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martes, 20 de marzo de 2007

Bill Gates en Cartagena

Por: Miguel Yances Peña. Columnista de El Universal de Cartagena
myances@msn.com


No paro de asombrarme por las cosas positivas que están sucediéndose en Cartagena, y Colombia. La última es que Bill Gates, el presidente de Microsoft, se reunió con el Presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez y altos integrantes de su gabinete, en Cartagena.

Gates se inició elaborando programas de computadoras, y ofreciéndoselos a las empresas fabricantes de software, más baratos que si los hubieran desarrollado ellas mismas. En 1976 creó junto con Paul Allen, la empresa que en un proceso de innovación tecnológica acelerado, introdujo en 1983 el concepto del “mouse” que con el sistema operativo Windows, revolucionó la informática personal colocando la computadora al alcance de los niños.

Para algunos, Bill Gates es una mezcla de Albert Einsten, por su genialidad, y George Soros, por su visión de los negocios. Cuando Microsoft, su empresa, ingresó a la Bolsa de Nueva York (NYSE), las acciones se cotizaron tan alto, que se convirtió en el hombre más rico de los Estados Unidos

Hablar hoy en día de computadoras e Internet, es hablar de Microsoft y de Windows, y del imperio del intelecto. Todo lo mecánico desapareció de un momento a otro, -hasta la necesidad de calcular y memorizar- con lo que empezó poco a poco a desarrollarse en los humanos la capacidad de pensar, simular, analizar y crear.

Frente a la computadora, y los programas adecuados, todos los recursos están disponibles. La computadora es todo: el equipo de sonido, la televisión, el libro, la maquina de escribir, la calculadora, el lienzo, el instrumento musical, la herramienta para diseñar, jugar, negociar, hablar, chatear, perfeccionar contratos, comunicar, comprar, vender, mover dinero entre bancos, ciudades y países, especular en los mercados de capitales, y muchas mas.

También disertará Gates en la Sociedad Interamericana de Prensa, y realizará la apertura del Foro de Líderes de Gobierno de las Américas, organizado por Microsoft, en el que se reúne a funcionarios de los gobiernos latinoamericanos, con la finalidad de debatir acerca del impacto de las tecnologías de la información en los gobiernos y la ciudadanía.

Así como la India en poco menos de 20 años (partiendo desde el propio analfabetismo) ha logrado posicionarse como el líder mundial en desarrollo de software y tecnologías de la información, hay quienes piensan que Colombia podría ser la India en esta parte del mundo. Hay buenas universidades y profesionales; mano de obra calificada y de bajo costo; buena infraestructura de servicios públicos, bancarios y de telecomunicaciones, y el colombiano es apreciado internacionalmente por su iniciativa y su capacidad para trabajar.

Algunas empresas extranjeras ya tienen sus Call Centers en el país, y en la ciudad; desde aquí, por Internet y usando enlaces satelitales, contactan a sus listas de clientes en el extranjero y cierran negocios. No obstante la visita de Gates, podría ser orientada a la construcción de plantas para la manufactura de partes electrónicas, centros de investigación en tecnologías electrónicas y sistemas de información, y desarrollo de programas para computadoras.

Y es el momento para reflexionar sobre el uso que le estamos dando a la tecnología. Así como la banca esta desocupando sus oficinas y agilizando sus procesos mediante la banca virtual, el Estado y en especial la rama ejecutiva, tiene que ir más allá de la pura presentación de la información, y mejorar el contacto con los ciudadanos a través de la Internet.

Por ejemplo, permitir el tramitar derechos de petición, reclamaciones ante las superintendencias, u otras entidades de gobierno, realización de consultas populares, referéndum, elecciones, llenado de formularios, y hasta el pago de derechos, multas e impuestos.

viernes, 16 de marzo de 2007

Más sentido de pertenencia

Por: Miguel Yances Peña. Columnista de El Universal de Cartagena.
myances@msn.com

Buenos comentarios generó mi columna de la semana anterior, aunque también agresiones verbales transmitidas por teléfono y a viva voz desde la calle. A los primeros les agradezco, y excuso a la segunda que habrá entendido que las buenas maneras, los argumentos y las ideas, son mejores armas que el amedrentamiento, al menos en mi caso.

En aquella ocasión comenté la mala socialización –aunque ajustada a la ley- de las reformas que planea hacer el Club Náutico, y presenté algunos criterios y preocupaciones con el fin de adecuarlo a las condiciones del espacio y las exigencias del sector y la vecindad, que podrían llevar a la necesidad de un replanteamiento -para eso es la socialización- del proyecto original.

La airada reacción era de esperarse, porque en torno al tema del espacio público, suele suceder que se enfrentan el interés general con el particular. No obstante no tendría que ser así, pues ciertas actividades comerciales, le dan mejor uso, que la misma comunidad: un restaurante a la orilla de la bahía, en una plaza del sector amurallado, o sobre las murallas, por ejemplo, pueden ser elementos que enriquecen el paisaje y brindan –igual que una marina- la oportunidad de experimentar sensaciones placenteras que de otro modo no se tendrían

Se trata entonces de entender, que aunque la comunidad no proteste por miedo, por desconocimiento de sus derechos, o porque no tiene los medios para hacerlo, puede exigir a quienes han obtenido el privilegio de explotar comercialmente esos espacio, respeto a la tranquilidad -lo cuál es muy fácil, si se regularan efectivamente los horarios, y los niveles de sonido- y buenos modales en el trato con la comunidad.

El tema de las marinas, los yates y los veleros; y las regatas y los torneos de pesca que ellos organizan, permiten el ejercicio de un sano deporte y ofrecen un hermoso espectáculo para quienes viven en sus alrededores, pero eso no es suficiente contraprestación; tampoco los derechos que se pagan para obtener la concesión, ni los impuestos, pues estos normalmente se los come la burocracia, o se invierten en otros menesteres. La gente espera recibir también beneficios colectivos, al menos, mientras haya tantas falencias urbanas en la vecindad, como paseos peatonales deteriorados, ausencia de vegetación, o parques y jardines mal cuidados.

Se equivocan entonces los empresarios que montan negocios de alto impacto y no negocian unas condiciones mínimas con la comunidad afectada, esa comunidad los toleraría y hasta los defendería ante cualquier intento de quitarles la concesión, si así lo hicieran.

Con la participación directa de empresas como la SPRC, el Restaurante Club de Pesca y las Marinas (todas, concesionarias de espacio público) pero en general, con el de todas las empresas e instituciones establecidas, incluidas las constructoras, se le puede cambiarle la cara al barrio.

Para crear responsabilidades directas, el mecanismo podría ser el del apadrinamiento de paseos peatonales, parques y jardines, en los que se les permita colocar publicidad que armonice con el entorno, para que exista el estimulo y para que la comunidad identifique al benefactor y lo califique con sus comentarios. En el corto plazo eso se reflejará en clientización, y finalmente en los estados financieros.

Realmente no fue mi intención hace una semana, cazar peleas personales ni alimentar viejos odios que tienen que desaparecer; solo pretendí presentar ideas que nos aseguren el rescate y mantenimiento del Paseo Peatonal, y de los parques, para convertir el barrio de Manga en un lugar más bonito y más amable para nosotros, y también para las marinas y sus intrépidos visitantes.

Así espero también, que se entienda la presente.