martes, 4 de marzo de 2008

Crisis en desarrollo III

Han pasado un poco más de 72 horas desde el operativo en que se dio de baja al terrorista ‘Raúl Reyes’. Mientras los vecinos continúan escalando la crisis diplomática y militar, en Colombia se siguen conociendo los hallazgos de uno de los computadores que tenía el terrorista al momento de ser abatido.

A las denuncias sobre las relaciones entre el gobierno ecuatoriano con las FARC, específicamente a través de Gustavo Larrea, ministro de seguridad del vecino país, en las últimas horas se dieron a conocer algunos datos sustantivos en los que se da cuenta de la alianza entre el gobierno venezolano y el grupo terrorista.

En un comunicado de alias ‘Iván Márquez’ al Secretariado, el terrorista informa del aporte de 300 millones de dólares que hiciera el gobierno Chávez a las FARC. A esta información, el canciller Maduro respondió que "era motivo de burla la declaración", pues según el funcioncionario venezolano, 300 millones de dólares ocupan mucho espacio y resulta difícil transportarlos. Uno se pregunta si Maduro no conoce el sistema bancario y sobre todo si ignora la existencia de las redes de blanqueo de dinero, que de paso sea dicho, son muy utilizadas tanto por las FARC como por los narcotraficantes que tienen en Venezuela no solo un paraiso sino un gobierno asociado al negocio. Total: Lo risible es la justificación que ofrece el gobierno venezolano a la gravísima acusación.

En torno a este asunto, el acuerdo de los 300 millones de dólares fue planteado por el gobierno Chávez como una participación de las FARC en negocios petroleros basados en la compra de crudo a Venezuela, a muy bajos precios, para venderlo en Colombia o en otros países. Incluso ‘Iván Márquez’ habla de las enormes ganancias que obtendrían con ese modelo, aunque el Secretariado no descartó otras formas de participación en las tajadas de corrupción del narcoestado venezolano, como la adjudicación de contratos para las FARC.

Además, en otro documento, el protector del terrorismo Hugo Chávez agradece la ayuda que le brindaron las FARC en 1992, cuando estaba en la cárcel. De igual forma, el general Naranjo informó sobre el ofrecimiento de armamento por parte del gobierno Chávez a las FARC. Dicho ofrecimiento encaja perfectamente en otro dato encontrado en el computador de ‘Reyes’: La creación de un ejército conjunto de las FARC y Venezuela para derrocar al gobierno colombiano. Esto a su vez coincide con la propuesta que le hizo Piedad Córdoba a 'Simón Trinidad' para impulsar la caída de Uribe y la creación de un gobierno de transición en el que tendrían participación las FARC. La senadora "colombiana" lo negó y anunció una denuncia por calumnia, lo que nunca ocurrió... ¿por qué no instauraría la noticia criminal ante la Fiscalía?

El eje de todas las gestiones venezolanas tiene un denominador común: Ramón Rodríguez Chacín, el oscuro ministro que en la tarde de ayer reconoció que efectivamente se había reunido con ‘Reyes’ y había mantenido contactos con las FARC. Según Chacín, eran contactos para la paz, (lo que quiera que ese término signifique para un gobierno armamentista que ordena el traslado de 10 batallones, tanques y aviones a la frontera); y para la liberación de los secuestrados… ¡Qué disparate! Fueron 300 millones de razones verdes las que lograron la liberación, es decir, la simple fórmula de pagar el rescate de un puñado de secuestrados a un grupo terrorista, para que Chávez fortaleciera su posición continental y buscara salidas para el deterioro internacional de la imagen de las FARC.

Toda esta información resulta fundamental para entender la dinámica de las relaciones entre el mandatario venezolano y el grupo terrorista, pues demuestra que desde hace más de 15 años, las FARC cooptaron a Hugo Chávez en el proyecto totalitario y de aniquilamiento con el que siempre han soñado y que estuvieron a punto de alcanzar durante el gobierno Pastrana.

Resulta obvio que el arlequín de Miraflores no veía con malos ojos la alianza que pactaba con las FARC. Por el contrario: Se estableció una relación simbiótica que se ha fortalecido con el tiempo, aunando esfuerzos en la lucha por imponer el modelo que incluso ha sido plataforma de gobierno de la izquierda “democrática” colombiana.

Horas antes, y frente a las evidencias el vicepresidente de Venezuela, Ramón Carrizalez, dijo: “Nosotros estamos acostumbrados ya a las mentiras del Gobierno colombiano, entonces para mi no tiene importancia cualquier cosa que digan, ahora pueden inventar cualquier cosa para tratar de salirse de esa violación del territorio ecuatoriano que hicieron”, posición que sorprende de un gobierno a cuyo caudillo tienen que decirle “!por qué no te callas!”.

Ciertamente Chávez sufre de incontinencia verbal y
esa actitud el aparente desprecio por los graves señalamientos indica que en Venezuela no saben qué responder y recurren a una fórmula que nadie les cree: El silencio frente a las gravísimas denuncias. Solo se presentó la oficialización de la ruptura de relaciones y el anuncio de la expulsión del cuerpo diplomático colombiano en ese país, lo que fue aplaudido a rabiar por los despreciables miembros de la Asamblea Nacional de Venezuela, los mismos que aprobaron el estatus político para las FARC.

Claro que el silencio fue roto también por Ramón Rodríguez Chacín. En uno de esos espectáculos de circo pobre al que nos tienen acostumbrado los funcionarios venezolanos, sacó un computador portatil supuestamente del asesinado noarcotraficante Wilber Varela y aseguró que en el aparato hay “indicios” sobre nexos del general Naranjo con el narcotraficante.

Uno se preguntaba, antes de escuchar el contenido de los hallazgos ¿Por qué, con semejante información en su poder, Venezuela guardó silencio y no hizo un escándalo monumental, justo en el momento en que crecía la tensión entre Uribe y Chávez? Resulta útil recordar que el extraño asesinato de alias ‘Jabón’ ocurrió en la misma época de la pataleta de Chávez por la decisión de Uribe de suspender su mediación con las FARC.

Es más:¿Cómo es posible que un documento de esa naturaleza no se haya dado a conocer en medio de los señalamientos que se han venido haciendo contra el gobierno venezolano que amparó al narcotraficante alias ‘Jabón’, cuya relación y posterior ruptura con las FARC eran conocidas de tiempo atrás?

Pero la información de “inteligencia” terminó en un chorro de babas: Las destrezas en inteligencia de Chacín le alcanzaron para encontrar algo que la mayoría conocía en Colombia: La captura en Alemania de Juan David Naranjo, hermano del General, y quien según Chacín, era miembro del clan Varela. !Qué inteligencia! Chacín descubrió lo que todo el mundo conocía y de paso le incluyó una de esas calumnias que desde Caracas saben armar. Lo cierto es que el ladrón juzga por su condición y cuando el gobierno de Caracas habla de montajes, seguramente están evaluando sus propias acciones no solo en este caso, sino en todo lo que tiene que ver con el desgobierno que padece Venezuela.

Sin embargo todo esto parece un libreto muy bien estudiado y acordado entre Chávez y Correa, pues ambos gobiernos se escudaron en el mismo discurso que señala el supuesto intento de desviar la atención de la violación a la soberanía ecuatoriana. En el
anuncio del rompimiento de relaciones diplomáticas, Correa señaló: "Las infundadas acusaciones constituyen un deliberado intento para desviar la atención del hecho de la violación de la soberanía territorial ecuatoriana”. Esto no es una coincidencia y demuestra que hay una sola cabeza maquinando la crisis y estrechando el cerco contra Colombia... y esa cabeza está en Caracas.

De igual forma, la posición de Rafael Correa, quien envió el comunicado al embajador de Colombia en Ecuador (sí, al que expulsó el domingo en la noche y cuya sede está rodeada de policías) informando el rompimiento de relaciones diplomáticas, resulta facilista y contradictoria: Si el propio gobierno colombiano reconoció la violación a la soberanía de Ecuador, no tiene sentido afirmar que quiere desviar la atención de un hecho admitido como grave, al punto de ofrecer excusas y asumir las consecuencias anunciando el pago de posibles indemnizaciones a los ecuatorianos afectados por la operación.

En cambio, la crisis diplomática y militar que han elaborado los gobiernos de Ecuador y Venezuela pueden considerarse una enorme distracción de los hechos que están saliendo a la luz: Basta con señalar que
el ministro de Seguridad de Ecuador admitió que en enero se reunió con ‘Raúl Reyes’. Si efectivamente se realizó la reunión clandestina en una flagrante violación a la soberanía colombiana y a las resoluciones de la ONU y en una evidente intervención en los asuntos internos de nuestro país, ¿cuáles son las acusaciones infundadas?

Es más: Si los gobiernos de Quito y Caracas no fueran culpables de los hechos que se están conociendo, lo sensato hubiese sido el señalar a los directos responsables de los documentos: las FARC, pues fue el homenajeado ‘Raúl Reyes’ el que escribió eso y el que tenía guardada la información en uno de sus computadores. Pero el rabo de paja es enorme y las evidencias demuestran que las alianzas son reales y por eso el talante y tamaño de la crisis generada desde Venezuela y Ecuador.

Lo peor de todas las justificaciones mediocres de Venezuela y Ecuador, cual de todas más disparatada, se basan en la suerte de los secuestrados por parte de las FARC. El ministro Larrea anunció que estaban a punto de conseguir la libertad de 12 secuestrados, lo que evidencia una contradicción sumamente grave si se tiene en cuenta que las FARC dijeron, pocas horas después de la liberación de los últimos cuatro secuestrados canjeables, que suspendían las liberaciones hasta que se estableciera la zona de despeje en Pradera y Florida.

Entonces o las FARC están mintiendo o lo están haciendo los funcionarios de Ecuador y Venezuela... todo indica que es lo segundo, pues Larrea se atrevió a decir que había informado sobre sus reuniones al gobierno colombiano, cosa que evidentemente nunca ocurrió, pues no hay ningún registro sobre la autorización al ecuatoriano para adelantar tales encuentros. Simple: Tratan de ocultar los verdaderos motivos de las reuniones y las alianzas que han tramado con el terrorismo.

Sin embargo el documento más importante tiene que ver con el tráfico de Uranio en el que intervinieron las FARC. Dentro de las evidencias se encontró que los terroristas habrían recibido 50 kilos de Uranio, material para la fabricación de armas de destrucción masiva. En ese sentido la Policía creo un grupo especializado para hacer seguimiento a ese material bélico, pues no hay certeza de si ya fue ingresado o no al país por parte de las FARC. Las autoridades colombianas consideran que el hallazgo de este material es una prioridad de seguridad Nacional, ya que ese hecho consolida a las FARC como un "agresor global de alta peligrosidad".

Básicamente el Uranio en poder de las FARC ha salido del robo de equipos médicos que utilizan ese material radiactivo. Incluso hace algún tiempo se registró una extraña oleada en la que fueron robadas varias fuentes de poder de aparatos para el diagnóstico clínico. Las autoridades, en ese momento, solo atinaron a prevenir a los ciudadanos sobre las consecuencias para la salud de estar en contacto con el elemento.

Hoy esos robos cobran vital importancia, pues las FARC estarían tratando de incursionar en el mercado negro para la fabricación de bombas sucias, que son artefactos que expanden material radiactivo mediante el uso de un explosivo convencional. Las bombas sucias pueden ser utilizadas para provocar daños a la salud de las personas e impedir la habitabilidad de un territorio.

En las próximas horas se realizará una reunión extraordinaria de la OEA para analizar la situación, pues Ecuador y Venezuela piden un compromiso por escrito de Uribe de "no seguir con las prácticas dictadas por Bush". Seguramente para el círculo terrorista sería preferible que Uribe siguiera, como cachorro de Chávez, las indicaciones demenciales del arlequín de Miraflores.

En solo 72 horas, ya estamos ante un grupo terrorista que quiere jugar en las ligas de BinLaden, un par de gobiernos que se ofenden por las imputaciones y las califican como falsas, mientras que los protagonistas reconocen que los hechos efectivamente se produjeron.

Por Jaime Restrepo.
Director Sistema Atrabilioso.

2 comentarios:

Marcelo dijo...

Pretender hacer de América del Sur lo mismo que hacen en medio oriente con los pueblos Arabes, la conciencia del continente no permitirá.
Justificar muchas muertes con el "Terrorismo" es no haber comprendido la naturaleza del pueblo latinoamericano.

Atrabilioso dijo...

PARA MARCELO:
Usted podrá llamar a las FARC como mejor le parezca: Altruistas, dignos, luchadores, etc.. Pero la realidad que se niega a ver, seguramente por algún tipo de desinformación, es que las FARC son un grupo terrorista:
- Más de 6 mil secuestros en los últimos 10 años.
- Destrucción de infraestructura como puentes, torres de energía, oleoductos, etc.
- Destrucción de pueblos enteros.
- Masacres de civiles, de militares e incluso de sus propios miembros como la masacre de Tacueyó.
- Utilización de armas no convencionales como los cilindros-bomba, usados para atacar a la población civil que estaba refugiada en una iglesia en un sitio que se llama Bojayá: 117 muertos.
- Uso de carro-bombas con los que han perdido la vida cientos de colombianos.
- Carro bomba contra un club social.
- Tortura contra militares y policías heridos en combate, antes de asesinarlos.

Si usted no considera estos hechos como terrorismo, pues el asunto es al revés de lo que afirma: No comprende la naturaleza de las FARC y tampoco la del pueblo colombiano que el pasado 4 de febrero salió masivamente a protestar CONTRA LAS FARC.

Gracias por sus comentarios.