Mostrando las entradas con la etiqueta Jaime Mejía Mazuera. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Jaime Mejía Mazuera. Mostrar todas las entradas

sábado, 29 de noviembre de 2008

Obama da una señal positiva de austeridad

El presidente electo Barack Obama dio una señal muy positiva de cómo pretende financiar los enormes gastos que surgirán el próximo año para impulsar la economía. Obama anunció recortes y austeridad en el gasto público. Y era de esperarse. El presidente electo dijo que recortar el gasto innecesario en tiempos de crisis no es una opción sino una necesidad.

Este solo anuncio debería calmar al menos un poco los temores de que Estados Unidos va a entrar en un proceso de acumulación de exceso de gasto público y déficit fiscal que a larga se vuelva insostenible.

La nueva administración anunció un plan de estímulo de por lo menos $500,000 millones para construir infraestructura que genere empleo y actividad económica. Obama estima que ese plan podría crear 2,5 millones de empleos.

Es un alivio para
nuestras finanzas que, por lo menos a corto plazo, aún no vienen nuevos impuestos para financiar los gastos y secuelas de la crisis porque van a empezar por donde deben: revisando los gastos que se pueden recortar ahora.

Y seguro que en un gobierno, que estaba acostumbrado a la abundancia de un boom económico, debe haber mucho de donde recortar.

Por Jaime Mejía. Editor de Tu Blogsillo, blog de finanzas personales de AOL Latino.

jueves, 20 de noviembre de 2008

La nueva economía

George Soros es un reconocido multimillonario dueño de un grupo de gestión de fondos de cobertura, (Hedge Funds) que durante años ha estado cuestionando el conocimiento fundamental que se tiene sobre cómo operan los mercados.

Hasta ahora su teoría no es la generalmente aceptada, pero cada vez parece volverse más evidente en la medida en que las predicciones de Soros se cumplen y él insiste en que se ha hecho millonario aplicando esas teorías.


Desde el primer año de estudios, todos los economistas estudian que los mercados siempre tienden al equilibrio. Es decir que puede haber crisis, alzas y caídas inesperadas, pero finalmente los mercados y los precios que se reflejan en ellos regresan a un equilibrio.

Según Soros, quien hace poco volvió a enfatizar en su teoría durante una audiencia en el Congreso, los mercados no vuelven a su equilibrio y no necesariamente reflejan el verdadero valor de los activos que se negocian en esos mercados. Y esto ocurre porque la teoría imperante, según Soros, desconoce que en los mercados actúan individuos pensantes que distorsionan la realidad. Y esto es de doble vía: la gente afecta a los mercados y los mercados afectan a la gente.

Por ejemplo, en economía se supone que todos los que actúan en un mercado toman decisiones "racionales". Pero se ha demostrado que esto no es necesariamente cierto. Por ejemplo, En Estados Unidos la gente pensaba hasta hace poco que los precios de las casas aumentarían de por vida y por ello no paraban de comprar a cualquier precio. ¿Hay algo menos racional que eso?

Soros está de moda de nuevo y muchos están prestando atención a lo que dice este viejo zorro de Wall Street de origen Húngaro de 77 años.

Soros dice que el gran problema es que la economía se ha estudiado con los mismos fundamentos matemáticos de la física y otras ciencias naturales donde en realidad los seres pensantes no tienen efecto sobre muchos de los fenómenos que la ciencia explica.

A todo esto Soros lo llama la teoría de la reflexividad y está moviendo el piso de la economía moderna.

¿Van a salvar a todas las empresas de la quiebra?

Es difícil recordar otra época en la historia de los últimos cien años en la que
nuestras finanzas estuvieran más amenazadas que hoy. Y no es solo nuestra estabilidad inmediata la que está en juego por el desempleo creciente y una economía global que se tambalea. Nuestro futuro está en peligro. ¿De qué vamos a vivir cuando estemos viejos si nuestra capacidad de ahorro y nuestros ahorros están en crisis y si el gobierno todos los días tiene una nueva petición de rescate multimillonario?

Ayer fueron los deudores hipotecarios y ahora es General Motors Corp.: o el gobierno la salva o se va a la bancarrota. ¿Cuánto nos cuesta todo eso? ¿De dónde saldrá el dinero? Los recursos de un estado no son ilimitados y aunque a diferencia de las personas, los estados pueden imprimir dinero, eso también tiene un límite.

Cuando un país emite dinero sin respaldo en su crecimiento y producción, ese dinero genera un efecto muy nocivo de alza de precios. La moneda empieza a perder valor por simple abundancia de la misma en un mercado, tal como ocurriría con cualquier otro producto. Dicen que los gobiernos no quiebran, pero ha pasado. ¿Se acuerdan de Argentina en 2001 y 2002?

Es un mundo lleno de amenazas y resulta muy difícil protegerse y aislarse de lo que está ocurriendo en nuestro entorno. Nuestra única defensa es el ahorro y la prudencia con nuestros gastos. Estos son tiempos para realmente ajustarnos a nuestras capacidades y tratar al máximo de no usar el crédito porque "para que esto mejore, tendrá que empeorar aún más", dice un adagio popular y mientras tanto tenemos que navegar en estas aguas tormentosas de la economía actual.

Y aunque el nuevo gobierno de Barack Obama sea menos propenso al libre mercado, no es viable que se rescate a todo el mundo de sus crisis y quiebras. Las empresaa automotrices tienen que salir de su crisis solas tal como ha ocurrido a lo largo de la historia y los contribuyentes no tenemos porque pagar por esas quiebras. Ya tenemos suficiente con los bancos. ¿Quiénes serán los próximos en tocar las puertas del gobierno para un rescate?

Por Jaime Mejía. Editor de Tu Blogsillo de AOL Latino.

jueves, 13 de noviembre de 2008

El futuro de la economía no va a ser fácil

Con este post damos la bienvenida al grupo de trabajo de Atrabilioso al periodista Jaime Mejía, especializado en el área económica y con un importante recorrido profesional en Colombia y en los Estados Unidos.
Con el nuevo liderazgo de Barack Obama al frente de Estados Unidos sin duda hay vientos de cambio. Pero la situación económica de este país es muy seria y no se pueden esperar milagros.Hoy recibimos otra mala noticia en el frente del empleo. Se perdieron en octubre otros 240,000 empleos y la tasa de desempleo llegó al 6.4%, la más alta desde 1994.

La gente espera que el próximo año se vean acciones concretas como un nuevo paquete de estímulo tal vez como el de este año en forma de cheques enviados por el IRS. Y además ya está en acción el paquete de rescate financiero que aprobó en Congreso de $700,000 millones. La magnitud de los gastos que tiene el gobierno de EE.UU. es de proporciones nunca antes vistas. A todo esto hay que sumarle el costo de la guerra en Irak que es de varios miles de millones por día. Como es apenas lógico, el gasto debe tener un límite.

Paul Krugman, premio Nóbel de economía,
dice en su columna de The New York Times, que el déficit fiscal del gobierno llegará a $1 trillón ( un millón de millones). Y no olvidemos que la deuda de EE.UU. ya es de $10.5 trillones. Estas son cifras que ni si quiera caben en una calculadora normal por la cantidad de ceros a la derecha. Dice Krugman que no importa. Claro él es parte de un grupo de economistas que piensa que, cuando un país está en crisis, lo correcto es tener un déficit fiscal temporal para estimular la economía (hay déficit cuando los gastos superan los ingresos).

Y es posible que tenga la razón. Al fin y al cabo la elección de Obama fue justamente un clamor popular para que EE.UU. sea un país donde el gobierno intervenga más en la economía y no que deje todo en manos de la empresa privada y el mercado libre. Esta corriente de pensamiento económico supone que el Estado utilice sus recursos para generar empleo con gasto en obras de infraestructura, por ejemplo.

Otro grupo de economistas, los que han dominado la política económica en la última década, piensan que esto no es bueno porque, entre otras cosas, impide el crecimiento de la empresa privada. Todos los extremos son malos y seguramente terminaremos con una mezcla más equilibrada de Estado y mercado libre. Por ahora, insisto, no podemos esperar milagros.

¿Llegó el socialismo?

Por supuesto que no. No creo que nadie con un mínimo de cordura crea en esa falsa teoría que circulaba en nuestros emails hace poco de que Obama era un socialista en potencia. Ofrecer un estado que actúe más y le devuelva más a sus ciudadanos en salud, educación o seguridad social no es socialismo. ¿O será que Canadá o Suecia son países socialistas?

Lo que sí es evidente es que el reto del nuevo presidente es de enormes proporciones. Reordenar esta economía para volver al rápido crecimiento y la generación de empleo no será tarea fácil y no se pueden esperar resultados inmediatos. Desafortunadamente las economías se pueden desplomar en unos cuantos días, pero se demoran años en recuperarse.

Para salir de la crisis de
nuestras finanzas tendremos que poner todos un poco. Lo más importante es volver a generar ahorro y dejar atrás esta fiesta irreal de consumo que había cegado a todo el país con la falsa creencia de que teníamos riqueza acumulada en nuestras casas y acciones de empresas. Si hay un enorme valor pero no tanto como el que creíamos y estabamos gastando por encima de las capacidades.

Por Jaime Mejía, editor de Tu Blogsillo, blog de finanzas personales de AOL Latino.