Por Jaime Restrepo. Director Sistema Atrabilioso
Parece que está fallando la memoria del ex presidente Andrés Pastrana Arango o que se ha intensificado con el tiempo la doble moral que siempre exhibió.
No de otra manera se puede interpretar su afirmación según la cual, Colombia legaliza a narcotraficantes gracias a que existe "un pacto secreto con los paramilitares", por parte de Uribe Vélez.
En la misma entrevista, el ‘Rey del Despeje’ se mostró preocupado (¡tan considerado él!) por la falta de transparencia en el gobierno y la "resistencia a la consulta y al consenso".
¡Caramba! ¿Ese Gobierno que legaliza narcotraficantes, al que le falta transparencia, el que se resiste a la consulta y al consenso no fue el que Pastrana representó como Embajador en Estados Unidos hace un año? ¿No fue acaso de ese gobierno que se retiró, no por la legalización de narcotraficantes sino por el nombramiento de Ernesto Samper en la embajada de Francia?
Una de dos: o Pastrana descubrió recientemente que un proceso que lleva más de tres años supuestamente legaliza narcotraficantes o conocía el asunto del pacto secreto con los paramilitares y se hizo el de la vista gorda para disfrutar de las mieles diplomáticas en Washington.
En cualquiera de las dos circunstancias, Pastrana debería dar explicaciones contundentes ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara: ¿Quiénes son los narcotraficantes legalizados? ¿Cuáles son los detalles del pacto secreto? ¿Por qué, si lo sabía, no lo denunció ante las autoridades y ante el público nacional e internacional cuando era parte de ese gobierno?
Lo peor de Pastrana es que olvida permanentemente que él es ‘El Rey del Despeje’ y lanza cuestionamientos como el siguiente: "Es un proceso que comenzó con unos pactos debajo de la mesa, continuó con una catedral a lo Pablo Escobar y ha concluido en una redada de delincuencia común con rumbo a Estados Unidos. Eso no es un proceso de paz".
Olvida Pastrana que su intento de acuerdo de paz fue mucho peor de lo que el critica, pues comenzó con centenares de secuestrados (hoy muchos siguen en cautiverio pese a un supuesto intercambio humanitario que protagonizó el miserable ex presidente). También olvida que él estableció acuerdos debajo de la mesa, pues solo así se explica que se haya reunido con Tirofijo siendo candidato a la Presidencia (de paso sea dicho, sin autorización del gobierno de turno por lo cual también debería ser investigado por la Corte Suprema de Justicia al dialogar y acaso hacer promesas para que las FARC apoyaran su candidatura, muy parecido a lo de refundar una nueva patria) y se haya comprometido, como se comprobó dolorosamente unos meses después, a dejar gran parte del país en manos de las FARC.
En cuanto a la Catedral (recuerdo de Escobar), Pastrana ni siquiera fue capaz de meter a los narcoterroristas de las FARC en una sede campestre, pues les dejó medio país, no como prisioneros, sino como capataces que hacían y deshacían sin que nadie dijera nada al respecto. A Pastrana habría que preguntarle: ¿Qué es peor: una cárcel con muchas comodidades con los detenidos en ella o tres años de burlas que no condujeron a la captura de un solo terrorista?
Pero a Pastrana le molesta la redada contra la delincuencia común, supongo que por física ignorancia. Todo proceso de reinserción incluye la reactivación de focos delincuenciales (lo que se conoce como el coletazo) y para el Estado resulta mucho más fácil combatir esos reductos que seguir persiguiendo a las enormes estructuras que existían antes del proceso. Claro, eso no le gusta al ‘Rey del Despeje’, pues de su arrodillamiento ante las FARC solo quedaron secuestrados, muertos, masacres y escalamiento del conflicto en todo el territorio nacional.
Sin embargo, a Pastrana todo le molesta: también está inquieto por la decisión de Uribe de pedirle a Chávez que gestionara acuerdos con las FARC para la liberación de unos cuantos secuestrados. Eso, dice Pastrana, no está bien porque “las FARC están recuperando la presencia internacional que tenían”.
¿Qué clase de ineptos mentales amnésicos nos cree Pastrana? Parece que de los desahuciados, pues olvida el ‘Rey del Despeje’ que fue él quien llevó de tour por Europa a los máximos cabecillas terroristas de las FARC, y que fue él, como Presidente, quien permitió la apertura de oficinas de avanzada de las FARC en Europa y en algunos países de América.
Seguramente tampoco se señalaría al hacer esta pregunta ¿Durante el gobierno de quién vinieron personajes internacionales de la talla del Presidente de la Bolsa de Valores de Nueva York a reunirse con Tirofijo? ¿Acaso eso no representa una inmensa presencia internacional?
Lo cierto es que Pastrana ha olvidado (parece que necesita no solo pastillas sino un tratamiento intensivo para la memoria) que fue él quien abrió la presencia internacional de las FARC y que justamente Uribe es el que la ha combatido desde todos los campos posibles, incluso muchas veces sin la efectiva colaboración del cuerpo diplomático colombiano.
¿Y por qué, de repente, la andanada de Pastrana? Por simple incapacidad mental. ‘El Rey del Despeje’ cree que es opción de gobierno y supone que el país volverá a votar por él.
En sus recientes declaraciones, “Pastrana dejó la puerta abierta para buscar su reelección en 2010, aunque por ahora dijo que no está interesado en hacer política electoral, sino en volver a opinar sobre la actualidad nacional desde el periodismo.”
¡No faltaría más! Un amnésico y contrahecho moral nuevamente de Presidente.
Parece que está fallando la memoria del ex presidente Andrés Pastrana Arango o que se ha intensificado con el tiempo la doble moral que siempre exhibió.
No de otra manera se puede interpretar su afirmación según la cual, Colombia legaliza a narcotraficantes gracias a que existe "un pacto secreto con los paramilitares", por parte de Uribe Vélez.
En la misma entrevista, el ‘Rey del Despeje’ se mostró preocupado (¡tan considerado él!) por la falta de transparencia en el gobierno y la "resistencia a la consulta y al consenso".
¡Caramba! ¿Ese Gobierno que legaliza narcotraficantes, al que le falta transparencia, el que se resiste a la consulta y al consenso no fue el que Pastrana representó como Embajador en Estados Unidos hace un año? ¿No fue acaso de ese gobierno que se retiró, no por la legalización de narcotraficantes sino por el nombramiento de Ernesto Samper en la embajada de Francia?
Una de dos: o Pastrana descubrió recientemente que un proceso que lleva más de tres años supuestamente legaliza narcotraficantes o conocía el asunto del pacto secreto con los paramilitares y se hizo el de la vista gorda para disfrutar de las mieles diplomáticas en Washington.
En cualquiera de las dos circunstancias, Pastrana debería dar explicaciones contundentes ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara: ¿Quiénes son los narcotraficantes legalizados? ¿Cuáles son los detalles del pacto secreto? ¿Por qué, si lo sabía, no lo denunció ante las autoridades y ante el público nacional e internacional cuando era parte de ese gobierno?
Lo peor de Pastrana es que olvida permanentemente que él es ‘El Rey del Despeje’ y lanza cuestionamientos como el siguiente: "Es un proceso que comenzó con unos pactos debajo de la mesa, continuó con una catedral a lo Pablo Escobar y ha concluido en una redada de delincuencia común con rumbo a Estados Unidos. Eso no es un proceso de paz".
Olvida Pastrana que su intento de acuerdo de paz fue mucho peor de lo que el critica, pues comenzó con centenares de secuestrados (hoy muchos siguen en cautiverio pese a un supuesto intercambio humanitario que protagonizó el miserable ex presidente). También olvida que él estableció acuerdos debajo de la mesa, pues solo así se explica que se haya reunido con Tirofijo siendo candidato a la Presidencia (de paso sea dicho, sin autorización del gobierno de turno por lo cual también debería ser investigado por la Corte Suprema de Justicia al dialogar y acaso hacer promesas para que las FARC apoyaran su candidatura, muy parecido a lo de refundar una nueva patria) y se haya comprometido, como se comprobó dolorosamente unos meses después, a dejar gran parte del país en manos de las FARC.
En cuanto a la Catedral (recuerdo de Escobar), Pastrana ni siquiera fue capaz de meter a los narcoterroristas de las FARC en una sede campestre, pues les dejó medio país, no como prisioneros, sino como capataces que hacían y deshacían sin que nadie dijera nada al respecto. A Pastrana habría que preguntarle: ¿Qué es peor: una cárcel con muchas comodidades con los detenidos en ella o tres años de burlas que no condujeron a la captura de un solo terrorista?
Pero a Pastrana le molesta la redada contra la delincuencia común, supongo que por física ignorancia. Todo proceso de reinserción incluye la reactivación de focos delincuenciales (lo que se conoce como el coletazo) y para el Estado resulta mucho más fácil combatir esos reductos que seguir persiguiendo a las enormes estructuras que existían antes del proceso. Claro, eso no le gusta al ‘Rey del Despeje’, pues de su arrodillamiento ante las FARC solo quedaron secuestrados, muertos, masacres y escalamiento del conflicto en todo el territorio nacional.
Sin embargo, a Pastrana todo le molesta: también está inquieto por la decisión de Uribe de pedirle a Chávez que gestionara acuerdos con las FARC para la liberación de unos cuantos secuestrados. Eso, dice Pastrana, no está bien porque “las FARC están recuperando la presencia internacional que tenían”.
¿Qué clase de ineptos mentales amnésicos nos cree Pastrana? Parece que de los desahuciados, pues olvida el ‘Rey del Despeje’ que fue él quien llevó de tour por Europa a los máximos cabecillas terroristas de las FARC, y que fue él, como Presidente, quien permitió la apertura de oficinas de avanzada de las FARC en Europa y en algunos países de América.
Seguramente tampoco se señalaría al hacer esta pregunta ¿Durante el gobierno de quién vinieron personajes internacionales de la talla del Presidente de la Bolsa de Valores de Nueva York a reunirse con Tirofijo? ¿Acaso eso no representa una inmensa presencia internacional?
Lo cierto es que Pastrana ha olvidado (parece que necesita no solo pastillas sino un tratamiento intensivo para la memoria) que fue él quien abrió la presencia internacional de las FARC y que justamente Uribe es el que la ha combatido desde todos los campos posibles, incluso muchas veces sin la efectiva colaboración del cuerpo diplomático colombiano.
¿Y por qué, de repente, la andanada de Pastrana? Por simple incapacidad mental. ‘El Rey del Despeje’ cree que es opción de gobierno y supone que el país volverá a votar por él.
En sus recientes declaraciones, “Pastrana dejó la puerta abierta para buscar su reelección en 2010, aunque por ahora dijo que no está interesado en hacer política electoral, sino en volver a opinar sobre la actualidad nacional desde el periodismo.”
¡No faltaría más! Un amnésico y contrahecho moral nuevamente de Presidente.