetividad, la independencia y el profesionalismo.

Por si fuera poco, el sesgo y voracidad de esos medios, como Noticias Uno, son premiados por los mismos colegas que envían un mensaje siniestro al periodismo nacional: acomode y sesgue la agenda informativa por dinero (¿o no Daniel y Ramiro?), que eso genera rating y mejora el negocio.

Pero también llama la atención el silencio de la clase política ensañada en la oposición: ¿No tienen nada que decir frente a Credhos, o frente a la ONG Justicia y paz, o frente a las denuncias contra la USO?

Es que esas tres organizaciones tienen vínculos muy estrechos con ciertos sectores de la izquierda democrática colombiana. Justicia y paz, por ejemplo, es muy cercana a varios miembros del Polo Democrático Alternativo – como Gloria Cuartas- que han respaldado a esa ONG en su accionar e incluso se han mezclado para ocultar pruebas, como ocurrió en el caso de San José de Apartadó.

En cuanto a la USO, basta con mencionar al “eficiente” ex alcalde de Bogotá, Luis Eduardo Garzón, quien hizo fama y fortuna en ese sindicato de trabajadores petroleros. ¿Garzón no tendrá nada que decir sobre la denuncia de estrechos vínculos entre el ELN y la USO? Es que fue en su época de dirigente de la
Unión Sindical Obrera cuando se dio ese maridaje en el que la USO daba las órdenes y el ELN las cumplía.

Credhos es un asunto especial. Comencemos por señalar que
Wilson Borja y la USO han mantenido relaciones cercanas con la ONG en el Foro Social del Magdalena Medio.

Además, la historia de esa ONG resulta llamativa: En 1991 Credhos era
dirigida por Jahel Quiroga Carrillo, emblemática activista de derechos humanos en Barrancabermeja. Pero unos años después, Jahel Quiroga decidió escindirse de Credhos y fundar su propia ONG: Reiniciar. ¿Qué motivó a la señora Quiroga a separarse de Credhos?

¿Podría ser que las relaciones de la señora Quiroga Carrillo con organizaciones cercanas a las Farc, como el Partido Comunista Colombiano y Anncol hayan sido un obstáculo para el desarrollo de sus actividades en Barrancabermeja, escenario de una fuerte disputa entre el ELN, que consideraba la zona como uno de sus bastiones, y los paramilitares?

Resultaría útil que Credhos le explicara al país por qué mientras en los 90 era dirigida por una persona cercana al PCC, unos años después, el presidente de la organización es señalado como determinador de un asesinato cometido por los paramilitares.

¿Por qué se oculta todo esto ante el país? ¿Acaso, por algún cálculo electoral, no es conveniente que los ciudadanos conozcan estos hechos y les puedan hacer seguimiento a través de los medios de comunicación?

Es sano que los medios ejerzan la fiscalización de las acciones de Gobierno, que investiguen y saquen a la luz los miles de problemas que padece Colombia y que en las columnas de opinión se cuestione al Presidente o al Gobierno, pues eso no solo es conveniente sino necesario para la democracia colombiana. Lo deplorable es que oculten información que afecte a sectores afines ideológicamente con los propietarios de los medios, con el fin de mantener la farsa de la inexistente autoridad moral de sus patronos políticos.

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Obama da una señal positiva de austeridad

El presidente electo Barack Obama dio una señal muy positiva de cómo pretende financiar los enormes gastos que surgirán el próximo año para impulsar la economía. Obama anunció recortes y austeridad en el gasto público. Y era de esperarse. El presidente electo dijo que recortar el gasto innecesario en tiempos de crisis no es una opción sino una necesidad.

Este solo anuncio debería calmar al menos un poco los temores de que Estados Unidos va a entrar en un proceso de acumulación de exceso de gasto público y déficit fiscal que a larga se vuelva insostenible.

La nueva administración anunció un plan de estímulo de por lo menos $500,000 millones para construir infraestructura que genere empleo y actividad económica. Obama estima que ese plan podría crear 2,5 millones de empleos.

Es un alivio para
nuestras finanzas que, por lo menos a corto plazo, aún no vienen nuevos impuestos para financiar los gastos y secuelas de la crisis porque van a empezar por donde deben: revisando los gastos que se pueden recortar ahora.

Y seguro que en un gobierno, que estaba acostumbrado a la abundancia de un boom económico, debe haber mucho de donde recortar.

Por Jaime Mejía. Editor de Tu Blogsillo, blog de finanzas personales de AOL Latino.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Bienvenido al mundo real

Mientras se escriben estas líneas, 25 de noviembre de 2008, está llegando a nuestras costas una flota de cruceros rusos, compuesta por destructores de propulsión nuclear, naves escoltas, y barcos de apoyo logístico, con el propósito –según el Comandante de Operaciones de la Armada Venezolana– de “fortalecer los lazos entre la flota rusa y la Fuerza Armada Boliviariana”. Además, mañana llega el Presidente de Rusia, Dimitri Medvedev, para firmar con Chávez “acuerdos de cooperación nuclear con fines (presuntamente) civiles”.

Tal como declaré esta mañana a una cadena de televisión colombiana, estos acuerdos constituyen una amenaza para la paz y la estabilidad de toda la región, porque Chávez –quien es un aliado declarado de las FARC– le abrirá las puertas a los militares rusos no solamente de Venezuela, sino de Ecuador, Bolivia y Nicaragua, como ya lo ha hecho con el régimen fundamentalista de Irán.

La visita ocurre en medio de un cambio de gobierno en los Estados Unidos y de una crisis financiera internacional, que dejará espacios vacíos en nuestra región, y que los rusos querrán aprovechar al máximo, con el apoyo que les ofrece Chávez.

Dentro de este contexto, los dirigentes opositores pretenden que nos alegremos, por el supuesto triunfo obtenido en las elecciones regionales. Digo “supuesto” porque 80% de las alcaldías teñidas de rojo no constituye precisamente un triunfo. Claro, me baso en los resultados oficiales, porque no es cierto que el PSUV haya ganado en estados como, por ejemplo, Barinas, Vargas y Guárico. Pero no me corresponde a mí reclamar el fraude, sino a los candidatos que le robaron las elecciones, y que por algún motivo no reclaman, excepto el de Barinas. Otros, como Salas Feo en Carabobo, ganaron por un margen muy superior al que admite el CNE.

En Venezuela no existen elecciones libres y transparentes, pero Chávez accedió de mala gana a concederle algunos espacios a la oposición, para mantener el frente interno tranquilo –es decir, para evitar protestas – mientras él se dedica a mover sus piezas en el tablero internacional.

Chávez cuenta con cuatro largos años –hasta diciembre de 2012– para armarse hasta los dientes, y para consolidar sus alianzas con Rusia, Irán, China y Corea del Norte. Dado que ya cuenta con el apoyo de 14 gobiernos latinoamericanos, pertenecientes al Foro de Sao Paulo, Chávez podrá más adelante darle un “palo a la lámpara” y decretar su reelección permanente, con el visto bueno de Insulza y de Unasur.

Asumo, una vez más, la desagradable responsabilidad de advertir a los venezolanos que no celebren demasiado. Que la oposición controle el 20% de las gobernaciones y alcaldías, en nada cambia el panorama arriba descrito. Hace un año, todos celebramos la derrota de la reforma constitucional; sin embargo, Chávez se encargó de aprobarla meses más tarde, decretando ilegalmente las conocidas 26 leyes totalitarias.

Insisto: no se hagan ilusiones, en Venezuela no hay –ni habrá– salida electoral a la crisis, al menos mientras existan inhabilitaciones, máquinas electrónicas de votación, conteo parcial de los votos, capta huellas, un padrón tergiversado, uso de los recursos del Estado para el PSUV y un CNE chavista.

Por Alejandro Peña Esclusa. Columnista de Atrabilioso.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Una familia DMG

En la lista de nombres que han saltado a la palestra en el escándalo de DMG, llama la atención el del actual gobernador de Bolívar, Joaquín Berrío y de su hermano Jorge Berrío Villarreal.

En un
informe de CM& se indica que “según el documento aportado, la empresa Transval pertenece al Grupo Ararat, la firma Provitec y al grupo de hijos de Jorge H. Berrío Villarreal”.

Los lazos de los hijos de Berrío Villareal con el escándalo de DMG provienen de su vinculación con la empresa de vigilancia y seguridad privada Provitec Ltda, en la cual, según informó el
superintendente de Vigilancia, el señor William Suárez posee el 57% de las acciones.

Suárez, considerado como el cerebro de la operación de DMG, es cuñado de David Murcia Guzmán y ha sido vinculado al proceso que se sigue contra los directivos de
DMG por los delitos de enriquecimiento ilícito, lavado de activos y captación ilegal de recursos.

Es decir: la razón social Hijos de Jorge H. Berrío Villarreal está asociada comercialmente con William Suárez en Provitec Ltda y en la transportadora de valores Transval, de la cual Provitec tiene el 51% de las acciones.

Resulta importante señalar que Jorge H. Berrío Villareal es uno de los principales accionistas de la empresa de Vigilancia Marítima y Comercial Vimarco Ltda. De hecho, figura como
representante legal de la firma.

La familia Berrío en pleno ha estado muy activa en los últimos años en el negocio de la seguridad privada. Es por esto que el actual gobernador de Bolívar, Joaquín Berrío, ha tenido que enfrentar un escándalo por su
vinculación con Vimarco. Dice la revista Cambio que “el Gobernador de Bolívar, Joaco Berrío, tiene un "ejército privado" compuesto por los 250 hombres que trabajan para Vigilantes Marítima Comercial, Vimarco Ltda., la empresa más antigua de una especie de holding familiar llamada Inversiones Berrío Villarreal. Sus detractores aseguran que la compañía de seguridad creció gracias a contratos públicos obtenidos mediante tráfico de influencias.”

Continúa Cambio: Vimarco se consolidó entre 2006 y 2007, cuando al frente de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad estaba una ficha del senador Javier Cáceres Leal, principal mentor de la campaña de Berrío. Durante ese lapso, la empresa ganó jugosos contratos públicos, entre ellos uno por 400 millones con la Fiscalía General para custodiar sus sedes en Cartagena, Magangué, Pereira y Montería.

La revista obtuvo copias de los contratos, revisó los registros de Cámara de Comercio y las escrituras públicas de Vimarco y otras empresas de la familia Berrío —J.H.B y Cía Ltda., Berrío e Hijos S. en C. e Inversiones Berrío Villarreal— y descubrió que el Gobernador es socio de Inversiones Berrío Villarreal, que a su vez tiene participación en J.H.B., socio mayoritario en Inversiones Berrío, mayor accionista de Vimarco. Toda esta situación ya originó el primer pronunciamiento de la Procuraduría en el que se indica que Joaquín Berrío violó el régimen de incompatibilidades.

Además de Vimarco, conformaron otra empresa denominada Su Oportuno Servicio Ltda, empresa a la que le fue
adjudicado un contrato en la Universidad de Cartagena en junio pasado. De igual forma, Su Oportuno Servicio y Vimarco han establecido por lo menos una unión temporal para licitaciones con el Estado. Curiosamente en el departamento de Bolívar, bastión de Vimarco, cuando Su Oportuno Servicio participa en una licitación, al final esta empresa queda como única proponente, como en el caso de la Contraloría de Bolívar.

El tema de Su Oportuno Servicio S.O.S. pasaría inadvertido si la historia de esa sigla, en manos de Jorge H. Berrío Villarreal, no viniera de tiempo atrás.

A finales de los años ochenta, Seguros Universal era una empresa que se había consolidado en el mercado asegurador colombiano. Incluso logró diversificar el negocio y conformar lo que después se conoció como el diario 5 PM, un vespertino que cubría la información de Bogotá. La empresa contaba con su propia rotativa y funcionaba exitosamente las 24 horas del día, gracias a los contratos con empresas y universidades.

En el holding de Seguros Universal, dentro de cuyos accionistas estaba Jorge H. Berrío Villarreal, figuraba también otra empresa denominada Servicio Oportuno Siempre, S.O.S., que prestaba servicios de grúa y reparaciones mecánicas para sus afiliados. Esa empresa, el primer día de fundada, contaba con varias grúas, motos y vehículos para desvarar automóviles. Sin embargo, no tenía en ese momento ni un solo afiliado.

Tiempo después, Seguros Universal comenzó a tener problemas de liquidez, pues el dinero recaudado en las pólizas era invertido en otros negocios como el periódico y la empresa de asistencia automovilística. Los problemas se agravaron por el incumplimiento en el pago de siniestros por parte de la aseguradora.

Paralelamente, S.O.S. padecía también problemas económicos graves, pues llegó a tener más de 6 mil afiliados y debido a la mala planificación del negocio, terminó incumpliendo los contratos. Entonces Jorge H. Berrío Villareal consiguió que uno de sus empleados, Jorge Alberto Flórez Urrea, -timador de adultos mayores con supuestos préstamos que nunca canceló-, se hiciera cargo  y adquiriera la cartera de S.O.S. con la promesa de pagarle por asumir el control de la empresa en crisis que finalmente terminó en bancarrota.

Ahora, con un nuevo objeto social, resurge S.O.S., que es una marca perteneciente a Jorge H. Berrío, quien a su vez es socio de Vimarco y de la empresa Hijos de Jorge H. Berrío, asociada con Provitec y Transval, involucradas con el grupo DMG.

Claro que la historia de Jorge H. Berrío no termina ahí. En 1994, el recién posesionado presidente Ernesto Samper lo designó como gerente del IDEMA. En sólo 24 horas el periodista Héctor Mario Rodríguez desentrañó el pasado de Berrío con Seguros Universal y unas acciones con Granahorrar y finalmente el hermano del actual Gobernador de Bolívar tuvo que declinar la oferta de Samper.

Detrás de Berrío, y de su familia, hay poderosos intereses que deberían ser investigados, pues hay una tradición de negocios que han terminado en incumplimientos, demandas y problemas judiciales que no han impedido que el grupo familiar cambie de sector comercial hasta terminar vinculados con emporios cuestionables como DMG.

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.