INTERPOL lo confirmó: los archivos y contenidos de los tres computadores incautados en el campamento de ‘Raúl Reyes’ no fueron modificados, ni adulterados ni borrados por las fuerzas del Estado colombiano.
Este es el segundo golpe contra las FARC y sus aliados en poco más de dos meses, pues la certificación de INTERPOL implica una garantía independiente de que las pruebas encontradas en el campamento ecuatoriano no fueron contaminadas. Si el gobierno nacional no hubiese tomado la decisión de pedir la auditoría de los aparatos y de su contenido, seguramente los opositores –y sobre todo los mencionados en los dossier ‘Reyes’- estarían gritando que Uribe y sus “esbirros” manipularon la información para perseguir a sus contradictores políticos.
Otro punto que resulta fundamental es que Ronald Kenneth Noble, Secretario General de INTERPOL aseguró que los aparatos pertenecían a las FARC y específicamente a ‘Raúl Reyes’. Pero ¿cómo puede INTERPOL garantizar que el terrorista era el dueño de los computadores y de las USB? De la misma manera en que en una investigación se puede certificar que una pistola fue disparada por un individuo específico, es decir, con el rigor de la cadena de custodia.
Los asustados implicados y sus cachorritos han señalado que la cadena de custodia de los aparatos de ‘Raúl Reyes’ se rompió y que por eso no servirán en los estrados judiciales. Pero se equivocan. Comencemos por el principio: la cadena de custodia, según la Fiscalía General de la Nación, “es la aplicación de una serie de normas tendientes a asegurar, embalar y proteger cada elemento material probatorio para evitar su destrucción, suplantación o contaminación”.
Esto significa que la cadena de custodia comienza cuando el funcionario embala y rotula el material probatorio en el sitio en el que encuentra la prueba, en este caso concreto los computadores de ‘Raúl Reyes’.
Después del operativo en territorio ecuatoriano, unidades especializadas de la Policía Nacional descendieron en rapel hasta el sitio y cuando encontraron los aparatos los etiquetaron y almacenaron adecuadamente. Igual, si los computadores no hubiesen sido resguardados en maletines especiales sino en simples mochilas de combate, la cadena de custodia sería válida por cuanto lo importante de esas pruebas no era la conservación física de elementos probatorios (ADN, huellas, sangre, etc.) sino la preservación del contenido, por lo cual el medio de transporte resulta irrelevante.
Además el instructivo de la Fiscalía dice lo siguiente: “Para demostrar la autenticidad del material, la cadena de custodia se aplica teniendo en cuenta tanto los factores de identidad, estado original, condiciones de recolección, preservación, embalaje y envío; como los lugares y fechas de permanencia y cambios que cada custodio haga. El nombre y la identificación de todas las personas que hayan estado en contacto con esos elementos quedarán registrados”.
Evidentemente esto también se cumplió, pues las pruebas (los documentos) no fueron contaminados, adulterados o borrados por las autoridades que tenían bajo su custodia los aparatos. Es más: la intervención de INTERPOL encaja perfectamente en el peritaje técnico que se debe adelantar frente a las pruebas, garantizando además que un organismo independiente, del que forman parte más de 180 países, hiciera el respectivo procesamiento técnico de validación de las pruebas. Dice la Fiscalía al respecto:
Este es el segundo golpe contra las FARC y sus aliados en poco más de dos meses, pues la certificación de INTERPOL implica una garantía independiente de que las pruebas encontradas en el campamento ecuatoriano no fueron contaminadas. Si el gobierno nacional no hubiese tomado la decisión de pedir la auditoría de los aparatos y de su contenido, seguramente los opositores –y sobre todo los mencionados en los dossier ‘Reyes’- estarían gritando que Uribe y sus “esbirros” manipularon la información para perseguir a sus contradictores políticos.
Otro punto que resulta fundamental es que Ronald Kenneth Noble, Secretario General de INTERPOL aseguró que los aparatos pertenecían a las FARC y específicamente a ‘Raúl Reyes’. Pero ¿cómo puede INTERPOL garantizar que el terrorista era el dueño de los computadores y de las USB? De la misma manera en que en una investigación se puede certificar que una pistola fue disparada por un individuo específico, es decir, con el rigor de la cadena de custodia.
Los asustados implicados y sus cachorritos han señalado que la cadena de custodia de los aparatos de ‘Raúl Reyes’ se rompió y que por eso no servirán en los estrados judiciales. Pero se equivocan. Comencemos por el principio: la cadena de custodia, según la Fiscalía General de la Nación, “es la aplicación de una serie de normas tendientes a asegurar, embalar y proteger cada elemento material probatorio para evitar su destrucción, suplantación o contaminación”.
Esto significa que la cadena de custodia comienza cuando el funcionario embala y rotula el material probatorio en el sitio en el que encuentra la prueba, en este caso concreto los computadores de ‘Raúl Reyes’.
Después del operativo en territorio ecuatoriano, unidades especializadas de la Policía Nacional descendieron en rapel hasta el sitio y cuando encontraron los aparatos los etiquetaron y almacenaron adecuadamente. Igual, si los computadores no hubiesen sido resguardados en maletines especiales sino en simples mochilas de combate, la cadena de custodia sería válida por cuanto lo importante de esas pruebas no era la conservación física de elementos probatorios (ADN, huellas, sangre, etc.) sino la preservación del contenido, por lo cual el medio de transporte resulta irrelevante.
Además el instructivo de la Fiscalía dice lo siguiente: “Para demostrar la autenticidad del material, la cadena de custodia se aplica teniendo en cuenta tanto los factores de identidad, estado original, condiciones de recolección, preservación, embalaje y envío; como los lugares y fechas de permanencia y cambios que cada custodio haga. El nombre y la identificación de todas las personas que hayan estado en contacto con esos elementos quedarán registrados”.
Evidentemente esto también se cumplió, pues las pruebas (los documentos) no fueron contaminados, adulterados o borrados por las autoridades que tenían bajo su custodia los aparatos. Es más: la intervención de INTERPOL encaja perfectamente en el peritaje técnico que se debe adelantar frente a las pruebas, garantizando además que un organismo independiente, del que forman parte más de 180 países, hiciera el respectivo procesamiento técnico de validación de las pruebas. Dice la Fiscalía al respecto:
“Tanto la policía judicial, como los peritos certificarán la cadena de custodia. Tal certificación es la afirmación de que el elemento hallado en el lugar, fecha y hora indicadas en el rótulo es el que fue recolectado por la policía judicial y es el mismo que fue llevado al laboratorio para ser examinado por el perito.”
Hasta aquí la cadena de custodia fue la siguiente: la Policía recaudó, embaló y etiquetó las pruebas. Los custodios viajaron a Bogotá 24 HORAS MÁS TARDE para entregar el material a su comandante, el general Oscar Naranjo. Un día después, ese custodio hizo entrega del material a INTERPOL para que evaluara las pruebas y determinara si fueron o no contaminadas o adulteradas. En este caso INTERPOL obró como laboratorio forense para determinar la pureza de las pruebas. Lo importante es que INTERPOL ha garantizado que en todo ese tiempo, las evidencias contenidas en los aparatos de 'Raúl Reyes' no fueron contaminadas y que los custodios obraron con profesionalismo y rigor.
En las últimas horas INTERPOL entregó la certificación y señaló que cedía la cadena de custodia a la Fiscalía General de la Nación, lo que cierra la fase de validación de las pruebas y abre el proceso de judicialización en el que se evalúa la calidad y los alcances contra aquellos que resulten implicados por las evidencias.
Así las cosas, la falla de la cadena de custodia, que algunos esperanzados señalaban como la debacle del proceso de la farcpolítica, fue una simple ilusión que rápidamente disiparon INTERPOL, la Fiscalía y el profesionalismo de la Policía Nacional, cuyo Director propuso la participación del organismo internacional en la evaluación técnica de los aparatos… los aliados de las FARC se quedaron sin forma de refutar las pruebas que en poco tiempo los llevarán ante la justicia.
En las últimas horas INTERPOL entregó la certificación y señaló que cedía la cadena de custodia a la Fiscalía General de la Nación, lo que cierra la fase de validación de las pruebas y abre el proceso de judicialización en el que se evalúa la calidad y los alcances contra aquellos que resulten implicados por las evidencias.
Así las cosas, la falla de la cadena de custodia, que algunos esperanzados señalaban como la debacle del proceso de la farcpolítica, fue una simple ilusión que rápidamente disiparon INTERPOL, la Fiscalía y el profesionalismo de la Policía Nacional, cuyo Director propuso la participación del organismo internacional en la evaluación técnica de los aparatos… los aliados de las FARC se quedaron sin forma de refutar las pruebas que en poco tiempo los llevarán ante la justicia.
Las cifras
- 37.872 documentos.
- Más de 200 mil imágenes.
- 600 Gigas de información.
- 7989 correos electrónicos.
- 983 documentos encriptados.
- La información correspondería a 39.5 millones de páginas en formato word.
AL CIERRE: ¿Por qué Chávez y Correa aceptaron sin ningún reparo el peritaje de INTERPOL a los computadores de ‘Raúl Reyes’ y ahora salen a decir que no creen en la certificación?
Por Jaime Restrepo. Director Sistema Atrabilioso.